La crisis no es externa, es interna
La crisis no es externa, es interna
- EAN: 9788485895458
- ISBN: 9788485895458
- Editorial: Ediciones Librería Argentina
- Año de la edición: 2009
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 160 mm.
- Páginas: 200
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Los conflictos internos se convierten en desastres externos; el problema de uno es el problema del mundo y sólo uno puede solucionarlo, nadie más, nadie puede hacerlo por otro.
El político, el economista, el reformador, al igual que uno, es un oportunista, un inventor de planes; pero nuestros problemas, el conflicto, la desdicha humana y esta existencia vacía que produce desastres tan atroces, requiere algo más que invenciones astutas o reformas superficiales de los políticos y propagandistas.
Se necesita un cambio radical de la mente humana y nadie puede generar esa transformación para otro, cada uno debe hacerlo.
Otros libros de Krishnamurti
La bendición está en uno mismo
Este libro incluye la última serie de charlas públicas que Krishnamurti ofreció en Bombay en febrero de 1985. Estas charlas son extraordinarias por las perspectivas y los matices inusuales de Krishnamurti al tratar los temas psicológicos.
En ellas, el autor insiste en que nos demos cuenta de que estamos malgastando nuestras vidas al no liberarnos de nuestras heridas, conflictos, miedos y sufrimientos, y al seguir en nuestro estrecho mundo de la especialización.
La última charla termina con un penetrante sentimiento religioso y una afirmación profunda: «Así, pues, si ponemos todo nuestro corazón, toda nuestra mente, todo nuestro cerebro, surgirá algo que está más allá de todo tiempo. Ahí es donde reside esa bendición. No está en los templos, en las iglesias o en las mezquitas. Esa bendición se encuentra donde uno está».
dto.
La persecución del placer
La persecución del placer consta de cuatro diálogos en la India, siete charlas públicas en Saanen (Suiza) y dos largas y reveladoras conversaciones personales con Swami Venkatesananda, discípulo directo de Sivananda Saraswati, en las que se reflexiona sobre las cuatro escuelas del yoga (Karma, Bhakti, Raja y Jnana), así como sobre el vedanta y las cuatro Mahavakyas del Upanishad.
En esta obra, Krishnamurti aborda temas tan fundamentales y cotidianos como el lugar del placer y de la satisfacción, las causas y los efectos del miedo, y la importancia de investigar cómo se originan el conflicto y el sufrimiento. Asimismo, el autor explica los límites de seguir a un guía o un gurú, una teoría, un sistema o un método, y la necesidad de «descubrir por nosotros mismos» como única oportunidad de cambio personal y social.
dto.
Diario II: el último diario
Este segundo Diario de Krishnamurti ha sido uno de sus libros más populares. Se inicia en 1973, y casi todas las anotaciones comienzan con una descripción de la naturaleza, seguida por un pasaje de su enseñanza, y revelando siempre el movimiento de su conciencia, día a día. En sus propias palabras:
«Lo escribí a modo de diario mientras viajaba... pero no lo escribí para ser publicado. En él describo lo que llamo "el proceso"; o sea mi sensación de estar fuera del mundo cotidiano, de estar completamente en paz y alejado del conflicto. Esto sólo sucede de vez en cuando y, obviamente, es imposible describírselo a alguien que no lo haya experimentado. Pero he intentado expresar en palabras el dolor y la sensación que de hecho acompañan a ese estado intensificado de conciencia. No obedece a un propósito romántico. Si uno lleva cierto tipo de vida disciplinada y tranquila, entonces libera cierta energía -eso es un hecho científico- y esto afecta a la parte no mecánica del cerebro de manera que uno penetra en otra dimensión. El organismo físico es incapaz de aguantarlo y por eso se siente el dolor. No estoy sugiriendo que todo el mundo debiera intentar llegar a esto, pero para algunas personas que han estado siguiendo mis pensamientos e ideas puede resultarles de interés saber lo que sucede en un nivel más personal.» -De una entrevista en The Guardian
Pero no todo el libro son anotaciones directas de Krishnamurti, escritas de su puño y letra, pues en 1982, cuando a la edad de ochenta y siete años quiso reanudar su diario, encontró que el acto de escribir le resultaba agotador; de ahí que decidiera aceptar la sugerencia de dictar sus percepciones a un grabador magnetofónico. Quizá por ello en estas páginas el lector se sienta muy próximo a Krishnamurti. El último pasaje, y tal vez el más bello, trata de la muerte. Es la última ocasión en que escucharemos a Krishnamurti hablándose a sí mismo. Dos años después moría en el mismo dormitorio de "la Cabaña de los Pinos".
dto.
