El católico gibelino
El católico gibelino
- EAN: 9781539492276
- ISBN: 9781539492276
- Editorial: Hipérbola Janus
- Año de la edición: 2016
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 155 X 230 mm.
- Páginas: 87
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Disponible 48/72 horas
Descripción
La Tradición Perenne se ha nutrido de multitud de autores que han gozado de una extensión más o menos amplia en el ámbito bibliográfico y en distintas lenguas. Sin embargo, dentro de las corrientes sapienciales de la Tradición tenemos una diversidad de autores e ideas que representan interpretaciones más o menos particulares, cuyas doctrinas han sido, intencionadamente o no, postergadas y condenadas al ostracismo. Tal es el caso de Attilio Mordini, pensador tradicionalista italiano, muerto prematuramente a la edad de 43 años, pero que nos ha legado una interpretación católico-cristiana de la historia de un valor inestimable. El libro que tiene en sus manos es la primera obra de este autor que se publica en castellano.
La acción de la Providencia sobre la historia, la función del lenguaje y su valor eminentemente espiritual, como vehiculizador de la Verdad Revelada sobre el mundo o la concreción terrena y la plena realización a través del Sacro Imperio Romano. Se trata de esta idea de Imperio Universal, y el progresivo alejamiento de su realización, la que marcará la irrupción de la noche de los tiempos modernos. Se trata de los conceptos que articulan la esencia del pensamiento mordiniano, y que lo consagran como uno de los pensadores más importantes del tradicionalismo católico.
Índice de contenidos
Prólogo, por Ángel Fernández
La tradición y la génesis del tradicionalismo actual
Sentido de Roma
Significado tradicional del hombre y de la persona humana
Tradición y Revelación
Tradición auténtica para los tiempos últimos
Sociedad cristiana y unidad de la Iglesia
Acción aristocrática
El arco en el cielo
Otros libros de Cristianismo
Sentirse habitado por la presencia
El yo es fuente inevitable de sufrimiento, porque, en su afán de autoafirmarse, identificándose con la mente, nos aleja de la realidad y de la vida. Consciente del destino a donde el yo conduce, del sufrimiento que genera y de la ignorancia y mentira en que nos envuelve, nos resultará fácil reconocer la necesidad y la importancia de liberarnos de él. Y, dado que el yo únicamente vive y es alimentado por el pensar, debemos ejercitarnos en la tarea de silenciar la mente y aprender a vivir en el no-pensamiento. Porque hablar de espiritualidad es hablar de la dimensión de profundidad. Implica reconocer que toda la realidad se encuentra impregnada de una dimensión de Misterio. En este sentido, la espiritualidad es abierta, flexible, pluralista, dialogante, universal... no conoce el juicio y la condenación. Nos coloca en el camino de la experiencia. Es coherente con nuestra condición humana, respetuosa con los otros y humilde ante el Misterio inefable.
Pero la espiritualidad no sólo nos coloca en la actitud adecuada a todo el conjunto de lo Real, sino que puede hacerlo porque nos capacita para acceder a nuestra identidad más verdadera. Nuestra verdadera identidad no es ese yo, sino la Presencia que lo percibe. Y desde la Presencia, todo se ve y se vive de un modo nuevo. El olvido de esta dimensión de profundidad puede hacer estéril nuestro esfuerzo por alcanzar una valoración y estima de nuestra existencia.
Podemos vivir una sana autoestima cuando nos habituamos a conectar con ese Silencio que es Presencia y aprendemos a permanecer descansadamente en Él.
dto.
