Fórmulas y oraciones para la vida cotidiana
Fórmulas y oraciones para la vida cotidiana
- EAN: 9788493602901
- ISBN: 9788493602901
- Editorial: Editorial Nous
- Año de la edición: 2015
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 130 X 200 mm.
- Páginas: 128
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Otros libros de Aïvanhov
Pensamientos cotidianos
En 1937, llegó a Francia el Maestro Omraam Mikhaél Aivanhov (19001986), filósofo y pedagogo francés de origen búlgaro. Aunque su obra aborda los múltiples aspectos de la ciencia iniciática, él precisa: «Cada cual debe trabajar en su propio desarrollo, a condición de que no lo haga únicamente para sí mismo, sino por el bien de la colectividad.
Entonces, la colectividad se convierte en una fraternidad Una es una colectividad donde reina una cohesión verdadera, porque al trabajar para sí mismo, cada individuo trabaja también conscientemente por el bien de todos»
12 Junio -¡Cuántas tierras se han convertido en desiertos a causa de la falta de agua! Pero también, ¡cuántos desiertos en los que se ha podido llevar el agua, han sido transformados en tierras fértiles! El agua, es la vida que circula. Aquél que quiere convertirse en una tierra fértil debe siempre dejar fluir el agua de la vida en él, sin ocuparse de saber qué árboles crecerán, florecerán y darán frutos, ni qué pájaros irán a cantar en esos árboles.
Alguien dirá: «Pero yo quiero saber de antemano cuál será el lugar de este árbol o de este pájaro, y sobre qué rama irá a cantar.» Si espera conocer todos estos detalles antes de decidirse a dejar fluir el agua, los siglos pasarán y ninguna hierba crecerá, ningún pájaro cantará. Dejad pues fluir el agua, veréis entonces cómo cada cosa encontrará su sitio cómo todo cantará, todo florecerá. Dejad fluir el agua significa no cesar nunca de amar. Pase lo que pase, nunca cerréis vuestro corazón, porque será entonces cuando dejaréis que el desierto se instale en vosotros. Los demás quizá no necesitan de vuestro amor, pero vosotros, tenéis necesidad de amar.
dto.
Los dos árboles del paraíso
«Desde hace miles de años los humanos han intentado comprender el origen del mundo, así como la aparición del mal (y su consecuencia, el sufrimiento) en este mundo. A menudo lo han presentado en forma de mitos, por lo que en los libros sagrados de todas las religiones se encuentran relatos simbólicos que hay que saber interpretar. La tradición cristiana utiliza el relato de Moisés, en el Génesis, en el que se dice que en el sexto día de la Creación, Dios hizo al hombre y a la mujer y los puso en el jardín del Edén, entre todas las especies de animales y plantas. Moisés sólo nombra dos árboles de este jardín: el Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, del que Dios prohibió comer sus frutos a Adán y Eva...
«El Árbol de la Vida representa la unidad de la vida, en la que la polarización aún no se manifiesta, es decir donde no hay ni bien ni mal, una región por encima del bien y del mal. Mientras que el otro Árbol representa el mundo de la polarización, en el que es obligado conocer la alternancia de los días y de las noches, de la alegría y de la pena, etc... Estos dos árboles son pues regiones del universo, o bien estados de conciencia, y no simples vegetales. Y que Dios dijera a Adán y Eva que no comieran del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal significa que aún no debían penetrar en la región de la polarización... »
dto.
Mirada al más allá
"No hay que creer que una persona puede acceder a todas las regiones del mundo invisible porque posea cualidades mediúmnicas; no, sólo verá lo que corresponda a su estado de conciencia, a sus pensamientos, a sus deseos. La clarividencia se da a cada uno en función de su grado de evolución; el que todavía está inmerso en las regiones inferiores del plano astral, sólo se encontrará con las entidades que pueblan estas regiones; y sufrirá.
Si queréis comunicaros con las entidades celestiales, con el esplendor divino, debéis purificaros, ensanchar vuestra conciencia y trabajar para el más alto ideal: la fraternidad entre los hombres, el Reino de Dios. Entonces, vuestras emanaciones se volverán más puras, vuestras vibraciones más sutiles, y los espíritus luminosos no sólo os dejarán acceder hasta ellos, sino que incluso vendrán a visitaros, porque en vosotros encontrarán su alimento".
Indice de materias
1. Lo visible y lo invisible ( Leer capítulo )
2. La visión limitada del intelecto, la visión infinita de la intuición
3. El acceso al mundo invisible: de Iesod a Tipheret
7. clarividencia: actividad y receptividad
5. ¿Hay que consultar a los clarividentes?
6. Amad y vuestros ojos se abrirán
7. Los mensajes del Cielo
8. Luz visible y luz invisible: svetlina y videlina
9. Los grados superiores de la clarividencia
10. El ojo espiritual
11. La visión de Dios
12. El verdadero espejo mágico: el Alma universal
13. Sueño y realidad
14. El sueño, imagen de la muerte
15. Protegerse durante el sueño
16. Los viajes del alma durante el sueño
17. Refugios físicos y refugios psíquicos
18. Las fuentes de la inspiración
19. Preferir la sensación a la visión
dto.
El Alma Instrumento Del Espiritu
« El espíritu trabaja sobre la materia por intermedio del alma. El alma es un instrumento del espíritu, un instrumento del que se sirve para llegar al plano físico, porque el espíritu, por si sólo, no puede llegar a él. Únicamente el alma tiene la posibilidad de alcanzar la materia y, a través de ella, el espíritu trabaja sobre la materia, modelándola, formándola y ordenándola. Sin el alma, sin las posibilidades del alma, el espíritu no tiene ningún poder sobre la materia. »
dto.
