Japón y la cultura de la quietud
Japón y la cultura de la quietud
- EAN: 9788427113633
- ISBN: 9788427113633
- Editorial: Ediciones Mensajero, S.A. Unipersonal
- Año de la edición: 2018
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 12 X 19 mm.
- Páginas: 128
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Manual de transformación para la paz interior
Cuando hay que pensar, piensa; cuando hay que vivir, vive.
Texto salpicado de sabiduría budista, donde el autor nos propone cambiar la mente, conseguir quietud y discernimiento.
Nos muestra las funciones de la mente y analiza los tipos de mente, enseñándonos conceptos clave para comenzar con la práctica de la meditación que nos ayude a dominar los pensamientos, a verlos como nubes que pasan, sin apropiárnoslos.
Analiza la atención y el entendimiento correcto. Es importante la clara comprensión del fin, de los medios, de la idoneidad y de las enseñanzas. Y, nos advierte de las tendencias insanas que nos autodestruyen y destruyen a los demás: apego, odio, ofuscación, celos, envidia, resentimiento e ira.
Nos propone realizar esfuerzos conscientes y seguir las sendas de la autobservación,autoconocimiento,transformación y autorrealización. Esta última, conlleva a actualizar los potenciales más hermosos del ser humano y a su total humanización.
La meditación, además de un método para la transformación mental y emocional, es una actitud de vida. La buena noticia es que uno no es como es, uno es como se proponga ser.
dto.
Memorias, 1915-1965
«¿Pensáis acaso que el propio Dios se toma en serio a sí mismo? Conozco a un maestro Zen que enseña que la mejor aproximación a la meditación consiste en estar de pie, las manos sobre las caderas, y riendo a carcajadas, todas las mañanas, durante diez minutos.»
«Las personas realmente religiosas siempre se han burlado un poco de su propia religión.»
«El secreto de la vida está en saber reír y en saber respirar.»
«Siempre he sido un hombre sedentario y contemplativo, un intelectual, un brahmán, un místico, pero también una especie de epicureo no demasiado honorable. Jamás he hecho la guerra. No he explorado ninguna montaña ni ninguna selva virgen. Tampoco he hecho política. Bien mirado, en estas Memorias no evoco tanto la historia de mi vida como su misterio. Si me he decidido a escribirlas no ha sido para justificarme -ni mucho menos para "edificaros"- sino por puro placer, placer que espero sea compartido, pues, debo confesarlo, encuentro mi vida muy interesante.» -Alan Watts
dto.