Bogomilismo : la espiritualidad del univérsum luminoso
Bogomilismo : la espiritualidad del univérsum luminoso
- EAN: 9788494567094
- ISBN: 9788494567094
- Editorial: Associaciò per l'Estudi de la Cultura Catar
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 170 X 240 mm.
- Páginas: 544
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AGOTADO
Descripción
Del libro "BOGOMILISMO: la espiritualidad del universum luminoso"
Sentí un gran dolor al ver que la perla más grande estaba enterrada en la tierra. Le imploré a la Madre Divina: ‘¡Revélame el pergamino del bogomilismo, llévame a los aposentos del Buen Padre!’. Y descendió una luz inefable. ¡Un nuevo trono iluminó el mundo: el bogomilo!
Juan de San Grial
Si tomamos los monumentos de la ‘sabiduría popular’ como las leyendas, canciones y proverbios ucranianos para caracterizar la religión de este pueblo, veremos que sobre su base naturalista politeísta, subyace fundamentalmente una capa de la religión maniqueobogomila, igual que sucede entre los búlgaros, serbios y rusos; por lo que si fuera necesario relacionar a nuestro pueblo con una de las religiones históricas, en primer lugar lo haría con el bogomilismo, y de antemano me puedo jactar de que superaré a cualquier oponente en un debate científico sobre el tema.
Mikhaíl Petróvich Dragománov (1841-1895),
historiador ruso y ucraniano, folclorista, publicista y personalidad pública.
La espiritualidad ancestral de los eslavos del Este es el bogomilismo.
Milorad Koncharevich, teólogo serbio.
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El hombre como divinidad
El hombre como divinidad ( La rama Juánica II ): Los teogamas del bogomilismo.
El eje mundial ha girado en dirección al bien. El grado de manifestación del bondadoso Dios Padre y de la Diosa Madre es hoy extraordinariamente grande. ¡LA DIVINIZACIÓN ES MÁS ACCESIBLE QUE NUNCA!
En un tiempo, la Divinidad aceptó vestidos humanos, para después volver al escalón más algo del permanecer divino. La llave para la vuelta es la adoración, la cima de Minné desbordante y superante, el amor que no existe siquiera en los cielos.
¿Es posible alcanzarlo en la Tierra? ¡Sí!
Minné, el amor celeste (sobreceleste – supra sobreceleste) es la perla de la Tierra.
El alma viene aquí para conocer este amor espiritual desbordante. Pero se necesita dar el voto de virginidad y encender la vela inextingible en el corazón, y se realizará el descendimiento de Minné.
dto.
El rey Salomón : y el templo universal de la paz
El rey Salomón es la plenitud de todos los dones y pretrazados superiores de la humanidad: la divinidad encarnada, el mesías, el vidente, el curador, el rey, el primer sacerdote; el escritor genial, el bardo inspirado, el anciano sabio y el primer vidente de Dios en la tierra (que es el instrumento de la Santísima Madre de Dios).
Es ridículo pensar que hasta el siglo IV, la Reina permanecía callada, como exponían las crónicas romano-bizantinas. Mariam no apareció, en este último periodo de 6000 años por primera vez ni en el siglo I, ni IV, ni V después del nacimiento de Cristo, sino nueve siglos antes, en el gobierno del rey Salomón. Se reveló a aquél que no podía imaginar nada sobre Su existencia, sobre Su misión, sobre Su divinidad y sobre Su amor.
dto.
La acumulación de espíritu en el bogomilismo
LA BONDAD ES ARQUETÍPICA. Por mucho que los malvados intentaron borrar la bondad, no pueden hacer nada contra ella. El arquetipo se manifiesta, a pesar de todo. Se lo puede ocultar temporalmente, debilitar, pero es imposible destruirlo. Y al contrario, el mal se borra sin dejar huella.
Es sabido que el eje mundial se ha movido en dirección a la bonhomización. También nosotros, hijos míos, hagamos moverse el eje espiritual un millón de grados en dirección a la bonhomización, ¡y se revelará al mundo una espiritualidad de tal bondad que las personas más puras se considerarán indignas y no preparadas!
¿Cómo conseguir que descienda a la tierra una bondad extraordinaria, un millón de veces más grande? Despertando del sueño milenario. Leyendo en la Biblioteca Mística. Nada más que su espíritu predispone en favor de la bondad inenarrable. ¡Y qué rostros imprimidos, tan hermosos…!
Teogama 6 ‘La rehabilitación del buen Padre’ Pág. 98-99
dto.
