El segundo septenio
El segundo septenio
- EAN: 9789879066621
- ISBN: 9789879066621
- Editorial: Antroposófica
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación:
- Medidas: 150 X 210 mm.
- Páginas: 27
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AGOTADO
Descripción
La enseñanza pedagógica. Manifestaciones de la naturaleza humana en la infancia, madurez y vejez. Principios salutíferos y patógenos. Lo bello precediendo a lo práctico. Educación física, ética y religiosa.
Otros libros de Antroposofía
Los doce sentidos, ventanas del alma.
El autor hace accesible a todo el mundo lo que Rudolf Steiner dijo con respecto a los doce sentidos en un curso dividido en seis conferencias y usando un estilo coloquial lleno de interesantes ejemplos. Además, el tema está tratado de tal manera que permite presentar al gran público una introducción a la visión antroposófica del ser humano.
Todos mantenemos múltiples relaciones con el mundo que nos rodea y la naturaleza de estos contactos es mucho más misteriosa de lo que nos pensamos. Por ejemplo, cuando tocamos una piedra, ¿qué sentimos? ¿la piedra o nuestra piel? ¿cómo funciona el sentido del equilibrio cuando, en un lugar completamente seguro, nos domina el vértigo? ¿qué pasa en nuestra alma cuando miramos un color? ¿qué expresa el hecho de que el ser humano es el único que tiene nariz? ¿qué sentido nos permite diferenciar entre oír música y oír hablar? ¿con qué sentidos experimentamos el pensamiento ajeno o el yo ajeno?
Albert Soesman no nos describe solamente cinco sentidos sino que va mucho más allá de las teorías habituales y nos introduce en los doce sentidos que, como "ventanas del alma", están en estrecha relación con las "ventanas del cosmos", es decir, los signos del Zodíaco.
CAPÍTULO I. El sentido del tacto y el sentido de la vida
CAPÍTULO II. El sentido del equilibrio y el sentido del movimiento propio
CAPÍTULO III. El olor y el gusto
CAPÍTULO IV. La vista y el sentido del calor
CAPÍTULO V. El oído
CAPÍTULO VI. El sentido de la palabra, el sentido del pensamiento ajeno y el sentido del yo ajeno
CONCLUSIÓN: El sentido del yo y la "consciencia histórica"
EPÍLOGO
Representación esquemática de los sentidos
dto.
La Infancia y Juventud de Jesús
Ante este libro, más de un lector se preguntará: ¿como puede el autor, en vista de los escasos datos de los Evangelios y del dudoso valor de la tradición contenida en las leyendas, atreverse a una descripción detallada de la infancia de Jesús y aspirar con ello a explicaciones de gran alcance?
Sin embargo, se abren perspectivas inmensas ante nosotros si nos tomamos enteramente en serio y hasta sus consecuencias más lejanas las contradicciones que existen entre el Evangelio de Mateo y el Evangelio de Lucas cuando relatan los comienzos de la vida de Jesús. Por otra parte, quienes estudian las afirmaciones de Rudolf Steiner concernientes a esta dualidad en los relatos evangélicos de la Navidad a menudo se encuentran desbordados. Las concepciones que resultan de las explicaciones de Steiner son tan inauditas, tan nuevas e inhabituales que hay que reconocer coraje, no solamente a Emil Bock al recogerlas en un libro como La infancia y juventud de Jesús, sino también al lector que se decida a adentrarse en él.
Emil Bock concluye que la infancia y la juventud de Jesús son la semilla misteriosa en la que se concentra el fruto de la evolución precedente de la humanidad. La Providencia ha obrado en este caso maravillas, hasta el punto de hacer converger toda la historia del mundo en una especie de punto focal en el que se encuentran las principales culturas de la antigüedad.
dto.
Relatos sobre piedras preciosas
Los relatos de Elisabeth Klein: La piedra, la roca primigenia y Cómo surgió el diamante están incluidos en su libro Von Pflanzen und Tieren, Steinen und Sternen.
Los misteriosos mensajeros de la Tierra. Recomendado para niños y niñas a partir de 5 años y también para los mayores que aman las piedras preciosas.
Nueva edición revisada del cuaderno con el mismo título.
"Cuando el hombre se despertó con un suspiro, el sol se estaba poniendo tras las colinas y sus últimos rayos doraban la pendiente sobre la que estaba recostado. Lentamente, se levantó y, recordando lo que había contemplado, asió la roca de ágata, la abrió golpeándola con cuidado. Lleno de asombro, pudo contemplar en su interior el valle, los prados que se oscurecían y por encima, la esfera del sol que se separaba. ¿Cuántos milenios tuvo que haber preservado la roca en su interior las puestas de sol hasta que se convirtieron en imagen allí dentro? ¿Acaso la piedra tenía también el anhelo de lo bello y conocía también la nostalgia de la perfección? Un profundo respeto se apoderó del hombre, tomó cuidadosamente el trozo de roca y se lo llevó a casa."
(fragmento de El cuento del ágata)
dto.
