Mujeres místicas: época medieval
Mujeres místicas: época medieval
- EAN: 9788476515921
- ISBN: 9788476515921
- Editorial: José J. de Olañeta, Editor
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 140 mm.
- Páginas: 103
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
AGOTADO
Otros libros de Cristianismo
Sentirse habitado por la presencia
El yo es fuente inevitable de sufrimiento, porque, en su afán de autoafirmarse, identificándose con la mente, nos aleja de la realidad y de la vida. Consciente del destino a donde el yo conduce, del sufrimiento que genera y de la ignorancia y mentira en que nos envuelve, nos resultará fácil reconocer la necesidad y la importancia de liberarnos de él. Y, dado que el yo únicamente vive y es alimentado por el pensar, debemos ejercitarnos en la tarea de silenciar la mente y aprender a vivir en el no-pensamiento. Porque hablar de espiritualidad es hablar de la dimensión de profundidad. Implica reconocer que toda la realidad se encuentra impregnada de una dimensión de Misterio. En este sentido, la espiritualidad es abierta, flexible, pluralista, dialogante, universal... no conoce el juicio y la condenación. Nos coloca en el camino de la experiencia. Es coherente con nuestra condición humana, respetuosa con los otros y humilde ante el Misterio inefable.
Pero la espiritualidad no sólo nos coloca en la actitud adecuada a todo el conjunto de lo Real, sino que puede hacerlo porque nos capacita para acceder a nuestra identidad más verdadera. Nuestra verdadera identidad no es ese yo, sino la Presencia que lo percibe. Y desde la Presencia, todo se ve y se vive de un modo nuevo. El olvido de esta dimensión de profundidad puede hacer estéril nuestro esfuerzo por alcanzar una valoración y estima de nuestra existencia.
Podemos vivir una sana autoestima cuando nos habituamos a conectar con ese Silencio que es Presencia y aprendemos a permanecer descansadamente en Él.
dto.
Pablo de Tarso, ¿apóstol o hereje?
La inquietante verdad sobre la identidad del auténtico fundador del cristianismo.
Pablo de Tarso, un judio fariseo orgulloso de su judaísmo, con un importante bagage cultural helenístico, probablemente gnóstico y, sin duda, epiléptico, predicó un Cristo místico, espiritual e incorpóreo, muy alejado del Jesús de Nazaret carnal de los Evangelios.
Su figura resultó, en todo caso, imprescindible para consolidar el cristianismo, puesto que fue contemporáneo de Jesús y, aunque no le conoció ni se interesó por su vida terrenal, sí constituyó un pilar histórico para el nacimiento de la religión cristiana.
dto.
Judas, el apóstol que estaba enamorado de Jesús
Este libro fue escrito en Monenvassia, Peloponéso, e inspirado a Yoannis Ritzos el mayor poeta griego del siglo pasado.
Te prevengo, lector: Este es un libro proscrito. Trata de traidores bíblicos y de biblicas traiciones. Trata, por tanto, también de tí de tus traiciones. Pero no temas, porque traicionar es siempre y también haberse sentido traincionado. A fin de cuentas nadie traiciona a nadie si no siente al otro en si mismo. Que traicionar y ser traicionado son la misma pasión, sólo que sufriéndola desde uno u otro lado del rio de la vida.
Es una novela anateorética.
dto.