El Viaje del Alma
El Viaje del Alma
- EAN: 9789507541926
- ISBN: 9789507541926
- Editorial: Continente
- Año de la edición: 2017
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 160 X 230 mm.
- Páginas: 220
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Descripción
Aunque no lo recordemos, todos hemos vuelto de la muerte. Pero, ¿qué cosa es eso que llamamos “muerte”? ¿Qué nos ocurre después de la muerte? ¿Adónde vamos? ¿Qué nos espera?. En este libro, la respuesta nos llega directamente de personas que, a través de la Terapia de Vidas Pasadas, experimentaron la continuidad de su conciencia más allá de la existencia física. Partiendo de la experiencia de la muerte, recorriendo el espacio entre vidas, hasta llegar al momento de volver a nacer, su autor, el Dr. José Luis Cabouli —de vasta experiencia en la práctica terapéutica de regresión a vidas pasadas—, nos conduce en un viaje de ida y de vuelta en el derrotero del alma.Un viaje donde se nos revela como una certeza la sabia reflexión de Apolonio de Tiana:
“Nada nace, nada muere en realidad. Ninguna persona muere, sino en apariencia. Ninguna persona nace, sino en apariencia. El pasaje de la esencia a la sustancia, es lo que se llama ‘nacer’ y, por el contrario, lo que se llama ‘morir’, es el pasaje de la sustancia a la esencia.”
Otros libros de Muerte-Reencarnación-Karma
Aprender de la muerte
En Aprender de la muerte, Rodney Smith hace una ofrenda muy significativa a todos los interesados en la libertad. Smith esclarece la sabiduría que extrajo en sus años como monje y practicante budista, y su implicación con el movimiento de los centros paliativos recurriendo a una inusual variedad de experiencias. Cada una de estas dos fuentes, en toda la amplitud de sus respectivas dimensiones, se enriquece mutuamente y toma forma en este libro tan útil como inspirador.
¿Por qué querríamos abordar el tema de la muerte? ¿Por qué no ignorarla hasta que las circunstancias nos obliguen a enfrentarnos a ella? Cuando Sir Edmund Hillary, la primera persona que escaló el monte Everest, fue preguntado por un reportero sobre qué le había motivado para subir a la cima, se dice que Hillary respondió: "Porque está ahí."
Lo mismo ocurre con la muerte. Está ahí..., y no se marchará a ninguna parte. Aunque evitemos pensar en ella, inconscientemente nos sobrecoge..., hasta que tomamos la decisión de empezar la ascensión. A medida que subimos comenzamos a ver la vida desde diferentes perspectivas y acabamos abriéndonos a una visión completa de esa libertad. - Del prólogo de Joseph Goldstein
"Páginas llenas de instruida y fructífera experiencia, un inestimable libro de prácticas, relatos y meditaciones".- Jack Kornfield, autor de Camino con corazón.
Rodney Smith dedicó ocho años a realizar retiros de meditación intensivos en la Insight Meditation Society en Barre, Massachusetts y como monje budista en Asia. También practicó varios años con I Ajahn Buddhadasa en Tailandia. Cuando colgó los hábitos en 1983, se puso a trabajar en un hospice, hasta llegar al puesto de director ejecutivo del Hospice of Seattle. Es Sénior Teacher en el Insight Meditation Society. http://seattleinsight.org.
dto.
Bendita pena
Una guía compasiva sobre la experiencia de pérdida como proceso esencial de crecimiento
• Examina el fenómeno de la pérdida como un hondo misterio que compartimos todos los seres humanos
• Ofrece consejos sensatos y prácticos sobre la experiencia del duelo y cómo prepararse para el proceso de recuperación que sigue a esa experiencia
Sufrimos la pena sólo por aquello que hemos amado y la pasajera naturaleza de la vida hace del amor y la pérdida íntimos compañeros. En Bendita Pena, la educadora profesional de la pena Deborah Morris Coryell describe la pena como la experiencia de no tener donde poner nuestro amor, de haber perdido una conexión, y de no tener desahogo para la emoción. Para curar la pena tenemos que aprender cómo continuar amando a pesar de la pérdida.
En esta compasiva guía, Coryell nos da ejemplos inspiradores de cómo abrazando nuestra pérdida nos permite despertar nuestras más profundas conexiones con otras personas. Aunque nuestra sociedad tiende a poner la pérdida en una jerarquía de pena, nos recuerda que la pena se tiene que sufrir en su derecho propio y en sus términos propio. Poner atención a la mínima experiencia de pérdida nos puede ayudar a estar más afinado a la pérdida catastrófica, permitiéndonos una vez más participar en el ritmo de la vida del cual nos hemos desconectado.
dto.
