Protectores invisibles
Protectores invisibles
- EAN: 9788441411241
- ISBN: 9788441411241
- Editorial: Editorial Edaf, S.A.
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 180
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Descripción
Este maravilloso libro, nos clarifica las causas de la presencia de todo fenómeno.También nos demuestra que todo efecto producido por una causa desconocida tiene su explicación científica, aunque cuando mucho de los actuales hombres de ciencia no poseen el suficiente conocimiento para darla, sobre todo, dentro de los planos que actualmente está estudiando la parapsicología. Protectores Invisibles es una diáfana prueba de la innata capacidad psíquica que posee el ser humano.
¿Existen seres de naturaleza espiritual que protegen a los seres humanos?¿Tenemos cada uno de nosotros a una o varias de estas entidades ayudándonos y custodiando nuestras vidas?¿Hasta qué punto estas son capaces de intervenir en el plano físico?¿Hay pruebas de su intervención? En esta obra, pionera en su género y en la que se han basado otros muchos libros posteriores, Leadbeater da respuesta a estas preguntas mostrando al lector sus teorías respecto a este tema, apoyándose en numerosos testimonios, en su propia experiencia y en las doctrinas y creencias más tradicionales, especialmente de Oriente. El conjunto es una obra sólida, clásica en su género, que se complementa con el opúsculo Los ángeles custodios, del mismo autor.
Charles Webster Leadbeater nació el 16 de Febrero de 1854 en Stockport, Inglaterra. Se interesó desde muy joven a la investigación psíquica, interés que compartí acon su madre.En 1883, a la edad de veintinueve años, Leadbeater se convirtió en miembro de la Sociedad Teosófica, justo al mismo tiempo que Sir Williwm Crookes, el prominente científico.
Otros libros de Teosofía
Conferencias teológicas en América del Sur
«Don Mario Roso de Luna es un hombre vestido de azul, con una corbata nívea y en la solapa un botón radiado, de colores diversos. Roso de Luna tiene bigote negro, barba en punta y frente despejada.
La primera conferencia de este hombre, sobre esa cosa hermética y ardua que llama-mos teosofía, ha sido muy interesante. Habló Roso de Luna con acentos de convencido; pero no pretendió –por un solo instante– deslumbrar al auditorio conpárrafos de estruendo o con imágenes de gran vuelo lírico. Todo lo contrario. El afán mayor del conferenciante parecía el de acomodar sus ideas a la comprensibilidad de todo el auditorio. Y con sólo esto, yo estoy seguro de que los neó?tos salieron encan-tados de la conferencia, y los maestros, complacidos.
Desgraciadamente, es posible que Roso de Luna sea tan sólo lo que el vulgo llama, con cierta melancolía, un soñador.
Pero, sus palabras nos hicieron olvidar, por un instante, toda preocupación de momento, haciendo la vida, a la vez que dulce, grandiosamente heroica...
¿Y si Roso de Luna fuese algo más que un soñador en toda la acepción de la palabra? No olvidemos que este sabio, viajando por los espacios interplanetarios, conquista, para la ciencia positi-va, una estrella de verdad, que tiene luz y donde tal vez haya hombres, y un ansia constante de perfeccionamiento y reden-ción.»
dto.
El alma y su mecanismo
El alma opera por medio del mecanismo de la triple personalidad. El método por el cual el alma y los vehículos de la personalidad se influencian mutuamente y funcionan en conjunto es presentado en esta obra. Indica también la manera en que la constitución humana, como un todo y también en sus partes componentes, reacciona al impacto de una consciencia en evolución.
Es un hecho oculto establecido y aceptado que el alma trabaja a través del mecanismo de la triple personalidad estimulando los tres mundos de la evolución humana – los planos de concienciamental, emocional y etérico/físico. En este libro se presenta claramente el método por el que el alma y los vehículos de la personalidad interactúan y funcionan juntos. La autora también revela la relación entre lo que el ocultista acepta en la constitución del hombre como cuerpo vital, la red etérica con su vórtices de energía, o centros, y los efectos fisiológicos en el cuerpo a través de las secreciones glandulares directamente en la corriente sanguínea. Es el sistema endocrino de glándulas que corresponden en el cuerpo físico a los centros de energía en el cuerpo etérico y que, por consiguiente, reaccionan al tipo y potencia de fuerza que circula por el cuerpo etérico en cualquier momento.
El comportamiento humano, y la disposición del cuerpo físico, están condicionados por la amplitud con la que los vehículos de la personalidad reciben o rechazan los impulsos del alma; y esto está condicionado por el énfasis o enfoque de la conciencia en cualquier momento. El vehículo físico no es un principio; responde a cualquier fuerza dominante que se manifiesta a través del sistema etérico de centros de energía. Por ejemplo, una condición sumamente emocional, en la que el centro de energía del plexo solar en el cuerpo vital es sobreestimulado, afectando poderosamente a su contraparte física, la glándula del páncreas, produce una secreción excesiva de la glándula y un desequilibrio general consiguiente de la personalidad.
Es evidente que en un hombre altamente evolucionado, los vehículos de la personalidad están alineados, el cuerpo etérico, vital y equilibrado, y los centros de energía controlando el cuerpo físico, receptivo a la influencia del alma a través del mecanismo de la personalidad integrada. Pero hasta que esta condición se crea en la conciencia, el mecanismo de respuesta está más o menos aislado en sus espejismos personales.
Se dice que el aspirante al discipulado necesita saber realmente sólo dos cosas: la constitución de hombre y el próximo paso adelante. En este libro se presenta claramente la manera en que funciona en realidad la constitución humana en sus partes integrantes. Un objetivo aceptado por el aspirante es que debe aprender a transformar su personalidad en un instrumento para el uso del alma. El conocimiento de la relación entre los cuerpos sutiles y densos, los centros etéricos y las glándulas físicas, la energía y la fuerza el alma y el mecanismo de la personalidad, puede sacar el proceso de la indefinición que normalmente lo rodea, y darle la claridad y la precisión de una fórmula científica.
Sin embargo, esto no es sólo una cuestión de forma y energía, el hombre entero está envuelto en el proceso y en los efectos --psicológicamente, filosóficamente y espiritualmente; porque los flujos de energía como resultado del pensamiento, y la cualidad, naturaleza y potencia del pensamiento son una cuestión de conciencia que incluye la manera entera de vivir. Allí donde está el foco normal de la conciencia en la vida diaria, se encontrará el centro de energía que controla el mecanismo de respuesta.
dto.
Ocultismo práctico : el ocultismo en oposición a las artes ocultas
Entre en el sendero que conduce al conocimiento de lo que debe hacerse, discerniendo acertadamente entre el bien y el mal.
Llegue al punto en que al hombre le es posible hacer cuanto bien desea, sin ni siquiera a veces levantar en apariencia un dedo de la mano.
Pero conozca también el peligro a que se exponen todos los instructores, a veces sin ni tan siquiera suponerlo, al cargar sobre sus hombros todos los pecados del discípulo, de comisión u omisión, que se refieren a ciencias ocultas, hasta el momento en que el discípulo llega a Maestro y es directamente responsable.
dto.
