El árbol de la meditación
Es un libro que invita a todos, meditadores y no meditadores, a recorrer un camino interior de autodescubrimiento. Con una escritura poética e inspiradora y en ciertos momentos mística el autor vincula los diferentes procesos de la meditación con la metáfora fecunda del árbol. Ensalza la figura del árbol como una buena metáfora de la savia que recorre el proceso meditativo. No podríamos entender los méritos de la meditación (frutos) y las variadas experiencias que se dan en su seno (flores) sin comprender las técnicas que utilizamos y las estrategias básicas que buscan calma y claridad (ramas). No podríamos darle consistencia a todo el proceso sin una disciplina estable (tronco). Tampoco sostener el anhelo de trascendencia que surge desde la revisión de la insatisfacción (raíces) y, por supuesto, no habría árbol sin la intención nuclear que nos mueve (semilla) y sin contar con la realidad en la que estamos insertos (tierra). El árbol de la meditación ejemplifica el camino que va de la semilla al fruto, de nuestras intenciones a sus consecuencias y nos recuerda que hay un tiempo de siembra y otro de labor ardua antes de la cosecha.
dto.
Estar en el mundo : la necesidad de la meditación
De las crisis personales (y colectivas) que nos sacuden es posible destilar una ética fuerte, reparadora y liberadora para estar en el mundo con los pies en la tierra, la cabeza clara y el corazón abierto. Este libro es una invitación a vivir la experiencia meditativa como un gesto radical de afrontar nuestros pesares y fantasías. Es un mapa preciso que nos acerca, etapa a etapa, a la visión clara que surge del cultivo de la atención y la destilación de nuestra sabiduría. El autor desmitifica con inteligencia un pretendido camino espiritual y nos abre a la espontaneidad de ser lo que somos, como una danza creativa en medio del misterio que nos rodea. La meditación es volver silenciosas las fronteras que nos separan.
dto.