Estancias de Dzyan, las
Estancias de Dzyan, las
- EAN: 9788486221133
- ISBN: 9788486221133
- Editorial: Editorial Sirio, S.A.
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 210 X 130 mm.
- Páginas: 68
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AGOTADO
Descripción
La señora Blavatsky, en el prologo de la primera edición de La Doctrina Secreta, pregunta: «¿Quien ha oído hablar alguna vez del Libro de Dzyan?». Era en 1888. Hoy, tantas personas han oído hablar de el, tantos estudiosos del misterio del mundo han notado que alguna fibra intima de su naturaleza vibraba en respuesta a la sonora resonancia de sus frases, que respondiendo a una demanda real y persistente, aquí esta, las Estancias en que se basan los dos más importantes volúmenes de La Doctrina Secreta.
Para informacion de los lectores en cuyas manos puedan caer estas Estancias por primera vez, es lógico que demos un breve resumen de su origen, según la autoridad del Ocultista que las tradujo e introdujo en el mundo del pensamiento moderno. Los comentarios siguientes están sacados de la introducción y Proemio de La Doctrina Secreta y del prologo de La Voz del Silencio que, según nos dice la señora Blavatsky, forman parte de la misma serie de tesoros manuscritos, ocultos durante mucho tiempo, a que pertenecen las Estancias del Dzyan.
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Conferencias teológicas en América del Sur
«Don Mario Roso de Luna es un hombre vestido de azul, con una corbata nívea y en la solapa un botón radiado, de colores diversos. Roso de Luna tiene bigote negro, barba en punta y frente despejada.
La primera conferencia de este hombre, sobre esa cosa hermética y ardua que llama-mos teosofía, ha sido muy interesante. Habló Roso de Luna con acentos de convencido; pero no pretendió –por un solo instante– deslumbrar al auditorio conpárrafos de estruendo o con imágenes de gran vuelo lírico. Todo lo contrario. El afán mayor del conferenciante parecía el de acomodar sus ideas a la comprensibilidad de todo el auditorio. Y con sólo esto, yo estoy seguro de que los neó?tos salieron encan-tados de la conferencia, y los maestros, complacidos.
Desgraciadamente, es posible que Roso de Luna sea tan sólo lo que el vulgo llama, con cierta melancolía, un soñador.
Pero, sus palabras nos hicieron olvidar, por un instante, toda preocupación de momento, haciendo la vida, a la vez que dulce, grandiosamente heroica...
¿Y si Roso de Luna fuese algo más que un soñador en toda la acepción de la palabra? No olvidemos que este sabio, viajando por los espacios interplanetarios, conquista, para la ciencia positi-va, una estrella de verdad, que tiene luz y donde tal vez haya hombres, y un ansia constante de perfeccionamiento y reden-ción.»
dto.
El hombre visible e invisible : el cuerpo astral y el cuerpo mental : ilustrado a color
Al examinar sus cuerpos astral y mental, nos ayudará a conocer y a distinguir cuáles son sus deseos y pensamientos y como se manifiestan y se perciben en estos cuerpos más sutiles, astral y mental. Porque cada pensamiento y cada deseo no pasan desapercibidos a estos cuerpos, sino que reaccionan vibrando de acuerdo con ellos y conforman la personalidad que manifiesta el hombre en la tierra, determinando a su vez como será su vida actual y como será su próxima reencarnación.
El texto se acompaña de imágenes a color de los distintos cuerpos y emociones.
dto.
Un grito lejano : a los estudiantes de la luz del camino
Las frases introductorias de la «Luz del Camino» son el grito Lejano procedente del otro lado de las encarnaciones para quienes están luchando dentro de ellas. Mientras el hombre está encarnado es incapaz de comprender el estado que estas frases indican, ya que está realmente atravesando el valle de lágrimas, está sujeto al dolor, es incapaz de vivir sin causar dolor y mediante la fuerza de su corazón vivo alcanza la experiencia plena y se une conscientemente al todo.
La clave del misterio, la maravillosa promesa del futuro lejano, la que hace soportable el peregrinaje, la ofrecen estas primeras frases. Se encuentran al principioi del camino, el rayo de luz que procede del mismo extremo de él, donde se halla toda la luz; el rayo de luz que ilumina su curso completo y guía al peregrino y le anima a seguir el amargo camino.
dto.
Tres senderos de perfección : tres vías para alcanzar la liberación, que conducen al yo único
Los sabios han descrito tres Vías que permiten alcanzar la liberación, entre las que el hombre puede elegir la que seguirá. Aun difiriendo entre ellos por sus métodos, todos conducen al mismo fin. Aun siendo distintos desde el punto de vista de las condiciones externas, conducen todos al Yo único, todos persiguen el mismo fin.
Estos tres Senderos, los tres Margas, como les llama la filosofía inda, son: el de "Karma" o Acción, el de "Jnâna" o de Sabiduría, y el de "Bhakti" o de Devoción. Estos senderos acaban por fundirse en uno, adquiriendo al final, las cualidades de los demás; que se funde, en cierto modo, en los otros dos, unificando las características de los tres.
Lleven a cabo los hombres su peregrinación, siguiendo una u otra de estas Vías; todas conducen al Yo único, sea por medio de la acción, por la sabiduría, o por la devoción; aquellos que buscan, Le encontrarán con seguridad, Le encontrarán inevitablemente, pues el Yo universal es Único, como lo es el fin hacia el cual tienden los tres Senderos.
dto.
