Historia oculta de la masonería V
Historia oculta de la masonería V
- EAN: 9788494623585
- ISBN: 9788494623585
- Editorial: Entreacacias S.C
- Año de la edición: 2016
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 140 X 210 mm.
- Páginas: 332
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Descripción
Durante tres millones de años, la humanidad deambuló por el mundo tallando piedras.
Tan dilatada tradición dejó una huella indeleble en nuestra cultura a través de la ciencia, el arte, la religión y la Conciencia. Esta obra expone con meticulosidad todo ese proceso evolutivo que la masonería ha recogido sabiamente en su proyección especulativa.Un estudio exhaustivo sobre la construcción del templo humano a lo largo de la historia.
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Régimen Escocés Rectificado y cristianismo transcendente
Será Joseph de Maistre (1753-1821), Gran Profeso del Régimen Escocés Rectificado, quien dará origen al término «cristianismo trascendente», al menos en lengua francesa, declarando en el diálogo XI de Las Veladas de San-Petersburgo: “Es lo que algunos Alemanes llamaron ‘Cristianismo transcendente’. Esta doctrina es una mezcla de platonismo, origenismo y filosofía hermética, sobre una base cristiana. Los conocimientos sobrenaturales son el gran objetivo de sus trabajos y de sus esperanzas; no dudan en absoluto de que sea posible al hombre ponerse en comunicación con el mundo espiritual, tener un trato con los espíritus y descubrir así los más raros misterios. […] su dogma fundamental es que el cristianismo, tal y como lo conocemos hoy, solo es una verdadera logia azul hecha para el vulgo; pero depende del hombre de deseo elevarse de grado en grado hasta conocimientos sublimes, tales como los poseían los primeros Cristianos que eran verdaderos iniciados…”
El mismo Maistre, quien declaraba en su Memoria al duque de Brunswick (1781) que esperaba “añadir al Credo algunas riquezas”, que fue profundamente marcado por la lectura de los escritos de Orígenes de Alejandría (IIIer s.), creía en la existencia de una tradición secreta, de una disciplina reservada o “ciencia del Arcano” -actitud compartida por los miembros del Régimen Rectificado que se adherían, según la expresión de Jean-Baptiste Willermoz (1730-1824), a la “santa doctrina llegada de edad en edad por la Iniciación hasta nosotros”-, sosteniendo en su Ensayo sobre el Principio Generador de las constituciones políticas que las definiciones dogmáticas fueron impuestas a la Iglesia, y que “ocultan”, más que protegen, la Verdad.
Este “cristianismo trascendente” o “Ciencia del Hombre”, como bien nos explica Jean-Marc Vivenza, es el corazón del Régimen Escocés Rectificado, y apunta a otras cosas en el plano metafísico más allá de la enseñanza impartida por las diferentes confesiones cristianas, lo cual explica además por qué fue establecido un camino iniciático progresivo para revelar estas verdades, sin las cuales no se entendería que fuese necesario para los cristianos convencidos -sin contar las severas penas previstas por la autoridad romana que se aplican a aquellos que se hacen recibir en francmasonería-, esperar largos años sometiéndose a rituales extraños para finalmente escuchar un discurso que ya desde la infancia podrían encontrar en su catecismo.
dto.
La iniciación masónica
La Masonería es esencialmente un sistema filosófico y religioso expresado bajo la forma de un ceremonial dramático, concebido para proporcionar respuestas a las tres grandes cuestiones que reclaman inexorablemente la atención de todo hombre reflexivo: ¿Qué soy yo? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?
Puede resultar una sorpresa para algunos miembros de nuestra Orden escuchar que nuestros ritos ceremoniales, tal y como se realizan actualmente, no confieren una iniciación real de ningún tipo, en el sentido original de admitir a un hombre a los solemnes misterios de la Ciencia Divina.
Afirmamos que llevamos a cabo la Iniciación, pero pocos masones conocen lo que la Iniciación real implica. La Masonería presupone que el hombre es una criatura caída; que su naturaleza personal es transitoria, una expresión irreal de su verdadero ser, tal y como fue concebido en la Mente Divina; y que, con una enseñanza adecuada y autodisciplina, puede reconstruirse y reorganizarse, recuperando la condición original de la que ha caído. La actual naturaleza de su personalidad es, no obstante, la piedra fundacional o cimiento a partir del cual esa reorganización puede acometerse, existiendo en su interior, aunque en caos y desorden, todo el material necesario para este propósito. Pues es únicamente en el momento en que la verdadera Iniciación se ha alcanzado cuando la Palabra Perdida ha sido encontrada en el profundo Centro del propio ser, y los genuinos pero dormidos secretos de nuestro ser inmortal están siendo restaurados, sustituyendo al conocimiento natural y a las facultades que, en este mundo temporal y efímero, nos han sido otorgadas por la Providencia como sustitutivas de las verdaderas.
dto.
