Bienestar emocional
Bienestar emocional
- EAN: 9788425341472
- ISBN: 9788425341472
- Editorial: Grijalbo
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Cartoné
- Medidas: 150 X 220 mm.
- Páginas: 288
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AGOTADO
Otros libros de Osho
No culpes a tu karma
Mucha gente cree que sus acciones y experiencias están conectadas vía la ley del karma. La causalidad kármica aparece con frecuencia en la visión del mundo de muchas tradiciones asiáticas, movimientos espirituales y en la nueva era.
Evidentemente, estas ideas y definiciones simplistas se desmontan en cuanto las analizas.
Como era de suponer, Osho plantea un enfoque muy diferente: «tienes que entender que yo estoy completamente en contra de la idea del karma; es una estrategia de la mente para echarle la culpa al pasado». Pues cuando le echas la culpa a algo –sea lo que sea–, puedes seguir siendo infeliz. No puedes hacer nada y empiezas a sentirte como víctima.
No culpes a tu karma plantea un desafío: dejar de culpar al entorno de todo lo que crees que está mal en tu vida o en la dirección que ha tomado la humanidad. Aunque la idea de responsabilidad absoluta asuste, puede proporcionarte una enorme libertad, porque si tú eres la causa de tu sufrimiento, también puedes ser el cambio.
dto.
Dang, dang, doko, dang: charlas sobre el zen
«Caminante no hay camino, se hace camino al andar» dice también Osho en este lúcido y estimulante libro. No obstante, si bien «no hay camino», sí existe lo que se ha dado en llamar una disciplina Zen que, según el Maestro, consta de dos etapas: la primera, el aprendizaje -o la escucha- y la segunda, la aproximación. «La escucha es un mecanismo que frena los pensamientos. Cuando ya no existe la necesidad de escuchar o de aprender, tenemos la aproximación.»
El Zen ofrece mecanismos para interrumpir el tráfico desordenado de la mente. Estos mecanismos reducen nuestra falsa identificación con una realidad impuesta por la sociedad y con los artificiales papeles que en ella desempeñamos. Así, entendiendo que no somos el personaje que creíamos ser, desenmascaramos al ego tras el cual se oculta nuestro Ser. En otras palabras, de las cenizas del ego surge el fénix de la conciencia.Dang dang doko dang es el sonido del gong, golpeado por el Maestro. Simboliza la cualidad poética del Zen, lo que no puede ser expresado. Así, dice Osho, «cuando veáis que os estáis convirtiendo en víctimas de teorías, dogmas, filosofías, decid Dang dang doko dang». El Zen es la «flor suprema de la meditación; ahora bien, si al final del camino no ha florecido el amor, entonces todo el trayecto habrá sido en vano».
dto.
