El secreto de los secretos
El secreto de los secretos
- EAN: 9788494098659
- ISBN: 9788494098659
- Editorial: SUFI
- Año de la edición: 2014
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 210 X 130 mm.
- Páginas: 200
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Abdul-Qadir al-Jilam nació en Nif, provincia de Jilan, al sur del mar Caspio, en 1077-1078, y murió en Bagdad en 1116.
Aunque da nombre a una de las cuatro órdenes derviches consideradas mayores, la Qadírí, no puede afirmarse con rigor que fundara ninguna escuela sufí. Fueron sus seguidores en el siglo XV quienes instituyeron la cofradía como se ha expandido posteriormente.
La presente obra, Sirr al-asrar (El secreto de los secretos), debe entenderse en el marco de la más pura ortodoxia de la doctrina mística musulmana. El buscador podrá apreciar una sobria y relativamente clara explicación -dado el tema de que se trata- acerca de las técnicas y métodos que le ayudarán a "pulir el espejo del corazón para que se refleje en él la luz de los secretos".
Otros libros de Sufismo
Shakespeare y Calderón en clave sufí
El dramaturgo inglés William Shakespeare fue un gran dramaturgo, quizá el mayor, y como tal puede considerársele también como uno de los grandes maestros espirituales de la humanidad.
Su mismo nombre es profundamente significativo desde la perspectiva sufí, ya que el nombre ‘Shakespeare’, como ya han señalado algunas autoridades en el sufismo, puede dividirse en dos términos que aluden a la figura del maestro sufí: Šay? (maestro) por una parte, y P?r (maestro fundador de unatar?qa o vía sufí) por otra. Sin embargo, la intención del presente libro no es demostrar que Shakespeare era sufí, sino hacer una lectura en clave sufí de la obra shakesperiana, poniendo de relieve los principios universales comunes. A un nivel simbólico y según la perspectiva de la Unidad del Ser propia del sufismo, el teatro es una alegoría del proceso de manifestación o auto revelación divina. Es a través de la multiplicidad y la dualidad presentes en el mundo, a través del otro, mediante la diferencia y la oposición aparente, que las cosas llegan a ser lo que son; lo bueno y lo justo brillan con más intensidad cuando se ven contrastados con sus contrarios, la maldad y la injusticia. El teatro es un reflejo de este juego de opuestos.
En estas páginas se analizan algunos pasajes de la obra shakesperiana y también del dramaturgo madrileño Calderón de la Barca, y se ponen en relación con los principios del sufismo, aportando textos de sufíes como R?m? o el maestro sufí andalusí Ibn ?Arab?. Se propone así el método del sufismo como vía iniciática para la realización espiritual de los principios espirituales comunes a todos estos maestros del corazón.
dto.
El Abismo De Fuego
Esta misma obra no es nada más ni nada menos que el diario de la experiencia de liberacón espiritual que la autora vivió en India, es una relación de su entrenamiento espiritual.
Allí encontró al maestro sufí que revolucionó totalmente su existencia. Fue él quien le indicó que llevase un diario con sus observaciones, diario del que este libro fue "destilado" unos diez años después. Es un relato de la lenta destrucción de la personalidad, un proceso doloroso que el hombre no puede afrontar sin sufrimiento.
"Yo esperaba ser instruida en yoga y me vi obligada a afrontar la oscuridad que tenía dentro de mí. Fui destruida en todos los sentidos, hasta que acepté aquello que había rechazado durante toda mi vida, aunque siempre hubiese permanecido en mi interior."
Nacida en Rusia en 1907, Irina Tweedie fue educada y cursó sus estudios en Viena y París. Posteriormente, se trasladó a Inglaterra donde conoció a su marido. Desesperada por la prematura muerte de su esposo, en 1954, buscó consuelo en la religión y en una búsqueda desesperada del sentido de la vida. Esta búsqueda espiritual la llevó a India en 1961, donde su vida fue totalmente revolucionada por la sabiduría sufi. Después de la muerte de su maestro en 1966, Irina Tweedie volvió a Londres, donde transmitió sus enseñanzas. Se convirtió en una maestra que orientó a numerosos buscadores occidentales. Uno de ellos, Llewellyn Vaughan-Lee, es su sucesor y continúa su trabajo a través del Golden Sufi Center en California. Murió en Londres en 1999.
dto.
