El Séptimo Rayo
Revelador de la Nueva Era
El Séptimo Rayo
Revelador de la Nueva Era
- EAN: 9788412429541
- ISBN: 9788412429541
- Editorial: Editorial Nous
- Año de la edición: 2022
- Medidas: 130 X 210 mm.
- Páginas: 286
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Descripción
Para ayudar a los hombres y mujeres que se esfuerzan por prepararse para el servicio grupal durante esta era de transición, el Maestro Tibetano Djwhal Khul sugirió el estudio de todo lo que había escrito sobre el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
El Séptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era es una recopilación de las declaraciones que se encuentran en los libros que Djwhal Khul escribió con Alice Bailey.
Otros libros de Escuela Arcana
La consciencia del átomo
En esta nueva edición revisada y actualizada se publican siete conferencias dadas por A.A.B. bajo los títulos de: el campo de evolución, la evolución de la materia, la evolución de la forma o evolución grupal, la evolución humana, el pensador, la evolución de la consciencia, el propósito de la evolución y la evolución Cósmica.
En estos capítulos la relación de materia y conciencia es tratada como evolución, que progresivamente afecta la sustancia atómica de todas las formas, subjetivas y objetivas. El propósito de las conferencias fue presentar "el testimonio de la ciencia" hacia esta relación y "posibilitar a los oyentes a observar la manifestación idéntica de estas relaciones y de ciertas leyes básicas en sucesivos y mas altos estados del ser, brindando de ese modo una comprensión de la universalidad del proceso evolutivo y su actualidad." Sirven como introducción a un más detallado estudio y aplicación de las leyes de la vida y desarrollo humano, incluidas generalmente en el término "Ocultismo”. Se ha progresado mucho en este siglo en ciencia atómica y en el conocimiento por parte del hombre, y de la relación entre ambos. Este libro presenta una base inteligible al ocultista para el estudio del modelo de vida del universo. El "átomo” emerge como una minúscula pero completa réplica de la estructura energética de todas las formas de vidas cósmica, planetaria, humana y subhumana.
dto.
La reaparición de Cristo
En la hora actual numerosas religiones esperan la venida de un Avatar o Salvador. Esta nueva venida de Cristo como Instructor mundial para la era de Acuario es presentada en esta obra como un acontecimiento inminente, inscribiéndose de manera lógica y práctica en la continuidad de la revelación divina a lo largo de las edades. Cristo pertenece a la humanidad entera. Es preciso reconocerlo y comprenderlo como "la misma gran entidad en todas las religiones del mundo".
"Para la salvación de los justos y la destrucción de aquellos que hacen el mal, para el firme establecimiento de la Ley, Yo vuelvo a nacer edad tras edad." Así dice el conocido pasaje del Bhagavad Gita (traducción de Prabhavananda e Isherwood), expresando la eterna esperanza del corazón humano. En este libro, la reaparición de Cristo se reconoce como inevitable dentro de la continuidad de la revelación divina. No sólo la Deidad jamás se ha quedado sin testigo, sino que en períodos definidos en la historia de la evolución humana, la "palabra de Dios", la potencia proyectada de Su existencia vital, se ha manifestado en la forma con el propósito de establecer los principios a ser demostrados durante el próximo ciclo.
En todas las épocas, ha habido tales mensajeros, manifestándose a través de una u otra de las grandes religiones mundiales o siguiendo una nueva forma de religión basada en la nueva revelación. Sin embargo, la revelación Divina y la aparición periódica de mensajeros, o Avatares, ocurre según la ley cósmica, cuando existen ciertas condiciones en el esquema entero afectado, y afectando cada parte, grande y pequeña. Entonces una cadena de acontecimientos, que deben actuar bajo la ley en el futuro, se pone en marcha.
La parte que nuestro pequeño planeta Tierra juega en este intrincado y fluido sistema de interrelaciones parece ser de vital importancia en este momento. En este libro, se sugiere la trascendencia esotérica y planetaria de la reaparición de Cristo como causa subyacente para Su servicio Acuariano a la humanidad. Éste es el principio y el fin de una era -- el principio de Acuario y el fin de Piscis – indicando también un punto crucial trascendental en la evolución de la conciencia humana, de la necesidad individual a las necesidades de la humanidad entera, de la salvación personal al servicio mundial, y del materialismo a la espiritualidad. Parece que esta transición culminante debe estar "marcada" en ambas fases, principio y fin, por Cristo mismo, y un principio anclado en la conciencia humana, que incluye no sólo el amor de Dios establecido durante la era de Piscis, sino también la nueva potencia del futuro, la "Voluntad" de Dios, en la que sólo Cristo fue absorbido completa y perfectamente.
La inminencia de la reaparición del Cristo es percibida y esperada por muchos, perteneciendo como representante a toda la humanidad sin tener en consideración el credo y la doctrina religiosa. "Él a quien todos los hombres esperan" determinará la forma y el momento de Su aparición y el campo de su trabajo, de modo que no cree divisiones o separaciones, religiosas, sociales o ideológicas entre los hombres. Él viene no sólo como el Primogénito de Dios, sino como Cabeza de la Jerarquía espiritual, el gobierno interno del planeta. Por consiguiente, Él es un dirigente mundial, representando el Reino de Dios, y cumpliendo una función definida en el mundo de los hombres. Él viene para establecer a través del precepto y el ejemplo en el servicio mundial, los principios en los que un mundo unido, interdependiente e interactivo puede crear sus nuevos sistemas materiales e instituciones espirituales para la nueva civilización. La preparación para la segunda venida es responsabilidad de la humanidad; a aquéllos que saben y aceptan el retorno inminente de Cristo, les corresponde preparar las mentes y los corazones de los hombres para reconocerLo y recibirLo, y para crear esas condiciones de equilibrio y alineamiento espiritual que finalmente Le atraerán entre nosotros. No importa qué mensaje o revelación pueda personificar Cristo cuando venga, no importa qué principio o energía pueda fijar en la Tierra para uso humano, Él no viene para salvar a la humanidad de los resultados de sus propios pecados, sino una vez más para mostrar a la humanidad cómo salvarse en las nuevas condiciones y las nuevas oportunidades con las que el mundo se enfrenta.
dto.
De Belén al calvario
Solamente diré que soy un discípulo tibetano de cierto grado; esto puede significar muy poco para ustedes, porque todos son discípulos, desde el aspirante más humilde hasta más allá del Cristo Mismo. Tengo
un cuerpo físico al igual que todos los hombres; resido en los confines del Tíbet, y a veces (desde el punto de vista exotérico), cuando me lo permiten mis obligaciones, presido un grupo numeroso de lamas tibetanos. A
esto se debe la difusión de que soy abad de ese Monasterio Lamásico.
Aquellos que están asociados conmigo en el trabajo de la Jerarquía (los verdaderos discípulos están unidos en este trabajo), me conocen también con otro nombre y cargo. A.A.B. conoce dos de mis nombres.
Soy un hermano que ha andado un poco más por el sendero, y por consiguiente, tengo más responsabilidades que el estudiante común. He luchado y he abierto un camino hacia la luz y logré mayor cantidad de
ella que el aspirante común que leerá este artículo; por lo tanto, tengo que actuar como transmisor de luz, cueste lo que cueste. No soy un hombre viejo, con respecto a lo que la edad puede significar en un instructor,
y tampoco soy joven e inexperto. Mi trabajo consiste en enseñar y difundir el conocimiento de la Sabiduría Eterna dondequiera que encuentre respuesta, y esto lo llevo haciendo muchos años. Trato también
de ayudar a los Maestros M. y K.H. en todo momento, porque estoy relacionado con Ellos y Su trabajo. Lo expuesto hasta aquí encierra mucho, pero tampoco les digo nada que pueda inducirles a ofrecerme
esa ciega obediencia y tonta devoción que el aspirante emocional brinda al Gurú o Maestro, con el cual aún no está en condiciones de tomar contacto, ni puede lograrlo hasta tanto no haya transmutado la devoción
emocional en desinteresado servicio a la humanidad, no al Maestro.
dto.
Tratado sobre los siete rayos Tomo V. Los rayos y las iniciaciones.
La primera parte de esta obra contiene las Catorce Reglas de la Iniciación de Grupo, lo que constituye la prolongación de las enseñanzas dadas en Iniciación Humana y Solar concernientes a las Catorce Reglas para Aspirantes. La segunda parte del libro está consagrada a las nuevas iniciaciones, gracias a las cuales el discípulo se libera progresivamente de las diversas formas de nuestra vida planetaria. La posibilidad de practicar la iniciación grupal es una revolución propia de la era actual. Este libro pone el acento en el desarrollo de la idea de grupo: servicio de grupo y absorción de grupo en el centro jerárquico.
El último volumen de este tratado sobre los siete rayos contiene la estructura espiritual básica sobre la cual será construida la próxima presentación de la Sabiduría Eterna. El libro está escrito en dos partes: la primera parte enumera y detalla las Catorce Reglas para la Iniciación Grupal. Estas son las reglas para discípulos e iniciados, haciendo un paralelismo en una vuelta superior de la espiral, a las reglas para aspirantes contenidas en el libro “Iniciación, Humana y Solar”. La segunda parte de este volumen tiene que ver con los Rayos y las Iniciaciones, esas nueve expansiones de conciencia principales a través de las cuales el iniciado se libera progresivamente de las diferentes formas de nuestra vida planetaria, continuando finalmente sobre el Sendero de desarrollo y servicio en el universo escogido por él.
Uno de los principios sobresalientes desplegado a través de las páginas de este libro, es el del crecimiento de la idea grupal –servicio grupal, responsabilidad grupal e iniciación grupal. La posibilidad de la iniciación grupal parece ser la del surgimiento de nuevos desarrollos de la era de Acuario; de aquí el valor profundo para el discípulo de las Catorce Reglas para la Iniciación Grupal. Estas reglas encarnan grandes verdades en forma simbólica, en las que la conciencia se expande con la aceptación de obediencia oculta, y la satisfacción de todos los requisitos en el Sendero de la Iniciación en grupo, penetrando juntos hacia el centro de un ashram, y en el corazón y la voluntad del Maestro que lo preside.
Debido a que “el camino hacia el sancta sanctorum es el camino del servicio externo, y debido a que la iniciación es el efecto de una progresiva capacidad para intuir el Plan, registrar el propósito ashrámico y actuar de acuerdo a él, estas reglas son en realidad grandes Fórmulas de Acercamiento… acercamiento a una parte específica del Sendero, y no acercamiento al iniciador. Les pediría que reflexionasen sobre esta diferencia. El iniciado se va haciendo progresivamente consciente de la dinámica de la Ciencia del Servicio del Plan. Esta distinta comprensión puede venir solamente cuando su personalidad fusionada y mezclada y la expresión de voluntad del alma, hayan desaparecido en la radiante luz del Propósito Divino.”
Una parte importante de esta enseñanza, aunque está más allá de la comprensión del estudiante medio en la actualidad, es de incalculable valor en expandir la mente para contemplar los patrones y procesos más grandes en los cuales la función individual puede ser vista en perspectiva. Tratando con asuntos tan abstrusos, el autor demuestra de nuevo una maravillosa capacidad de relacionar los más profundos aspectos de la enseñanza del Maestro con la vida y la conciencia del aspirante del mundo hoy. Dado que no hay separación en la vida, y dado que el aforismo “Como arriba, así es abajo” funciona en todos los detalles de todo el cosmos, y reconocidamente dentro de las vidas planetaria y solar, la clara delineación de continuidad es de gran valor.
“La revelación concierne solamente a la Unidad. La naturaleza práctica de esta verdad solamente es reconocida cuando el discípulo intenta hacer dos cosas: comprenderla individualmente y llevar la naturaleza de la unidad planetaria y de la no-separatividad, a las mentes y a las vidas de los hombres de todas partes.”
dto.
