El camino de las lágrimas
El camino de las lágrimas
- EAN: 9788483461112
- ISBN: 9788483461112
- Editorial: Nuevas Ediciones de Bolsillo
- Año de la edición: 2022
- Encuadernación: Bolsillo
- Medidas: 130 X 190 mm.
- Páginas: 266
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
En stock. Envío inmediato.
Descripción
Un clásico del camino de la autosuperación.
"El camino hacia la realización personal es difícil y continuo", nos dice Jorge Bucay en sus libros. En esta serie de caminos, el autor nos ofrece unos mapas de territorio para que cada uno de nosotros recorra el suyo propio, a su ritmo y eligiendo el trayecto. "Ser feliz -afirma- no es un derecho solamente; tambien es, de muchas maneras, una obligación contraída con la vida."
El camino de las lágrimas es, para Jorge Bucay, "el más duro de los caminos". El sendero del dolor, del duelo y de las perdidas. Aun así, es un camino imprescindible. Porque no se puede seguir el rumbo si no podemos dejar atrás lo que ya no está con nosotros.
Este libro, que ahora se presenta profundamente revisado, es un clásico del camino de la autosuperación y una referencia forzosa para todos los que han pasado por una perdida o transitan un duelo; una verdadera hoja de ruta que nos acompaña mientras nos consuela en el doloroso tránsito del desapego.
Otros libros de Narrativa
Jesús, el hijo del hombre : señor eterno de la eterna bondad
EL NACIMIENTO DE JESÚS
Ana, la madre de María
Mi nieto nació aquí, en Nazareth, en el mes de Enero. En la noche del nacimiento de Jesús unos hombres que venían del levante nos visitaron. Se trataba de unos extranjeros que habían llegado de Asdrolon con las caravanas que mercan con Egipto. Nos pidieron hospitalidad en nuestro hogar, pues en el albergue no encontraban lugar para pasar la noche. Les dije que eran bienvenidos y les informé:
-Mi hija acaba de dar a luz a un varón, vosotros, sin lugar a dudas, me disculparéis si no os hago las cumplimentaciones que merece vuestra permanencia aquí.
Me agradecieron haberles brindado hospedaje, y luego de cenar me dijeron:
-Es nuestro deseo conocer al recién nacido.
El hijo de María era un bebé muy hermoso; ella misma era muy bella y atrayente. Ni bien los extrajeros vieron a María y ami nieto, extrajeron de sus bolsas oro y plata y lo dejaron a los pies del niño. Luego ofrendaron incienso y mirra, prosternándose más tarde oraron en un idioma que no comprendimos.
Estos son algunos de los párrafos de esta preciosa obra, "Jesús el Hijo del Hombre", una de las más significativas del autor libanés Khalil Gibrán, que además de ser filósofo y pintor, ha sido considerado uno de los más grandes poetas que ha dado el Oriente entre el final del siglo XIX y principios del XX.
dto.
Sabiduría trascendental
Leer a Wei Wu Wei significa romper con la dictadura de la mente y experimentar que la realidad es una ilusión de la conciencia
Cuando un fuerte viento asusta a la liebre, el búho la consuela con su sabiduría. La seguridad es relativa , le cuenta, ululando al viento, como lo son también los amigos y los enemigos. Todo depende del ojo con el que se mire . La liebre responde: Estoy de acuerdo, y, afortunadamente, tenemos dos ojos . ¿Son estos personajes animales simbólicos? Después de conocer a la ardilla codiciosa, el unicornio religioso y el dragón incomprendido, comprenderemos que todos tienen algo importante que decir sobre el sentido de la existencia humana
Sabiduría trascendental es una alegre parábola ilustrada sobre Dios, el amor y la forma de liberarnos de las trampas de nuestra mente. Usando el pseudónimo adicional O. O. O., Wei Wu Wei quiso divertirse un poco más a costa de sus lectores transmitiéndoles la idea de su propia inexistencia. En este libro, el más accesible de sus notables obras sobre la vida consciente y la no-dualidad, Wei Wu Wei nos muestra que la sabiduría y la risa van de la mano. Y, tal como dijo Nietzsche que solo creería en un Dios que supiera bailar , comprenderemos, a través de este nuevo heterónimo, algo más sobre la divertida sinrazón de nuestro mundo, que no es posible habitar sin una carcajada.
Si quieres seguir tomándote en serio, no leas Sabiduría trascendental . Advaita Fellowship
dto.
Zina
La cuestión es: ¿la felicidad llega a nosotros sin que la busquemos o, por el contrario, hay que salir en su búsqueda desesperadamente?
Zina, protagonista de este cómic basado en la historia de cuatro amigos -Zina, Ame, Olga y Leo-, vive, sobrevive y convive con ella misma en busca de la paz interior y de la fórmula mágica que la conduzca a la felicidad.
Ame, en cambio, cree que todo ocurre por una razón místico-cósmica que no hay que cuestionarse: las cosas suceden, hay que aceptarlas, y punto.
Olga, pragmática hasta la médula, no concibe las comeduras de tarro de sus amigos.
Y Leo, qué decir de Leo, su amistad parece fuera de toda duda.
Divertida, ingeniosa, tierna... indudablemente, Zina es toda una revelación.
dto.
Los Músicos
Entre todas las artes la música es la que más cerca está del límite de lo que puede expresarse, penetra en lo invisible y nos conduce, con sus ritmos y escalas, a lo más hondo y a la vez a lo más inasible de nosotros mismos. La invención de la melodía se cuenta entre los logros más fabulosos del ser humano a la par que constituye el mejor de los consuelos. En Los Músicos, esta singular obra de Mario Satz, seguimos con creciente interés las historias de una flauta encantada en la India, la construcción de una pirámide en Egipto con sus obreros consolados por arpistas; accedemos al Israel bíblico para oír la salmodia de los levitas en las escalinatas que conducían al templo y vemos, en el Japón del siglo XVI, la relación entre la música y los juegos del incienso. El poeta persa Hafiz cuenta que, habiendo hecho el Creador una criatura semejante a sí mismo, en barro, intentó insuflarle el alma, pero como ésta se movía de aquí para allá, era inquieta, oscilante y ubicua, y se resistía a entrar en el cuerpo humano, el Hacedor mandó a llamar a los ángeles músicos para que tocaran la mejor de sus melodías. AL oírla, fascinada, el alma entró en éxtasis. Sin embargo, al constatar que su percepción no era lo bastante fina como para captar aquella belleza sonora, el alma se introdujo entonceS en el hombre de barro para servirse de él como concha acústica. Y fue a partir de ese instante que, música mediante, cuerpo y alma enlazaron su destino del modo más armónico posible.
dto.
