El zodíaco, clave del hombre
El zodíaco, clave del hombre
- EAN: 9788493464950
- ISBN: 9788493464950
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 2005
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 173
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Descripción
"No hay que buscar en esta obra de Omraam Mikhaël Aïvanhov los elementos pertinentes a un manual de astrología. El zodíaco que nos presenta es el Libro de los libros, aquél en el que todo está escrito. Las constelaciones y los planetas son signos jeroglíficos, caracteres sagrados, cuya comprensión nos revela la creación del mundo y del hombre, su evolución común, la identidad de su estructura. Y todo ser consciente de su pertenencia universal siente la necesidad del trabajo interno a realizar para encontrar en sí mismo la plenitud del orden cósmico del cual el círculo del zodíaco es el símbolo perfecto".
Indice de materias
1. El ámbito del zodíaco ( Leer capítulo )
2. La formación del hombre y el zodíaco
3. El ciclo planetario de las horas y de los días de la semana
4. La cruz del destino
5. Los ejes Aries-Libra y Tauro-Escorpio
6. El eje Virgo-Piscis
7. El eje Leo-Acuario
8. Los triángulos de Agua y de Fuego
9. La Piedra Filosofal: el Sol, la Luna y Mercurio
10. Las 12 Tribus de Israel y los 12 Trabajos de Hércules en relación al zodíaco
Otros libros de Aïvanhov
Las revelaciones del fuego y del agua
Ideas, impresiones, sensaciones, imágenes, todo se graba y deja huellas en nosotros. Cada día, nuestra vida psíquica es modelada por las fuerzas que dejamos introducir en nosotros, las influencias que permitimos nos impregnen.
Por eso es esencial encontrar imágenes a las que podamos recurrir a menudo, imágenes que nos acompañaran día y noche a fin de que nuestro pensamiento esté unido a todo lo que es más elevado, más puro, más sagrado. ¿Y qué hay que sea más bello, más poético, más lleno de sentido que el agua y el fuego, y las diferentes formas sobre las cuales se nos presentan? Toda nuestra vida puede estar llena de estas imágenes. Aunque a partir de ahora no tuviéramos nada más que la presencia del fuego y del agua para alimentar nuestra vida espiritual, ya sería suficiente...Concentrándonos cada día sobre esas imágenes, seremos vivificados, purificados, iluminados..
dto.
Pensamientos cotidianos
En 1937, llegó a Francia el Maestro Omraam Mikhaél Aivanhov (19001986), filósofo y pedagogo francés de origen búlgaro. Aunque su obra aborda los múltiples aspectos de la ciencia iniciática, él precisa: «Cada cual debe trabajar en su propio desarrollo, a condición de que no lo haga únicamente para sí mismo, sino por el bien de la colectividad.
Entonces, la colectividad se convierte en una fraternidad Una es una colectividad donde reina una cohesión verdadera, porque al trabajar para sí mismo, cada individuo trabaja también conscientemente por el bien de todos»
12 Junio -¡Cuántas tierras se han convertido en desiertos a causa de la falta de agua! Pero también, ¡cuántos desiertos en los que se ha podido llevar el agua, han sido transformados en tierras fértiles! El agua, es la vida que circula. Aquél que quiere convertirse en una tierra fértil debe siempre dejar fluir el agua de la vida en él, sin ocuparse de saber qué árboles crecerán, florecerán y darán frutos, ni qué pájaros irán a cantar en esos árboles.
Alguien dirá: «Pero yo quiero saber de antemano cuál será el lugar de este árbol o de este pájaro, y sobre qué rama irá a cantar.» Si espera conocer todos estos detalles antes de decidirse a dejar fluir el agua, los siglos pasarán y ninguna hierba crecerá, ningún pájaro cantará. Dejad pues fluir el agua, veréis entonces cómo cada cosa encontrará su sitio cómo todo cantará, todo florecerá. Dejad fluir el agua significa no cesar nunca de amar. Pase lo que pase, nunca cerréis vuestro corazón, porque será entonces cuando dejaréis que el desierto se instale en vosotros. Los demás quizá no necesitan de vuestro amor, pero vosotros, tenéis necesidad de amar.
dto.
La verdadera enseñanza del Cristo
La Enseñanza de Cristo está totalmente contenida en las pocas líneas de la oración dominical: "Padre nuestro que estás en los cielos..." Esto es lo que nos muestra Omraam Mikhaël Aïvanhov en esta obra. «Un Iniciado, dice, procede como la naturaleza: observad lo maravilloso que es un árbol, por ejemplo, con sus raíces, su tronco, sus ramas, sus hojas, sus flores y sus frutos, y cómo la naturaleza logra resumirlo magistralmente en una semilla minúscula que se planta en la tierra. Jesús hizo lo mismo: toda la ciencia que poseía la quiso resumir en el "Padre Nuestro" con la esperanza de que los hombres que más tarde lo rezasen y lo meditasen, plantarían esa simiente en su alma y la regarían, la protegerían y la cultivarían, a fin de descubrir este árbol inmenso de la Ciencia iniciática que nos ha dejado".
Indice de materias
1. "Padre nuestro, que estás en los Cielos..."
2."Mi padre y yo somos uno"
3. "Sed perfectos como vuestro padre celestial es perfecto"
4. "Buscad el Reino de Dios y su Justicia"
5. "Así en la tierra como en el Cielo"
6. "El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene la vida eterna"
7. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"
8. "Si alguien te golpea en una mejilla..."
9. "Velad y orad"
dto.
