Un mensajero en la noche
Un mensajero en la noche
- EAN: 9788496546622
- ISBN: 9788496546622
- Editorial: Zeta Bolsillo
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 130 X 200 mm.
- Páginas: 288
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Sueño de Polífilo
Sueño de Polífilo (Venecia, 1499) es uno de los libros más curiosos y enigmáticos salidos de unas prensas. Quienes lo conocen bien saben que oculta una rara hermosura y un apasionado anhelo de perfección, sabiduría y belleza absolutas, bajo el signo del Amor. Desde el mismo siglo XVI, el Sueño de Polífilo se ha visto rodeado de un aura de esoterismo enfermizo. Por otra parte, pese a que se trata de uno de los libros más atractivos del Renacimiento, salido de una imprenta ilustre y hermoseado con abundantes y preciosas xilografías, está, todavía hoy, envuelto en misterios. En realidad, es un injerto de poema alegórico de estirpe medieval y enciclopedia humanística de vocación totalizadora, ya que contiene una ingente amalgama de conocimientos arqueológicos, epigráficos, arquitectónicos, litúrgicos, gemológicos y hasta culinarios.
dto.
Señor presidente, soy el jefe Seattle
«Los muertos no carecen de poder», dijo textualmente, en 1854, el jefe de las tribus suquamish y duwamish del noroeste de Estados Unidos, el Jefe Seattle.
Esto quedó demostrado en la década de 1970, cuando una supuesta carta atribuida al Jefe Seattle (dirigida, según se decía, al presidente Franklin Pierce), dio la vuelta al mundo y se convirtió en el manifiesto ecologista más importante de nuestros tiempos, con frases que han pasado a formar parte del inconsciente colectivo de la humanidad, como: «El hombre no tejió la trama de la vida; el hombre no es más que un hilo de ella. Todo lo que le haga a esa trama se lo hace a sí mismo».
Ahora, en este nuevo milenio, y creyendo firmemente en las palabras de Seattle de que los muertos no carecen de poder, Grian ha enlazado esta creencia con las teorías de Carl Gustav Jung sobre el inconsciente colectivo para ofrecernos un nuevo mensaje del jefe nativo americano. El mensaje de Seattle, en forma de carta, dirigida al presidente de Estados Unidos, fue enviado a la Casa Blanca durante los últimos meses del mandato de George W. Bush, quien nunca contestó.
Un mensaje de esperanza desde más allá del tiempo y del espacio, desde el alma pura y majestuosa de los antiguos pueblos nativos americanos.
dto.
Jesús, el hijo del hombre : señor eterno de la eterna bondad
EL NACIMIENTO DE JESÚS
Ana, la madre de María
Mi nieto nació aquí, en Nazareth, en el mes de Enero. En la noche del nacimiento de Jesús unos hombres que venían del levante nos visitaron. Se trataba de unos extranjeros que habían llegado de Asdrolon con las caravanas que mercan con Egipto. Nos pidieron hospitalidad en nuestro hogar, pues en el albergue no encontraban lugar para pasar la noche. Les dije que eran bienvenidos y les informé:
-Mi hija acaba de dar a luz a un varón, vosotros, sin lugar a dudas, me disculparéis si no os hago las cumplimentaciones que merece vuestra permanencia aquí.
Me agradecieron haberles brindado hospedaje, y luego de cenar me dijeron:
-Es nuestro deseo conocer al recién nacido.
El hijo de María era un bebé muy hermoso; ella misma era muy bella y atrayente. Ni bien los extrajeros vieron a María y ami nieto, extrajeron de sus bolsas oro y plata y lo dejaron a los pies del niño. Luego ofrendaron incienso y mirra, prosternándose más tarde oraron en un idioma que no comprendimos.
Estos son algunos de los párrafos de esta preciosa obra, "Jesús el Hijo del Hombre", una de las más significativas del autor libanés Khalil Gibrán, que además de ser filósofo y pintor, ha sido considerado uno de los más grandes poetas que ha dado el Oriente entre el final del siglo XIX y principios del XX.
dto.
