El libro del bienestar
El libro del bienestar
- EAN: 9788489960855
- ISBN: 9788489960855
- Editorial: Editorial Jaguar, S.A.
- Año de la edición: 2018
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 12 X 17 mm.
- Páginas: 256
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
Disponible 48/72 horas
Otros libros de Calle, Ramiro
El yogui
La novela comienza a principios del siglo XX en Benarés, la ciudad santa de la India, que ve nacer -o reencarnarse- a Devendrenath, en el seno de una familia brahmín, la casta tradicionalmente más privilegiada. Su infancia junto a sus hermanos Gupta y Mashi discurre apacible, bajo la protección de su padre viudo, pero pronto comienza a alentar en el corazón del protagonista el afán de dar respuesta a las grandes cuestiones: ¿quién soy realmente? ¿Cuál es el sentido de la vida humana? ¿Es posible la felicidad en esta tierra?... Impelido por la necesidad de saber, Devendrenath comenzará un periplo que le llevará a convertirse en Ananda -que significa alegría, gozo-, un yogui errante cuya misión es buscar la dicha propia y contribuir a la de los demás. En su azaroso trayecto se topará con una galería de personajes excepcionales, como Lilavati, con la que conocerá los deleites del amor y la carne, o Swami Vicharananda, su maestro y mentor, que dejará honda huella en su ánimo y le ayudará a encontrar su auténtico destino.
dto.
Los cuatro estados sublimes de la mente
Todo ser humano quiere ser feliz y no desgraciado. Sin embargo, la ofuscación de la mente a menudo desencadena conflicto, fricción y desdicha. El gran antídoto para el inútil sufrimiento de la mente son las cuatro maravillosas cualidades que, de tan espléndidas que son, Buda las denominó Residencias Celestiales o Santas
Moradas: el amor incondicional, la compasión, la alegría compartida y la ecuanimidad.
El cultivo, desarrollo y despliegue de estos cuatro estados sublimes va propiciando en la persona una profunda, estable y enriquecedora dicha interior. Lo mejor que uno puede hacer por sí mismo y por los demás es cultivar las Santas Moradas y darle así a la vida un precioso sentido de ayuda. Como reza la antigua instrucción mística: «Estamos en el camino para ayudarnos. No hay otra cosa que el amor».
dto.