La casualidad no existe
La casualidad no existe
- EAN: 9788448069056
- ISBN: 9788448069056
- Editorial: Libros Cúpula
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 150 X 230 mm.
- Páginas: 256
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
AGOTADO
Descripción
Más de 70 hechos reales que harán que te cuestiones si eres tú quién decide tu destino (Enigmas Y Conspiraciones)
Al cabo del día vivimos decenas de casualidades, de fenómenos serendípicos que nos empujan, condicionan, manipulan e, incluso, aconsejan. ¿Por qué de pronto un color parece marcar tu día y casualmente lo ves en todas partes? ¿Por qué sucede lo mismo con una cifra, con una persona o con una melodía? ¿Por qué algunos proyectos se tuercen y otros se transforman en maravillosos? La respuesta a esas y otras preguntas es más sencilla de lo que parece: fenómenos casuales. Damos ese nombre a los susurros del destino que no siempre sabemos cómo interpretar, pero que han marcado la vida y la cultura del ser humano desde tiempos inmemoriales.
Otros libros de Miscelanea
Gracias a una madre muy especial: frases y citas para recordar
Gracias por lograr que nos sintamos queridos, apreciados, insustituibles. Gracias por ser como eres.
Gracias por haberme dado el ser, por la oportunidad de contemplar las grandes olas rompiendo contra la costa, escuchar el canto de las aves al alba, sostener mis manos bajo el agua corriente, oler la hierba tras la lluvia y saborear el pan tierno. Por los dones de la amistad, la alegría y la creatividad.
dto.
Meteorosensibles
Si los cambios de tiempo te alteran el ánimo, el invierno te entristece y las rodillas te chivan que va a llover, es muy probable que seas meteorosensible
Damos por hecho que las borrascas nos deprimen, que existe la astenia primaveral, que los vientos nos enloquecen y que la luna afecta al ciclo menstrual de las mujeres. Pero, ¿qué hay de cierto en ello? Y más importante aún, que otros aspectos ambientales o cambios meteorológicos pueden afectar a nuestra salud física y mental.
Cuando Mar Gómez, física y meteoróloga, se mudó al suroeste de Madrid, percibió cómo su cuerpo respondía al tiempo más seco y a los vientos racheados del lugar. Empujada por su curiosidad científica, se sumergió en el estudio de la meteorosensibilidad, una disciplina poco conocida pero que tiene respuestas fascinantes para entender qué efectos tiene los cambios atmosféricos en nuestro cuerpo. Y más importante aún, cómo el cambio climático que sufre el planeta nos acabarán afectando a todos.
dto.
