De la oración a la contemplación
De la oración a la contemplación
- EAN: 9788498271560
- ISBN: 9788498271560
- Editorial: Dilema S.L.
- Año de la edición: 2009
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 140 X 210 mm.
- Páginas: 258
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Descripción
De la oracion a la contemplación
Otros libros de Advaita
Laghu Vâkya Vritti:Breve exposición de sentencias védicas
El Laghu Vâkya Vritti o "Breve exposición de sentencias védicas" es un tratado preliminar (Prakaranagranta) de la Filosofía Vedânta Advaita, escrito por el Gran Maestro hindú Sri Sankaracharya (788-820 dC).
Este libro trata específicamente acerca de la afirmación védica que nos dice que el ser humano es esencialmente Uno con Dios. A partir de ello nos guía por un sendero de auto-develamiento, el cual se halla basado en la práctica de la meditación y otras disciplinas espirituales, las cuales -cuando son seguidas con devoción bajo la guía de un Maestro Espiritual calificado- son medios insustituibles para la purificación de nuestro corazón y el acercamiento a Dios.
dto.
La senda del reposo
Eres único e irremplazable, has sido diseñado para resistirte a cualquier etiqueta, nadie puede definirte, nadie puede reducirte a una categoría. Ni siquiera tú mismo. Tu corazón es ?y siempre fue? lo suficientemente grande como para contener la vida entera, la tristeza tanto como la felicidad, la agonía tanto como el éxtasis, el aburrimiento tanto como el entusiasmo y la emoción. Las ciento setenta y siete perlas de amor y sabiduría que conforman este libro son las migas de pan que Jeff Foster va dejando caer para marcarte La senda del reposo. Síguelas rebosante de confianza y entonando una canción, verás con asombro cómo tu antigua senda se desmorona, y cómo otra, nueva y resplandeciente, se va forjando ante ti a cada paso. Tu historia no está completa aún. Todos los grandes héroes caen y dudan de sí mismos, y muchas veces están a punto de darse por vencidos. La valentía no es la fuerza bruta ni la ausencia de miedo, sino la voluntad de volver a sentirte como un niño pequeño, de dudar de todo, y, después, volver a ponerte en pie. Todo está bien. Reposa.
dto.
Autoconocimiento
Si miramos la historia de la humanidad en su conjunto, observamos la presencia de persistentes conflictos que han lacerado el conjunto y la armonía social, determinando las relaciones de manera relevante. Luchas cruentas y en todos los estadios –político, económico y religioso– se han llevado a cabo en nombre de ideales que, acto seguido, han sido rechazadas e incluso olvidadas.
Sin embargo, no han faltado ni faltan enseñanzas adecuadas, ni inteligencia para comprenderlas, por tanto, podemos preguntarnos: ¿qué es lo que no funciona en la estructura mental del hombre? ¿Carece quizás su corazón de la predisposición a la comprensión? Si observamos atentamente, podemos notar que hay, y siempre hubo, hombres que intentan practicar la armonía y la caridad, el amor y la humildad; grandes personalidades que encarnan, viven y expresan principios de armonía y sabiduría; individuos que incluso dan la vida por otros.
A lo largo de su historia, el individuo se ha dedicado sobre todo a la cantidad de sus adquisiciones, más que a la calidad; a satisfacer la exigencia inmediata más que el largo plazo; al triunfo de sus propios deseos, sin armonizarse con el grupo al que pertenece. La humanidad en su conjunto no ha abordado el problema más profundo, esto es, el que concierne a la naturaleza del deseo y del yo en tanto que ente individualizado y separado, que adquiere gozos heterogéneos.
Si el individuo se dirige hacia su exterior para encontrar aparente, momentánea perfección, significa que no está en paz consigo mismo; debe reconocer que a su yo le falta algo que sólo podrá encontrar interiorizándose y modificando su propia disposición hacia el objeto o el evento.
El individuo está tan acostumbrado a proyectarse con su inteligencia empírica fuera de sí mismo, que no encuentra un momento para “pensarse”, comprenderse y resolverse.
El hombre quiere transformar la sociedad sin transformarse a sí mismo: éste es el meollo de la cuestión. Mientras no vaya al fondo del problema, que es el autoconocimiento y de la autorrealización, siempre será conflictivo, inarmónico y estará enajenado. Rechazar o aplazar la propia armonía interior significa crear inevitablemente conflictos tanto en el interior como alrededor de nosotros. Rechazar una educación capaz de armonizar nuestra psique significa tener y dar infelicidad.
Sería útil reconocer que el ente humano es algo más que un “yo psicológico”; este reconocimiento podría abrir las puertas hacia algo que podríamos definir como “conciencia universal”, conciencia que el individuo ya tiene en potencia.
Este libro sólo quiere ser una sintética y llana exposición de la estructura psicológica humana y de los movimientos energéticos que adquieren determinadas direcciones. Puede ser útil sobre todo a quienes carecen de una preparación específica sobre el problema.
dto.
