
Técnicas energéticas específicas para el bienestar integral de la mujer. Un camino hacia la plenitud y la unidad En conexión con tu cuerpo en conexión con tus emociones en armonía con tu corazón en unidad con el Todo… Retorna al profundo equilibrio de tu naturaleza cíclica, al silencio del misterio creativo, al amor radiante que eres, vaciándote y entregándote a la consciencia del p[...]

Desde Tiempos Antíguos Se Viene Utilizando El Sonido Con Fines Terapeúticos, Reconociendo Al Propio Organismo Como Una Orquesta Perfecta, En La Que Todos Lo Órganos Desempeñan Su Función Como Músicos, Cuando Hay Un Desequilibrio Y Uno De Los Músicos “Desentona” La Sinfonía Armónica Que Debiera Emitir El Cuerpo Se Convierte En “Ruido”. Gracias Al Sonido Transformador De Los Cuencos De Cuarzo Y Los[...]

Es una técnica que te ayudará a sanar de los bloqueos o enfermadades que padeces. El péndulo de la sanación es el péndulo hebreo. Actúa sobre los cuerpos tanto físicos como energéticos aportando bienestar y seguridad en ti mismo, renovándote energéticamente. Introduce información del presente para solucionar el futuro y te aporta bienestar. No importa nada que no se conozca el idioma hebreo.[...]
Apúntate a nuestro Boletín de Novedades por Email !!!
La meditación espiritual es el camino hacia la Divinidad. Es la escalera mística que lleva de la tierra al cielo, del error a la Verdad, del dolor a la paz. Todos los santos la han escalado, todo pecador debe, antes o después, llegar a ella, y todo cansado peregrino que da la espalda a su yo y al mundo, y dirige su rostro con resolución hacia el Hogar del Padre, debe posar sus pies en sus escalones dorados. Sin su ayuda no puedes crecer hacia el estado divino, a parecerte a lo divino, hacia la divina paz, y las glorias inmutables y las alegrías impolutas de la Verdad se mantendrán escondidas de ti.
La meditación, en el sentido espiritual, es el secreto de toda vida y todo conocimiento espiritual. Todos los profetas, sabios y salvadores se convierten en lo que son por el poder de la meditación. Buda meditó en la Verdad hasta que pudo decir: "Yo soy la Verdad". Jesús reflexionó sobre la Divina inmanencia hasta que por fin pudo declarar: "El Padre y yo somos Uno". La meditación centrada en las realidades divinas es la esencia misma y el alma de la oración. Es la extensión silenciosa del alma hacia lo Eterno. La mera oración petitoria, sin meditación, es un cuerpo sin alma, y no tiene poder para elevar la mente y el corazón por encima del pecado y de la aflicción.