Seres con poderes mágicos
Seres con poderes mágicos
- EAN: 9788466245111
- ISBN: 9788466245111
- Editorial: Editorial Libsa, S.A.
- Año de la edición: 2025
- Medidas: 180 X 245 mm.
- Páginas: 191
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Descripción
Los mitos, las leyendas y los cuentos fueron los primeros en incluir criaturas mágicas en sus relatos: eran seres misteriosos conectados con la naturaleza, como hadas, nereidas, elfos, ninfas o duendes y, a veces, seres peligrosos enfrentados a los héroes, como arpías, trolls, gorgonas, esfinges o cíclopes.
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El bestiario de Cristo: el simbolismo animal en la antigüedad y la Edad Media
En este libro único, Louis Charbonneau-Lassay despliega ante el lector la vasta corte de los animales que a lo largo de los siglos han simbolizado la persona de Cristo en sus diversos aspectos: animales domésticos, como el buey, el cordero o el caballo: animales domésticos, como el buey, el cordero o el caballo; animales salvajes, como el sciervo, el guepardo o el lobo; animales fabulosos, como la esfinge, el hipogrifo o el centauro; aves fabulosas como el fénix,, el ave del paraíso o el caradrio; aves rapaces, como el halcón o la lechuza, amén de los más conocidos, como el león o el águila. El autor estudia el significado exacto de cada una de estas figuras en su contexto precristiano y cristiano, utilizando para ello numerosos ejemplos de la literatura y las artes. El conjunto - profusamente ilustrado, además, con grabados en madera realizados por el autor- constituye una obra fundamental para el estudio del simbolismo y la iconología cristianos tal como se han expresado en los textos y en el arte.
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Las bodas de Cadmo y Harmonia
De cómo Zeus, en forma de toro blanco, raptó a la princesa Europa; Teseo abandonó a Ariadna; Dionisio violó a Aura; Apolo fue siervo de Admeto, por amor; el simulacro de Helena apareció, junto al de Aquiles, en la isla de Leuké; Penélope conquistó a Hipodamía; Corónide, preñada por Apolo, lo traicionó con un mortal; las Danaides cortaron la cabeza a sus esposos; Aquiles mató a Pentesilea y se unió a ella; Orestes luchó con la locura; Deméter vagó en busca de su hija Core; Core miró a Hades y se vio reflejada en los ojos de él; Fedra enloqueció por Hipólito; Fanse se dejó devorar por Zeus; los Cercopes se rieron de las nalgas de Heracles; la cazadora Cirene se unió a Apolo en forma de lobo; Zeus decidió exterminar a los héroes; Ulises vivió junto a Calipso; los Olímpicos bajaron a Tebas para participar en las bodas de Cadmo y Harmonía...
Las bodas de Cadmo y Harmonía fueron la última ocasión en que los dioses del Olimpo se sentaron a la mesa con los hombres para una fiesta. Lo que ocurrió antes de entonces, durante años inmemoriales, y después de entonces, durante escasas generaciones, forma el inmenso árbol del mito griego.
En Las bodas de Cadmo y Harmonía un soplo de viento vuelve a mover la fronda de ese árbol. Como escribió un antiguo, «estas cosas jamás ocurrieron, pero existen siempre». Contarlas, urdiéndolas en sus más mínimos detalles, impone algunas preguntas, que también «existen siempre»: ¿por qué los dioses del Olimpo asumieron figura humana, y por qué esa figura? ¿Por qué sus historias son tan escandalosas y misteriosas? ¿Qué es un simulacro? ¿Por qué la era de los héroes fue breve, convulsa e irrepetible? ¿Qué hace que Zeus se sienta amenazado? Quizá el mito sea una narración que solo puede ser entendida narrando. Quizá el modo más inmediato para pensar el mito sea el de contar de nuevo sus fábulas. Aquí, una luz rasante y nítida las envuelve a todas y las muestra en sus múltiples conexiones como una vasta y ligerísima red que se posa sobre el mundo.
Esta fábula, a medio camino entre la narrativa y el ensayo, fue unánimemente saludada en Italia como uno de los libros mayores de los últimos decenios. En palabras de prestigioso crítico Pietro Citati: «Las bodas de Cadmo y Harmonía presupone una cultura inmensa. Calasso ha leído todo lo griego o todo lo que ha tenido que ver con Grecia… El inmenso corpus mitológico, todos los dioses, los semidioses y los héroes y las metamorfosis palpitan, resplandecen y se agreden en cada línea. Calasso posee la mirada total: el don del águila, que domina un amplísimo espacio desde su observatorio, y también el de la hormiga, que conoce cada hierba, flor y piedra del propio mínimo terreno… Calasso se ha convertido en un miembro activo que desde Homero conduce hasta no se sabe dónde… Un libro sin auténticos paralelos modernos.»
Calasso, Roberto
Roberto Calasso (Florencia, 1941) reside en Milán. Es presidente y director literario de Adelphi, una de las editoriales de mayor prestigio internacional. En Anagrama ha publicado los ensayos recogidos en Los cuarenta y nueve escalones, La literatura y los dioses y los textos de Cien cartas a un desconocido, así como y, en especial, La ruina de Kasch, Las bodas de Cadmo y Harmonía, Ka, K. y ahora El rosa Tiepolo, La Folie de Baudelaire y El ardor, que forman parte de un work in progress de libros independientes, y que son una de las mayores empresas literarias de nuestro tiempo y ratifican el diagnóstico de Leonardo Sciascia: «Sus obras están llamadas a no morir. Calasso es uno de los pocos escritores de raza que tenemos». Asimismo ha publicado también en Anagrama los valiosísimos ensayos Los cuarenta y nueve escalones, La literatura y los dioses, Cien cartas a un desconocido y La marca del editor.
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El ojo en la Mitología : su simbolismo
El ojo es un elemento constante en las representaciones iconográficas de todas las épocas y culturas. Símbolo del firmamento y de la divinidad, cobra múltiples formas y matices que el poeta y crítico de arte Juan Eduardo Cirlot (Barcelona, 1916-1973) desvela capa tras capa con una erudición e intuición extraordinarias. El ojo en la mitología fue escrito originalmente en 1954, y es sin duda el germen del posterior Diccionario de los símbolos (1958), obra de referencia del autor a nivel internacional. Desde el ojo en las obras de Magritte y otros surrealistas, la figura del dios Indra sembrado de ojos, los esbeltos ojos de las pinturas egipcias, los serafines románicos con ojos en las alas o las representaciones de los bodhisatvas tibetanos, Cirlot hila una mitología del ojo que es a la vez una historia de la cultura y de la relación del arte con lo sagrado.
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Druidas
Los druidas son los sacerdotes de la antigua religión céltica. Hombres muy instruidos que ocupaban un lugar muy importante en la sociedad. Eran personajes importantes y polifacéticos, siendo descritos por muchos autores como magos, adivinos, sacerdotes, médicos/curanderos, botánicos/herbalistas, políticos, consejeros reales, pedagogos, y árbitros o jueces en temas legales. Eran, además, filósofos y teólogos muy respetados y estimados. La capacidad de los druidas para lanzar conjuros o encantamientos era proverbial como, así mismo, la de preparar eficientísimas pócimas de amor.
Los druidas controlaban tanto el culto privado como el público, poseyendo también atribuciones sobre la justicia, la diplomacia y la guerra. Validaban la elección de los magistrados y discutían temas bélicos en los bosquecillos sagrados (o nemeton) que regían, lugares éstos donde además celebraban ritos y ceremonias religiosas. La justicia pública e internacional y la designación de jefes, estaban también bajo la jurisdicción de los druidas.
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