El amor y la sexualidad
El amor y la sexualidad
- EAN: 9788493685034
- ISBN: 9788493685034
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 150 X 210 mm.
- Páginas: 328
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
Disponible 48/72 horas
Otros libros de Aïvanhov
La energía sexual o El dragón alado
Animal fantástico común a todas las mitologías, que también encontramos en la iconografía cristiana, el dragón no es una lejana ficción: es el símbolo de las fuerzas instintivas del ser humano. Y toda la aventura de la vida espiritual consiste en domesticar, amansar y orientar estas fuerzas para utilizarlas como medios de propulsión, con el fin de alcanzar las altas cimas del espíritu.
Porque si este monstruo con cola de serpiente y que arroja llamas tiene alas, se debe sin duda a que las fuerzas que encarna encierran un destino espiritual."La energía sexual es una energía que puede compararse con el petróleo, dice el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov: quema a los ignorantes y a los torpes - esta fuerza quema su quintaesencia - mientras que sirve a aquellos que saben utilizarla, los Iniciados, para volar por el espacio." Tal es el sentido del Dragón alado.
Indice de materias
1. El Dragón alado
2. Amor y sexualidad
3. La energía sexual, condición de la vida sobre la tierra
4. Sobre el placer:No busquéis el placer, porque os empobrecerá.
Cómo reemplazar el placer por el trabajo.
5. Los peligros del tantrismo
6. Amad sin esperar ser amados
7. El amor expandido por todo el universo
8. El amor espiritual, una forma superior de alimentarse
9. Un transformador de la energía sexual: el elevado ideal
10.Abrir al amor un camino hacia lo elevado
dto.
Pensamientos cotidianos
Una fraternidad es una colectividad donde reina una cohesión verdadera, porque al trabajar para sí mismo, cada individuo trabaja también conscientemente por el bien de todos.
21 Marzo- El silencio, la paz y la armonía son expresión de una misma realidad. No penséis que el silencio está vacío y mudo, al contrario, el silencio está vivo, vibrante, y habla, canta. Pero solo lo escuchamos cuando los tambores dejan de resonar en nosotros.
dto.
