Cartas sobre meditación ocultista
Cartas sobre meditación ocultista
- EAN: 9788478083176
- ISBN: 9788478083176
- Editorial: Editorial Sirio, S.A.
- Año de la edición: 2002
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 140 X 210 mm.
- Páginas: 286
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Descripción
La Escuela Arcana, fundada por Alice A. Bailey en 1923, imparte técnicas de entrenamiento para el Discipulado en la Nueva Era, basándose en la filosofía y psicología esotéricas, la meditación y el servicio como modo de vida.
Alineamiento del Ego o Alma con la Personalidad
La importancia de la Meditación
puntos a considerar cuando es asignada una meditación
Empleo de la palabra sagrada en la meditación Peligros a evitarse en la meditación
Empleo de fórmulas o formas en la meditación
Empleo del color y del sonido
Acercamiento a los maestros por medio de la meditación
Futuras escuelas de meditación
La purificación de los vehículos
La resultante vida de servicio
La constitución del hombre
jerarquias solar y planetaria
Glosario
Otros libros de Escuela Arcana
La naturaleza del cuerpo etérico
En esta recopilación, hemos intentado facilitar a los estudiantes de la Sabiduría Antigua, una visión más amplia y completa sobre la información dada por El Tibetano en sus libros. El Tibetano es el pseudónimo de un maestro espiritual (Djwhal Khul) que transmitió sus enseñanzas a traves de Alice A. Bailey, fundadora de la Escuela Arcana. Entre sus obras, se encuentran algunos textos dedicados al estudio del cuerpo eterico y sus implicaciones para la salud, la psicología y la evolución humana.
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Iniciación humana y solar
En esta obra se revelan la interrelación de los distintos reinos, la alineación de nuestro Logos Planetario en el conjunto del sistema, los rituales de Iniciación, y los grados y etapas de Discipulado e Iniciación.
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Del intelecto a la intuición
En esta era de rápido crecimiento de la inteligencia y capacidad humanas para utilizar la mente, corremos el riesgo de sobre-enfatizar el intelectualismo. “La mente es el matador de lo real” es una reflexión bien conocida de un peligro inherente.
En este libro “Del Intelecto a la Intuición”, el desarrollo del intelecto, aunque necesario, es mostrado como un medio para un final y un paso en el camino hacia un cuerpo mental activo y plenamente despierto.
Entre el intelecto y la intuición existe un vacío hasta que conscientemente se haya construido un puente mediante la meditación. La meditación es a veces definida como “pensar en el corazón”; la meditación correcta se produce solamente cuando el corazón y la mente actúan juntas, al unísono. Por lo tanto, para tocar la intuición, esta mezcla de mente y corazón, es una necesidad. El uso correcto de la mente en la meditación, abre la conciencia a la belleza, la verdad y la bondad del alma, a través de cinco etapas : concentración-meditación-contemplación-iluminación-inspiración. Estas cinco etapas conducen a la unión con el alma –el “hijo de la mente” – y al conocimiento directo de la divinidad, creando un instrumento de inteligencia para que el alma lo utilice en la vida cotidiana.
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Telepatía y el vehículo etérico
La base científica del ideal ampliamente aceptado de la “hermandad humana”, reside en el hecho de la estructura etérica –o energía – entretejida que subyace todas las formas en todos los reinos dentro del planeta. Es esta unidad esencial la que proporciona las condiciones para la intercomunicación a todos los niveles de consciencia, y crea la posibilidad de la impresión simultánea en muchos mediante una corriente de energía inspirada por el Plan.
El ocultismo tiene que ver con los hechos científicos tras los idealismos espirituales que muchos aceptan, porque idealizar es una tendencia humana natural. Uno de los conceptos más idealizados, es la de la hermandad humana. El ocultismo muestra que la base científica de ese ideal reside en el hecho de que una estructura etérica subyacente en todas las formas dentro del sistema solar, energizada y mantenida en la existencia por una fuerza vital. Por lo tanto, la humanidad es una en la vida y en la forma; simplemente es inconsciente de la unidad en su propia consciencia.
En todo este proceso, las facultades del hombre juegan un papel importante –los cinco sentidos objetivos con sus cinco contrapartes espirituales. El principio o facultad mental es de tremenda importancia para la humanidad en esta etapa en su desenvolvimiento evolutivo. La triple mente unifica como una facultad, la mente superior o abstracta, el alma –el hijo de la mente, y la mente inferior concreta. A medida que esta condición de fusión y control mental se desarrolla, el discípulo aprende a usar la mente de nuevas maneras, especialmente en el manejo de la energía que, dado que vitaliza y anima su cuerpo etérico, influencia mediante radiación su efecto en los demás.
Es a través de este uso controlado y consciente de la energía mental, que se puede establecer científicamente comunicación telepática con otras mentes mediante la estructura etérica común a todos. Y por los mismos medios la mente del discípulo o de un grupo de discípulos que estén desarrollando conciencia grupal, pueden ser impresionados por la claridad de pensamiento y de propósito de aquellos miembros de la Jerarquía espiritual que se ocupan del funcionamiento del Plan para la humanidad. Se nos dice que la Jerarquía espiritual trabaja solamente a través de las mentes de los discípulos, utilizando la ciencia de impresión, y solamente para los objetivos del Plan. La impresión es transportada como una corriente de ideas –aquellas ideas inherentes en el Plan para el hombre– que el discípulo o el grupo, pueden entonces interpretar y traducir a una acción escogida por ellos mismos.
La forma de telepatía que se está desarrollando ahora dentro de los aspirantes del mundo espiritualmente despiertos, no es, por lo tanto, la del centro plexo solar que es de naturaleza animal, sino el resultado de una polarización y penetración mental en la conciencia hacia el alma y la Tríada. Esto produce un canal de comunicación abierto en dos direcciones –verticalmente hacia la Jerarquía espiritual del planeta, buscando impresionar el Plan en todas las mentes receptivas, y horizontalmente hacia las mentes de los hombres unidas en la sustancia mental de la conciencia humana como una.
La segunda parte de este libro discute la estructura etérica del planeta y del sistema solar del cual cada hombre y cada forma es una parte integrante; el patrón del triángulo en el control del flujo de la energía y en establecer una continuidad de circulación a través de todo el sistema, tiene una importancia inmediata para la humanidad. Estamos implicados en la vida del Logos Planetario –“en Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser”– y somos parte contribuyente del esfuerzo actual de llevar el cuerpo etérico bajo la influencia del alma, simbolizada por el triángulo. Hasta donde, y a la velocidad, que tengamos éxito, la estructura etérica planetaria estará cambiando de forma para volverse más conscientemente integrada en el sistema de energía del cual nuestro planeta es una pequeña unidad.
Así se ejemplifica el proceso vivo de unidad –la parte contribuyendo a la totalidad, y la totalidad afectando a la parte a través de cada célula y de cada átomo de todos los grados de sustancia que contiene.
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