Cristianismo esotérico o Los misterios menores
Cristianismo esotérico o Los misterios menores
- EAN: 9788479100018
- ISBN: 9788479100018
- Editorial: Editorial Humanitas, S.L.
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 200 X 130 mm.
- Páginas: 256
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Muchos, quizá la mayor parte de los que lean el título de este libro, se sentirán, en principio desde luego, en desacuerdo con él, negando que exista nada valedero que con justicia pueda llamarse "Cristianismo Esotérico". Existe la idea muy extendida, y por lo tanto muy popular, de que no hay tal enseñanza oculta relacionada con el Cristianismo, y que los Misterios, ya sean Menores o Mayores, eran tan solo una institución pagana.
El objeto de este libro es sugerir cierta clase de ideas acerca de las profundas verdades en que está basado el Cristianismo, verdades generalmente desatendidas y con mucha frecuencia negadas. El noble deseo de hacer a todos partícipes de lo que es precioso, de divulgar verdades grandes e inapreciables, de no excluir a nadie de la luz del verdadero conocimiento, ha sido la causa de un celo indiscreto que ha producido el Cristianismo vulgar, presentando sus enseñanzas en una forma que el corazón repele a menudo y que se divorcia del entendimiento.
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dto.
Conferencias teológicas en América del Sur
«Don Mario Roso de Luna es un hombre vestido de azul, con una corbata nívea y en la solapa un botón radiado, de colores diversos. Roso de Luna tiene bigote negro, barba en punta y frente despejada.
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La existencia de Protectores Invisibles ha sido reconocida siempre en Oriente, aunque se les haya designado con diversos nombres .y atrbhuido diferentes caracteres según los países.
Aún en Europa dan prueba de esta misma creencia las continuas intervenciones de los dioses en los asuntos humanos, como relatan los historiadores griegos.
Semejantes creencias no desarraigaron al terminar la edad antigua, sino que tuvieron sus legítimas derivaciones en los tiempos medievaIes, como lo demuestran las apariciones de santos en el momento crítico de las batallas para mudar la suerte de las armas en favor de las huestes cristianas; o asimismo los ángeles de la guarda que en ocasiones salvan a los peregrinos de peligros inevitables sin el celeste auxilio.
dto.
