Aparoksa Anubhuti . El conocimiento directo de Brahman según Shankara
Aparoksa Anubhuti . El conocimiento directo de Brahman según Shankara
- EAN: 9788412754445
- ISBN: 9788412754445
- Editorial: Ediciones Via Directa, S.L.
- Año de la edición: 2024
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 155 X 230 mm.
- Páginas: 272
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Descripción
El texto que presentamos es un clásico del Vedanta Advaita inédito hasta la fecha en castellano. Incluye el propio texto original con los versos (slokas) de Adi Shankhara, seguido de los comentarios sapienciales de Swami Paramarthananda. “Aparoksa Anubhuti” literalmente significa “Experiencia Directa e Inmediata”. Y su propósito es guiar al buscador hacia la realización de su verdadera naturaleza como Atman, la cual es idéntica a Brahman. Este conocimiento no es simplemente teórico, sino que busca proporcionar una experiencia directa y transformadora. La meta última es alcanzar la liberación (moksha) del ciclo de nacimiento y muerte (samsara), logrando la unidad con la realidad suprema y experimentando una paz y dichas permanentes.
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La medicina suprema
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj del 1 de enero de 1979 al 15 de julio de 1980, en las que nos enseña que el “yo soy” contiene el mundo entero.
”Todos los caminos conducen a la irrealidad. Los caminos son creaciones dentro del ámbito del conocimiento. Por consiguiente, los caminos y los movimientos no pueden transportarle a la Realidad, porque su función es enredarle en la dimensión del conocimiento, mientras que la Realidad es anterior a él”.
dto.
El del espejo
En este libro, Balsekar nos trasmite su enseñanzas en breves y sencillos párrafos, para que cada uno pueda comprender. Los temas que aquí se tratan van desde el libre albedrío a la meditación. Esta obra es una colección de citas, algunas compuestas por frases muy sencillas, otras por párrafos más largos. Cada cita es completa en sí misma.
dto.
Autoconocimiento
Si miramos la historia de la humanidad en su conjunto, observamos la presencia de persistentes conflictos que han lacerado el conjunto y la armonía social, determinando las relaciones de manera relevante. Luchas cruentas y en todos los estadios –político, económico y religioso– se han llevado a cabo en nombre de ideales que, acto seguido, han sido rechazadas e incluso olvidadas.
Sin embargo, no han faltado ni faltan enseñanzas adecuadas, ni inteligencia para comprenderlas, por tanto, podemos preguntarnos: ¿qué es lo que no funciona en la estructura mental del hombre? ¿Carece quizás su corazón de la predisposición a la comprensión? Si observamos atentamente, podemos notar que hay, y siempre hubo, hombres que intentan practicar la armonía y la caridad, el amor y la humildad; grandes personalidades que encarnan, viven y expresan principios de armonía y sabiduría; individuos que incluso dan la vida por otros.
A lo largo de su historia, el individuo se ha dedicado sobre todo a la cantidad de sus adquisiciones, más que a la calidad; a satisfacer la exigencia inmediata más que el largo plazo; al triunfo de sus propios deseos, sin armonizarse con el grupo al que pertenece. La humanidad en su conjunto no ha abordado el problema más profundo, esto es, el que concierne a la naturaleza del deseo y del yo en tanto que ente individualizado y separado, que adquiere gozos heterogéneos.
Si el individuo se dirige hacia su exterior para encontrar aparente, momentánea perfección, significa que no está en paz consigo mismo; debe reconocer que a su yo le falta algo que sólo podrá encontrar interiorizándose y modificando su propia disposición hacia el objeto o el evento.
El individuo está tan acostumbrado a proyectarse con su inteligencia empírica fuera de sí mismo, que no encuentra un momento para “pensarse”, comprenderse y resolverse.
El hombre quiere transformar la sociedad sin transformarse a sí mismo: éste es el meollo de la cuestión. Mientras no vaya al fondo del problema, que es el autoconocimiento y de la autorrealización, siempre será conflictivo, inarmónico y estará enajenado. Rechazar o aplazar la propia armonía interior significa crear inevitablemente conflictos tanto en el interior como alrededor de nosotros. Rechazar una educación capaz de armonizar nuestra psique significa tener y dar infelicidad.
Sería útil reconocer que el ente humano es algo más que un “yo psicológico”; este reconocimiento podría abrir las puertas hacia algo que podríamos definir como “conciencia universal”, conciencia que el individuo ya tiene en potencia.
Este libro sólo quiere ser una sintética y llana exposición de la estructura psicológica humana y de los movimientos energéticos que adquieren determinadas direcciones. Puede ser útil sobre todo a quienes carecen de una preparación específica sobre el problema.
dto.
