El día a día de un budista
El día a día de un budista
- EAN: 9788493269838
- ISBN: 9788493269838
- Editorial: Dag Shang Kagyü - Ediciones Chabsel
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 120 X 170 mm.
- Páginas: 110
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
Disponible 48/72 horas
Descripción
El día a día de un budista
Otros libros de Budismo Zen
Sé tu refugio : la serenidad de la meditación
Tanto la meditación como la filosofía budistas tienen como objetivo sacar a la luz nuestra agudeza espiritual y hacer de nosotros seres más preparados para responder con sabiduría a los avatares de la vida.
Lo que de verdad necesitamos y buscamos las personas es el silencio y el gozo interior que proviene de la experiencia del vacío, de la sabiduría que comprende nuestra propia naturaleza.
Si deseas seguir un sendero espiritual con sinceridad has de desenmascarar tus "falsas apariencias"; no sirve de nada simular que todo va bien porque, a la larga todo acaba por torcerse. Y es mejor aceptarlo cuanto antes y con serenidad, apresurándonos a utilizar esta desagradable circunstancia como trampolín para buscar una salida.
Este libro presenta la esencia de la filosofía budista y la meditación para el mundo occidental de un modo original pero, a la vez, sin perder contacto con las fuentes tradicionales.
dto.
Kômyô : clara Luz
“Kômyô, Clara Luz”, es uno de los capítulos más desconocidos del “Shôbôgenzô, La Preciosa Visión del Dharma Verdadero”, la obra magna del maestro zen japonés Eihei Dôgen. La enseñanza contenida en él fue impartida por Dôgen a la pequeña comunidad monástica del templo Kosho Horin-ji, fundado por él en Uji, Kyôto, en 1233 antes de que se trasladara a la provincia de Echizen, actual Fukui, para fundar Eiheiji. Esta enseñanza fue transmitida a los monjes el 2 de junio de 1243, durante el retiro intensivo de verano, “un día en el que la lluvia caía suavemente de los aleros del templo”, como escribe el mismo Dôgen al final del texto.
El término Kômyô está formado por dos kanjis: el kanji kô se traduce como “luz”; el kanji myô como “clara o maravillosa”. “Clara Luz” se refiere a la experiencia de la iluminación o despertar en el que la verdadera naturaleza de todo lo existente se manifiesta en su claridad esencial.
La traducción y los comentarios del maestro zen Dokushô Villalba recuperan este texto tan desconocido, haciéndolo accesible al lector contemporáneo.
dto.
