Endorfinas
Endorfinas
- EAN: 9788475564166
- ISBN: 9788475564166
- Editorial: Océano Ambar, S.A.
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 0 X 0 mm.
- Páginas: 128
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Nuestro organismo es capaz de segregar una droga natural , sin efectos secundarios, mucho más poderosa que la heroína y la morfina. Se trata de las endorfinas, un manantial inagotable de felicidad que todos tenemos a nuestra disposición.
Las endorfinas son unos fabulosos analgésicos bioquímicos segregados por el cerebro que nos hacen sentir placer y bienestar. Y lo mejor de todo: descubrimientos recientes nos revelan cómo podemos aumentar su flujo para estar felices y activos.
Este manual explica -con numerosos ejemplos y propuestas- cómo el sexo, el deporte, la música, la risoterapia y ciertos alimentos estimulan significativamente la segregación de esta poderosa droga que nos hace sentir bien.
Para gozar de todos los beneficios de este tesoro natural, incluye:
- Cómo actúan las endorfinas y cómo incrementarlas.
- Deporte para activar el placer.
- El sexo como fábrica de endorfinas.
- Ejercicios para reír.
- Alimentos ricos en endorfinas.
- Terapias naturales contra el dolor.
- Otras drogas naturales de nuestro organismo.
Pepe Landázuri es licenciado en psicología y escribe desde hace años sobre terapias que promueven el bienestar personal.
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Cómo beber agua de mar
Si pensamos en beber agua de mar, en primer lugar hemos de elegir si la beberemos hipertónica (sin rebajar) o isotónica (rebajada en la proporción de 3 partes de agua dulce por 1 de agua de mar). Tanto en una forma como en otra, se puede mejorar el gusto añadiéndole por ejemplo zumo de limón. Y sea cual sea el formato, hay que decidir si se toma mucha de golpe o se va tomando a pequeños tragos. Para decidir eso conviene saber básicamente si se prefiere usar el agua de mar como purgante (laxante por tanto) o como nutriente. En el primer caso, la mayor parte de las sales ingeridas, se pierden. En el segundo caso, se retienen totalmente. Para la primera opción va mejor el agua sin rebajar y tomada lo más seguida posible. A estos efectos se suele preferir tomarla en ayunas. Si se pretende beberla como nutriente, puede hacerse o convirtiéndola en isotónica o directamente hipertónica. Tanto en un caso como en otro, hay que procurar beberla a pequeños sorbos si es hipertónica y a pequeños vasos si es isotónica espaciados entre sí para evitar que la acumulación de sal en el intestino tenga efecto laxante. En cuanto a la cantidad, si tenemos en cuenta por una parte la sal que ingerimos, y por otra la excelente calidad de esta sal (muy compensada por la gran variedad de elementos que la componen), un cuarto de litro de AM será una buena cantidad de referencia, puesto que no representa una carga excesiva para nuestro organismo sus 9 gramos de sal. Excepto que se tengan problemas renales o de hipertensión, en cuyo caso habría que empezar por cantidades menores y estar muy atento a las reacciones del organismo. En cualquier caso, lo ideal es que el agua de mar desplace a cualquier sal que se consuma en la cocina, con lo que se mantiene el equilibrio mineral.
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El conocimiento de la verdadera naturaleza de la enfermedad y por consiguiente de todas las enfermedades y la unidad de las enfermedades es lo defiende el autor, apoyándose en sus observaciones.
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Tratamiento natural del trastorno bipolar
El Trastorno Afectivo Bipolar es una enfermedad alternativa del estado de ánimo, con episodios que llevan a un aumento de energía, cognición y euforia, pero que está acompañado por manías, tics y obsesiones perfeccionistas. Cuando acaba, la persona experimenta un estado opuesto, en donde predomina la depresión y la apatía, y así, una y otra vez. Suele durar toda la vida sin un tratamiento correcto, y con frecuencia los episodios de manía y depresión regresan en el tiempo.
Aunque entre los episodios muchas personas están libres de síntomas, son frecuentes las recaídas. Para un tratamiento correcto que solucione de forma definitiva la enfermedad, se hace necesario que el enfermo tome parte activa en el proceso curativo, junto con el terapeuta mental y el físico. Esto le permitirá afrontar las crisis sin temores infundados y utilizar todas las herramientas disponibles para prevenir las recaídas. Aunque inicialmente se recomienda el uso de psicofármacos, la terapia debe centrarse en las técnicas del pensamiento y los remedios naturales.
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