Cara a no-cara
Cara a no-cara
- EAN: 9788492948871
- ISBN: 9788492948871
- Editorial: Sanz y Torres, S. L.
- Año de la edición: 2010
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 130 X 210 mm.
- Páginas: 266
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Descripción
Cara a No-Cara
Otros libros de Budismo Zen
Suttas del Samyutta Nikaya
Selección y versión de José Manuel Álvarez Flórez
Los seres transmigran. No hay un principio calculable. Desde un
principio incalculable los seres por la ignorancia y el apego
transmigran, van de forma en forma. A nacer y morir y renacer.
Renacen. Remueren. Cuánto dolor no habrás experimentado ya,
cuántas angustias, cuánto desamparo, cuántos quebrantos.
Naces para morir. Cuántas veces has muerto. En cuántos cementerios
no tendrás ya cadáveres. En suficientes para que no debiese cegarte
ya lo fabricado. Para estar libre de pasiones. Liberado.
El Samyutta Nikaya es una parte del Sutta Pitaka o «Cesto de los suttas», el corpus de la doctrina budista según el canon pali, que rige la tradición religiosa de Sri Lanka, Birmania, Tailandia, Camboya, Vietnam, Laos y algunas comunidades de la India. Es una serie de textos de distinta naturaleza —discursos, diálogos, sermones, parábolas, apólogos...— que fueron fijados ya en tiempos del Buda o muy poco después de su paso por este mundo. Este volumen recoge una selección, pequeña pero muy significativa, de las enseñanzas que el propio Buda predicó en la India hace 2500 años, enseñanzas caracterizadas por su sencillez y su eminente sentido práctico de cara al objetivo deseado: tomar conciencia de las trabas que supone la vida en este mundo de ilusión y alcanzar así la iluminación y la liberación.
dto.
Shizen
El haiku, tal como lo entiende la tradición japonesa, es una forma de adoración de «lo sagrado», que se manifiesta incesantemente, y nos provoca ese asombro cuya naturaleza mística se desentraña en estas páginas. Mediante el cultivo del arte poético del haiku iniciamos una vía de contemplación en la Naturaleza y hacia la Naturaleza. No se trata de mirar intensamente ningún objeto, sino de «estar».
El mundo es una realidad efervescente que nos ofrece la posibilidad de vibrar con ella, de ser parte del cambio, de la transformación del Todo, de la vida que nos circunda y late en nosotros. Y es esencial comprender que esta contemplación no es la contemplación de un «yo» huérfano y abandonado. Si hay algo que nos enseña el haiku es que no estamos desamparados en este mundo, porque también nosotros somos parte del misterio.
dto.