El decálogo del caminante
El decálogo del caminante
- EAN: 9788415870487
- ISBN: 9788415870487
- Editorial: books4pocket
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación:
- Medidas: 130 X 190 mm.
- Páginas: 288
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
AGOTADO
Otros libros de Narrativa
El gato que encontró a Dios
Para gran descontento de Marmalade, un maravilloso gato de cola a rayas naranjas, Ellen ha decidido emprender el camino espiritual que cambiará su vida. El primer cambio tendrá lugar en la dieta, que obligará al minino a consumir verduras en vez de su amada comida para gatos. Pero las cosas se complican, y sin comerlo ni beberlo, Marmalade acaba en la India en el ashram de un conocido gurú junto con su compañera de desventuras, la gatita Fluffy. Tras muchas aventuras, regresarán a su país natal abducidos por un ovni y acabarán triunfando en la pequeña pantalla porque, como concluyen los autores, «si te gustan los finales felices, éste es tu libro».
Con su sentido del humor característico, Robert Fisher y Beth Kelly nos ofrecen un apasionante recorrido por el mundo de la New Age, que es enjuiciado con ternura hasta culminar con una enseñanza que los lectores de este libro nunca olvidarán:
AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS COMO AMÁIS A VUESTRO GATO.
dto.
Los mares grises sueñan con mi muerte : cuentos completos de terror en el mar
William Hope Hodgson nació el 15 de noviembre de 1877 en Blackmore End, Essex, Inglaterra. A los trece años, se escapó de un internado en Margate con la intención de hacerse marino. Tras cuatro años de aprendizaje y otros cuatro como profesional, Hodgson llegó a conocer en profundidad la vida marinera, antes de abandonarla decepcionado. En junio de 1905 publica en el Grand Magazine el cuento Un horror tropical, su primera incursión en los terrores marinos. Hodgson logró vivir, mal que bien, de sus relatos, conferencias, fotografías y artículos científicos. Poco después del estallido de la Primera Guerra Mundial, entra en el servicio activo como teniente del ejército británico. En octubre de 1917 es enviado a Francia con su compañía, y en abril de 1918 un obús alemán le borra de la faz de la tierra: tenía cuarenta años.
A lo largo de su breve carrera literaria, escribió un centenar de relatos y cuatro novelas: Los botes del Glen Carrig (1907), La casa en el confín de la tierra (1908), >Los piratas fantasmas (1909) y El reino de la noche (1912) (todas ellas, salvo la última, publicadas en Valdemar). La maestría literaria de William Hope Hodgson se pone especialmente de manifiesto en sus historias del mar, en particular las de tema terrorífico o sobrenatural. Una voz en la noche, La nave abandonada, Desde el mar sin mareas, La nave de piedra, Demonios del mar, y otros 30 relatos reunidos en este volumen, nos muestran la capacidad de Hodgson para evocar imágenes y ambientes trágicos, sobrenaturales y malsanos, y para hacernos sentir la soledad de sus personajes y la insignificancia de sus devenires en la inmensidad de un océano misterioso y desconocido.
Completan la edición una pequeña selección de sus poemas del mar, un Diario de a bordo y un interesantísimo artículo-cuento, A través del vórtice de un huracán (con fotografías realizadas por el propio Hodgson).
dto.
Olvido flores
Existe una disciplina terapéutica llamada constelaciones familiares. Entre personas desconocidas se hurga en el inconsciente para sacar la mierda a la luz. Y sale mucha mierda. Ancestros asesinados brutalmente, vidas truncadas porque sí, abusos... Aquí hubo una guerra civil. Una herida infinita que supura dramas como el que la actriz Tefi de Paz rescata en esta obra. La del Circo Anastasini que tuvo la mala suerte de programar una función justo el 18 de julio de 1936 en Lodosa, Navarra. ¿No sabes qué pasó en esa fecha? Puf...
Mal día para reír. Mal día para ser un payaso. Mal día para casi todo, menos para matar. Gran parte de esta familia circense fue asesinada y enterrada en un campo perdido a la intemperie. Allí quedaron sus restos hasta que las manos de un hombre rascaron la tierra. Alguien que se negaba a pasar página. Hay algo peor que la muerte, y es el olvido. Por eso el personaje inventado por Tefi se llama así, Olvido Flores. Porque los muertos necesitan que los recuerden para seguir vivos entre los que los amaron. Y que les lleven flores frescas.
A eso se dedica esta mujer creadora, a hacer justicia con los olvidados por la historia, a rescatar el arte, el espíritu de las familias que montaban su carpa allá donde les dejaran. «Solo queríamos haceros reír», parece que dicen desde sus tumbas. Olvido Flores es una dama de la guadaña que llega para recordarnos el privilegio de estar vivos desde historias como la de este circo que, al final, también es nuestra historia.
dto.
