Cartas de un estoico
Cartas de un estoico
- EAN: 9788410121478
- ISBN: 9788410121478
- Editorial: Editorial Reverté, S.A.
- Año de la edición: 2026
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 223
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Descripción
Una selección contemporánea de las cartas de Séneca a Lucilio. Esta versión contemporánea ofrece reflexiones claras y cercanas de un sabio que supo mantener la calma en medio de la tormenta. En este libro Séneca nos recuerda que no hay tarea más urgente que aprender a vivir.
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Heráclito
Poseemos apenas fragmentos del escrito de Heráclito.
Qué bueno sería para nuestra búsqueda si pudiéramos contar con el escrito íntegro, para meditar el pensar de ese pensador. sin embargo, nos hallamos aun más meditativos si escuchamos decir que Heráclito fue llamado "el oscuro", aunque se poseía integramente su escrito. Esto significa que igualmente si contáramos con el escrito íntegro, sería difícil pensarlo con profundidad.
¿O es el sobrenombre solamente un rótulo que le habría sido fijado y que oscurece, en un equívoco, lo que es claro en sí mismo? De ser así, el apodo sería fruto de una incomprensión ajena, que no tocaría la esencia propia de ese pensador.
Heráclito sólo tiene "fama" de oscuro, fama atribuida además fácilmente a un pensador.
Cicerón aclara la oscuridad del pensador como un encubrimiento intencional de sus propios pensamientos. Hegel rechaza la aclaración de Cicerón y la sustituye por otra, que fundamenta la oscuridad en la insuficiencia sintáctica del lenguaje primitivo. Sin embargo, hemos aprendido paulatinamente el punto de vista de que lo "primitivo" de los pensadores no es falta de formación o de cuidado, sino lo primario de lo inicial y de su respectiva simplicidad. El lenguaje de los pensadores iniciales posee la nobleza de lo inicial. La palabra es en el inicio del pensar.
dto.
Pequeño manual filosófico para personas emotivas
La filósofa italiana Ilaria Gaspari, autora de Seis semanas con los filósofos griegos, nos propone un recorrido filosófico, literario e histórico por nuestras emociones lleno sutileza y sensibilidad.
«Dedico este libro a todos los angustiados, los perdidos, los inquietos, los fragmentados.»
Hay muchos prejuicios en torno a las emociones, y sobre ellas pesa una gran condena: la de considerarlas vergonzosas, un signo de debilidad. Sin embargo, según la filósofa Ilaria Gaspari y al contrario de lo que se suele pensar, ser una persona emotiva no implica inestabilidad o desequilibrios, simplemente significa estar viva, mostrarse abierta y vulnerable a las experiencias del mundo.
La autora realiza un recorrido a través de algunas de nuestras emociones, como la nostalgia, la angustia, la envidia, el remordimiento, los celos, la antipatía y la gratitud, en una guía que, ante todo, nos muestra que las palabras que utilizamos para expresar nuestros males tienen una historia: la de todas las personas que las han vivido, dicho, cantado, estudiado.
Tomando como referencia la literatura y a los más grandes filósofos de nuestra civilización, enPequeño manual filosófico para personas emotivas descubriremos que lo más íntimo también es universal, que las emociones nos sitúan en el linaje de la humanidad y la autora nos insta a reconocernos como seres emocionales, no para dejarnos dominar por las emociones, ni reprimirlas, sino para vivificarlas y dejarnos aconsejar por su criterio. Porque, al fin y al cabo, nuestras emociones, aquello que sentimos, es lo que nos hace humanos.
dto.
Parménides : sobre el ordenamiento de la naturaleza : para una ascésis filosófica
Parménides es considerado como el "faro" que iluminó a Platón, al propio Aristóteles y, en consecuencia, a todos los filósofos posteriores. Con el Eleático comienza lo que, en términos estrictamente específicos, es llamado verdadera Philosophia.
Su visión no es de naturaleza religiosa, como comunmente se entiende esta palabra, porque en este último ámbito nos encontramos en la dualidad de un sujeto pasivo para con algo que está en las afueras de sí-mismo, con una marcada diferencia entre Creador y la criatura.
La vía iniciática o del conocimiento es una vía activa que reconoce que la naturaleza del Ser habita también en nostros como esencia-vouc. En términos vedanta se corresponde con la paravidya (el conocimiento supremo). Parménides, que recibió la iniciación directamente de la Diosa Aíkn, nos indica únicamente una Vía a recorrer, un Camino cuyo conocimiento ha de resolverse en un estado conciencial específico. Tal visión sagrada puede ser revolucionaria en una cultura que, en esta época oscura, se caracteriza por un tenebroso empobrecimiento espiritual, ético, cultural, y político.
dto.
Filosofía que cura
¿De qué puede curarnos la filosofía? Sus competencias superan las de chamanes, psicoterapeutas y médicos, pues cura el dolor de la vida. Porque vivir no viene con manual de instrucciones, y ni siquiera estamos bien equipados para hacer frente a los caminos de la vida, nos hace falta valor para existir. Se precisa talento para afrontar la realidad, su indiferencia, su injusticia y su estupidez. Y no basta con consolarnos. Necesitamos un remedio, una medicina. No de las que recomiendan soluciones fáciles, sino de las que nos permiten afrontar las tormentas, atravesar las tempestades. Este es el remedio que proporciona la filosofía: no mata, sino que nos hace más fuertes y conscientes del valor de la vida. En Filosofía que cura, la profesora Laurence Devillairs toma prestada la forma de un manual para proponer diagnósticos y remedios a los diversos males que padecemos: fealdad, vejez, muerte, celos, envidia, amor y desamor, no sin ironía respecto a la actual proliferación de tratados de autoayuda sobre cómo ser feliz. De Montaigne a Nietzsche, de Hegel a Descartes, la filosofía sabe que la vida misma no tiene solución, sobre todo porque, ála vida no es un problema!
dto.
