Egregor De La Paloma Reino Paz
Egregor De La Paloma Reino Paz
- EAN: 9788493926359
- ISBN: 9788493926359
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 2012
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 160 mm.
- Páginas: 166
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Otros libros de Aïvanhov
La armonía
"Existe un mundo de la armonía, un mundo eterno de donde ha salido la multiplicidad infinita de formas, de colores, de sonidos, de perfumes, de sabores…
Aquel que consigue acercarse a este mundo saborea sensaciones de una tal riqueza, de una tal intensidad que ya no desea nada más. Es algo indescriptible, casi imposible de soportar. Al contacto con esta armonía, comprende cómo vive el universo, cómo vibra, cuál es su estructura, cuál es su predestinación. Os imagináis que, para descubrir los secretos de la creación, es preciso buscar, estudiar, leer. No, para conocer el universo es necesario aprender a vibrar al unísono con él, gracias a los órganos del conocimiento espiritual: el plexo solar, el centro Hara, el aura… Todo el poder del espiritualista está en su voluntad de ponerse en armonía con el cuerpo universal, de alcanzar la cima y vivir la vida cósmica."
dto.
Naturaleza humana, naturaleza divina
Para justificar ciertas debilidades humanas se acostumbra a decir: "¡Es humano!" Y, en realidad, si reflexionamos, "ser humano" quiere decir sencillamente: "ser animal". ¿Cómo se puede, pues, definir a la naturaleza humana? El hombre es ese ser ambiguo que la evolución ha situado en las fronteras del mundo animal y del mundo divino. Su naturaleza es, pues, doble, y lo importante es tomar conciencia de esta ambivalencia para dominarla. Si en los textos sagrados está escrito: "Sois como dioses", es precisamente para recordar al hombre la presencia escondida dentro de sí, de una esencia superior que debe aprender a manifestar. Aquí está el verdadero sentido de nuestro destino, nos dice el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov, y es por ello que nos habla constantemente sobre este tema, ofreciéndonos los medios para que podamos hacer resurgir esos dioses que en realidad somos y que aun no conocemos.
Indice de materias
1. ¿Naturaleza humana... o naturaleza animal? ( Leer capítulo )
2. La naturaleza inferior, reflejo invertido de la naturaleza superior
3. A la búsqueda de nuestra verdadera identidad
4. Cómo escapar a las limitaciones de la naturaleza inferior
5. El sol, símbolo de la naturaleza divina
6. Dominar la naturaleza inferior explotando sus recursos
7. Perfeccionarse es dar cada vez más oportunidades a la naturaleza superior para manifestarse
8. La voz de la naturaleza divina
9. El hombre sólo puede expandirse sirviendo a su naturaleza superior
10. Cómo favorecer en uno mismo y en los demás, las manifestaciones de la naturaleza superior
11. El regreso del hombre a Dios
dto.
Centros y cuerpos sutiles
Desde hace miles de años, los hombres se están ejercitando para multiplicar y amplificar sus sensaciones y percepciones mediante el uso de los cinco sentidos, y este juego sobre el teclado de los cinco sentidos es lo que llaman cultura y civilización.
Pues bien, eso es algo pobre. A pesar del grado de refinamiento que puedan alcanzar, los cinco sentidos siempre estarán limitados, porque sólo pertenecen al plano físico y no explorarán otra cosa que el plano físico. Mientras los seres humanos no comprendan que hay otros campos a explorar, ver, tocar, respirar, no podrán experimentar nuevas sensaciones, más amplias, más ricas, más sutiles. Cada órgano está especializado: cumple una determinada función y sólo produce sensaciones de acuerdo a su naturaleza. Para experimentar sensaciones nuevas, hay que dirigirse a otros órganos, a otros centros sutiles que también poseemos.
dto.