Fundamentos Espirituales De La Medicina
Fundamentos Espirituales De La Medicina
- EAN: 9782855664996
- ISBN: 9782855664996
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 1997
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 115 X 180 mm.
- Páginas: 44
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Disponible 48/72 horas
Otros libros de Aïvanhov
El «Padre Nuestro»
«Jesús enseñó a sus discípulos una oración que todos los cristianos rezan desde entonces y que se llama el "Padre Nuestro" o, también, la oración dominical. Recogió en esta oración toda una ciencia muy antigua, que ya que existía mucho antes de que él la hubiese recibido de la tradición… Todo el universo está contenido en él. ¡Qué horizontes se abren ante vosotros!»
dto.
Un futuro para la juventud
"La juventud está llena de vida, de frescor, de impulsos y de aspiraciones magníficas. Lo importante está en que sepa canalizar adecuadamente esa extraordinaria efervescencia de energías que se desbordan en ella".
"¿Cuáles son los seres que suscitan el respeto, la admiración? Aquellos que han luchado, que se han superado, que han triunfado en los obstáculos y en las pruebas. ¿Por qué la juventud admira tanto a los deportistas? Precisamente porque siempre intentan superarse. Aunque no se trate más que de correr, de saltar, de nadar, de escalar, el afán por el esfuerzo, la resistencia y el valor son siempre considerados como grandes cualidades. Así pues, ¿no vale la pena tratar de manifestar estas mismas cualidades en la vida cotidiana? En vez de concentrar todos esos esfuerzos en querer correr y nadar más rápido, o durante más tiempo, en querer saltar más alto, o atrapar un balón y darle fuerte con el pie, es más útil decirse: "Seré más paciente en las dificultades; venceré la tristeza y la pena; me dominaré más". Sí, también ahí podemos realizar proezas, conseguir victorias. ¿Por qué no lo intentáis?"
Indice de materias
1. La juventud, una tierra en formación ( Leer capítulo )
2. Los fundamentos de nuestra existencia: la fe en un Creador
3. El sentido de lo sagrado
4. La voz de la naturaleza superior
5. Escoger la buena dirección
6. Los estudios no bastan para dar un sentido a la vida
7. Importa más el carácter que los conocimientos
8. Dominar tanto los éxitos como los fracasos
9. Reconocer las aspiraciones del alma y del espíritu
10. El mundo divino es nuestra tierra interior
11. ¿Por qué nacemos en una determinada familia?
12. Aprovechar la experiencia de los mayores
13. Compararse con los más grandes para evolucionar
14. La voluntad sostenida por el amor
15. No darse nunca por vencido
16. No os desaniméis ante vuestros defectos
17. El verdadero artista del futuro ¿Libertad sexual?
18. Proteged la poesía de vuestro amor
19. Entrar en la familia universal
dto.
Centros y cuerpos sutiles
Desde hace miles de años, los hombres se están ejercitando para multiplicar y amplificar sus sensaciones y percepciones mediante el uso de los cinco sentidos, y este juego sobre el teclado de los cinco sentidos es lo que llaman cultura y civilización.
Pues bien, eso es algo pobre. A pesar del grado de refinamiento que puedan alcanzar, los cinco sentidos siempre estarán limitados, porque sólo pertenecen al plano físico y no explorarán otra cosa que el plano físico. Mientras los seres humanos no comprendan que hay otros campos a explorar, ver, tocar, respirar, no podrán experimentar nuevas sensaciones, más amplias, más ricas, más sutiles. Cada órgano está especializado: cumple una determinada función y sólo produce sensaciones de acuerdo a su naturaleza. Para experimentar sensaciones nuevas, hay que dirigirse a otros órganos, a otros centros sutiles que también poseemos.
dto.
Poderes del pensamiento
El poder más estupendo que Dios podía otorgar, lo dio al espíritu. Y puesto que cada pensamiento está impregnado del poder de este espíritu que lo ha creado, evidentemente actúa.
Sabiendo esto, cada uno de vosotros puede convertirse en un benefactor de la humanidad: a través del espacio, hasta las regiones más alejadas, puede enviar pensamientos como si fueran mensajeros, criaturas luminosas a las que encarga ayudar a los seres, consolarles, iluminarles, curarles. Aquél que hace conscientemente este trabajo, penetra poco a poco en los arcanos de la creación divina.
dto.