__ y Dios resucitó en Dendera
__ y Dios resucitó en Dendera
- EAN: 9788489957190
- ISBN: 9788489957190
- Editorial: Luciérnaga, S.L.
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 140 X 220 mm.
- Páginas: 280
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Descripción
y Dios resucitó en Dendera
Otros libros de Cristianismo
Enoc y los nefilim
Enoc y los nefilim aborda uno de los temas más enigmáticos y desconocidos de cuantos se pueden encontrar en las páginas de la Biblia: la existencia, en la Antigüedad, de un pueblo de muy elevada estatura que habría nacido como fruto de una unión antinatural entre ángeles caídos (o demonios) y seres humanos. Se trata de una cuestión poco mencionada en las Sagradas Escrituras, pero que, de tanto en tanto, aflora de manera explícita en los textos, desde el Génesis hasta el Libro de Baruc, el profeta. Resulta particularmente interesante la conexión con un antiguo texto, el Libro de Enoc, un texto que no es estrictamente bíblico pero del cual figuran algunas citas en el Nuevo Testamento. José Antonio Fortea, cuyo magisterio en dicho ámbito viene refrendado por multitud de publicaciones previas, todas ellas exitosas, arroja luz sobre tan compleja y fascinante materia en esta imprescindible obra. La raza de los gigantes, quienes tenían cuerpos tan grandes, y tan enteramente diferentes de otros Hombres, que sorprendían a la vista, y mostraban formas muy terribles a quienes los veían. Los huesos de estos hombres todavía se muestran hoy». Antigüedades, Libro 5, Capítulo 2, N.3. «En las Escrituras hay cosas pequeñas y cosas grandes. En fin, adentrémonos en estas partes de la Biblia tan interesantes y recordemos que, ya se trate de los gigantes de la tierra o de los serafines del cielo, todo es para la mayor gloria de Dios». José Antonio Fortea, Enoc y los nefilim.
dto.
Telología mística
Fray Gabriel López, ingresó en la Orden de los Mínimos poco antes del año 1600, de la que fue Vicario Provincial de Castilla, visitador de la provincia de Andalucía y profesor de teología en varias Universidades. Como es sabido, la Orden de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paula a mediados del siglo XV, adoptó tal nombre por considerarse los últimos de todos los feligreses y basar su regla en la práctica de la humildad. Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, añadieron el llamado ?cuarto voto? que consiste en la abstinencia de carne y demás productos de origen animal. Las religiosas se integran en la Segunda Orden Mínima, y los seglares forman la Tercera Orden Mínima. Fray Gabriel, que se consideraba discípulo de Juan Falconi, publicó Teología Mística en 1641. Con esta obra se sumaba a la larga y prestigiosa nómina de autores que, partiendo de la obra escrita en el siglo VI por san pseudo Dionisio Areopagita, explican la vía que conduce de la meditación a la contemplación. La meditación basada en imaginaciones y pensamientos, se torna estéril cuando ?el alma gusta mucho de la paz interior y de la quietud y descanso de las potencias sin particular consideración de imágenes?. Es entonces cuando se abre el camino a la contemplación: Para esto, el alma debe estar en actitud pasiva para que Dios le dé su gracia, pues la semejanza divina, no la puede realizar el hombre por sí mismo, sino sólo recibirla del Espíritu Santo. En el primer grado o etapa, el hombre se conforma a la voluntad divina, anonadándose y reduciéndose a la nada, con indiferencia frente a todas las cosas (vida, muerte, oficio, estado, lugar...) y así, el alma va negándose en todo para seguir la voluntad divina. El segundo grado es la desapropiación de las cosas santas, renunciando a todo interés personal en ellas, y a los consuelos y gustos espirituales, quedando el alma retirada a su más profundo fondo. Finalmente en el tercer y último estado de oración contemplativa Dios suspende tanto lo activo como lo pasivo del alma, y ésta se deja despojar sin resistencia, renunciando a su voluntad y sujetándose en todo y por todo a la de Dios. Entonces se alcanza una unión perfecta con Dios, y una transformación con Él, la cual se llama deificación no mística, por vía de arrebatamiento.
dto.
Rey Jesús
El propósito de Graves al escribir este sorprendente libro fue arrojar luz sobre algunos acontecimientos, como la masacre de Belén, la Tentación y otros episodios oscuros que, sin embargo, tuviero que marcar necesariamente la trayectoria y la vida de Jesús. A partir de los hechos documentados, Graves intenta profundizar en el hombre que fue Jesús, en su carácter, sentimientos y convicciones. Cuando se publicó la novela no contentó ni a los católicos más militantes ni a los historiadores más académicos, como era de esperar de una novela de Graves, ya que pone en cuestión algunas de las ideas que éstos han defendido enérgicamente y explora la interioridad del su protagonistas.
dto.
Proverbios
Proverbios es un libro añejo, pero siempre joven. Como ocurre con el vino, sus largos años de envejecimiento le proporcionan un buqué de diferentes y atractivos aromas, siempre familiares al sabio lector habituado a lo más exquisito. Su juventud habla de un inconsciente colectivo que, a lo largo de los siglos y en cualesquiera culturas, aflora a cada momento en el esfuerzo individual y ompartido por comprender la realidad natural y social que nos envuelve, y a la que lanzamos preguntas, a veces angustiosas, sobre los modelos de actuación más idóneos para alcanzar una vida buena y una buena vida. El libro de los Proverbios recopila un saber secular, fruto de la experiencia crítica de generaciones, encapsulado en sentencias, refranes, apotegmas, aforismos e instrucciones, en los que predomina el educativo imperio de la imagen y del símbolo.
Su vitalidad actual puede servir de guía en el momento presente de nuestra historia, en una época en la que, desgraciadamente, la literatura gnómica va cediendo terreno ante el demoledor imperio de un lenguaje aséptico y pseudointelectual.
dto.