Alzar el duelo
¿Cómo aprender a vivir tras la pérdida de un ser querido?
¿Cómo afrontar el día después, las primeras Navidades o los aniversarios?
¿Qué hacer con su ropa, su olor y sus recuerdos?
¿Es posible volver a ser feliz?
Después del best seller El humor de mi vida, Paz Padilla regresa para ayudarnos a superar el duelo y recordarnos que, incluso en los momentos más oscuros, la vida sigue mereciendo la pena. Desde su propia experiencia y con su particular fi losofía, la autora comparte las claves para recuperar la sonrisa y, poco a poco, aprender a vivir de nuevo.
En estas páginas también refl exiona sobre las pérdidas que todos afrontamos en algún momento: una ruptura, un trabajo, una amistad… No se trata de olvidar, sino de aceptar la ausencia. Además, por primera vez, Paz confiesa y comparte un durísimo episodio de su adolescencia que cambió su vida para siempre.
Un kit de emergencia emocional que acompaña, consuela y ofrece luz en los momentos más difíciles del duelo.
«El duelo por la pérdida de un ser querido es, sin duda, uno de los momentos más duros que puede atravesar un ser humano. Afrontarlo exige una entereza profunda, y la que Paz ha mostrado a lo largo de los años es admirable». Dr. Manuel Sans Segarra
dto.
El humor de mi vida
Nadie nace preparado para morir y muy pocas son las personas que finalmente realizan una adecuada preparación. Somos una sociedad que vive de espaldas a la muerte por puro terror. Rehuimos hablar de ella; nos prohibimos reflexionar sobre ella y negamos por sistema su existencia; por si; de esta manera; logramos evitarla.
Asumámoslo; nacemos; crecemos; asistimos a un sinfín de sitios por compromiso a los que no queremos ir; algunos insensatos nos reproducimos y nos morimos. Esta concepción de la muerte como un proceso natural es algo que tiene muy presente Paz Padilla; quien ha tenido que afrontar en cuestión de meses la pérdida de dos personas irremplazables: su madre y el amor de su vida; Antonio.
A través de la narración de su singular historia de amor; la humorista y presentadora comparte el trabajo personal de aceptación realizado para acompañar a su marido en sus últimos días. El amor se entremezcla con el humor descarado que la caracteriza para hablar de la muerte sin tabúes; sin pelos en la lengua y sin miedo.
dto.