Evangelios apócrifos III
Evangelios apócrifos III
- EAN: 9788479101855
- ISBN: 9788479101855
- Editorial: Editorial Humanitas, S.L.
- Año de la edición: 2014
- Encuadernación: Tela
- Medidas: 120 X 170 mm.
- Páginas: 368
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
AGOTADO
Descripción
Una gran obra, que recoge el entorno histórico de Cristo, presentándole de una manera real, tal y cómo refleja el testimonio de lo que los primitivos cristianos pensaban sobre su figura, sus familiares, y su ambiente, que nos permitirá entender el mundo de aquella época y el nacimiento del mito.
El Antiguo y Nuevo Testamento, encontraron dos jerarquías religiosas, la hebraica y la cristiana, que iban a adoptar oficialmente esos libros y los iban a dividir en admitidos y rechazados, en canónicos y apócrifos, con el objetivo de encumbrar unos libros y condenar a otros al olvido, la herejía y el desprestigio.
Los Evangelios Apócrifos nos ofrecen la posibilidad de conocer directamente, toda una serie de libros y relatos que añaden nuevos datos al hecho religioso.
Otros libros de Cristianismo
Rastros de lo sagrado
Vamos a viajar a tierra santa para visitar los viejos misterios, desde el Jardín del Edén y su ubicación hasta la mítica Torre de Babel, pasando por el Diluvio, por Sodoma y Gomorra, por los extraños objetos voladores en la Biblia y mucho más. No puede faltar a ésta cita con la Historia Bíblica la figura de Moisés y sus misterios o la apasionante historia de Jesús de Nazaret y todo lo que rodeó al maestro de Galilea.
Las reliquias tendrán su importante espacio en esta obra, la Sábana Santa, el Sudario de Oviedo, el Lignum Crucis y una amplia colección de este elemento evangelizador y cristianizante que tendrán cita en estos “Misterios del Cristianismo”.
En una árida región de Israel nos toparemos con los Manuscritos del Mar Muerto, que será el elemento conductor por toda una serie de “documentos imposibles” que irán desde los Evangelios Apócrifos al llamado GR-17, o desconocido Evangelio de Judas.
La valerosa, y siempre evocadora Orden del Temple tendrá un espacio en esta obra para dar a conocer misterios de los que, quizás, nadie antes le habló…
Muy relacionado con los templarios estarán los lugares marcados por la hermandad Templaria, por sus lugares de poder que nos guiarán por la arquitectura misteriosa del cristianismo, por las pistas de un saber perdido que dejaron plasmadas, de forma alegórica, de forma simbólica, en sus construcciones. En una época que tocaba a su fin.
Siempre me han llamado la atención aquellas personas que reflejan en su carne, en su cuerpo, los estigmas de Cristo, los estigmas de la Pasión, ¿se atreve a conocerlos?
No puedo olvidar en esta obra a aquellos que sufrieron la cruel persecución de la temida Santa Inquisición, un Tribunal de Iluminados que creían estar a par de Dios… Aquellos que fueron condenados por tener razón también tendrán un merecido espacio en esta obra como también lo tendrán los hechos más ocultos y silenciados en torno al papado…
Y para acabar este repaso a los enigmas del Cristianismo un epílogo, un broche de oro…”Así en la Tierra como en el Cielo”…Les aseguro que este libro les va a dar que pensar. Ahora… Acompáñeme por aquello que jamás le contaron del Cristianismo, por aquello que desconoce o por aquello que simplemente les va a dejar asombrado… Nuestro viaje al Pasado, Presente o Futuro comienza en este momento.
dto.
Evangelio de Mateo
Cunde la idea de que el Evangelio de Mateo se halla en la raíz del antisemitismo que paso tras paso condujo al genocidio de la shoá, perpetrado por, en y para una sociedad de bautizados. Se trata de un equívoco propiciado por la iglesia cristiana. La comunidad de Mateo se halla inserta en el seno de Israel. Integrada por judíos circuncidados, observa la Ley mosaica. No se enfrenta con el pueblo de Israel, del cual forma parte. La inmensa mayoría de los judíos de finales del siglo i vivía en la diáspora. Nada tuvieron que ver con los trágicos sucesos de Jerusalén. Trasladada al siglo xx, la comunidad de Mateo no habría sido verdugo, sino víctima de la shoá. Pero el estigma del pueblo deicida persiste, y no desaparecerá hasta que no se proclame con toda claridad que los judíos nada absolutamente tuvieron que ver con la muerte de Jesús, que fue obra exclusivamente de la autoridad romana. Las atrocidades de los nazis no hubieran sido posibles sin la contribución de la mentalidad antisemita difundida en el pueblo alemán, que se plasmó en unos con la aquiescencia y en todos con el silencio. Las víctimas de la shoá eran trasladadas en ferrocarriles pertenecientes a compañías alemanas privadas, que cobraban para cada cual su billete; de ida solamente, no de ida y vuelta.
dto.
