Kriya hatha yoga de Babaji
Kriya hatha yoga de Babaji
- EAN: 9781895383317
- ISBN: 9781895383317
- Editorial: Babaji's Kriya Yoga Publications
- Año de la edición: 1995
- Encuadernación: Grapado
- Medidas: 220 X 160 mm.
- Páginas: 29
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Siendo Ram Dass
Siendo Ram Dass es el relato de la transformación y el despertar de Richard Alpert, un brillante profesor de psicología de la Universidad de Harvard que llegó a convertirse en Ram Dass, uno de los líderes espirituales más relevantes de nuestra época. Pero es también la crónica del nacimiento de la contracultura, de la exploración de la mente mediante el LSD y de los psicotrópicos en general, y de la difusión del Yoga y la espiritualidad oriental en Occidente.
Es posible que ningún otro maestro haya encendido el fuego de tantos buscadores espirituales occidentales como Ram Dass. Su libro Aquí ahora fue una guía pionera en divulgar el yoga en Occidente y en enseñar a los occidentales a convertirse en yoguis. Por su repercusión en el movimiento hippie y los subsiguientes movimientos espirituales, fue considerada «la biblia contracultural» y el texto más influyente de aquellos tiempos.
Estas memorias, en las que figuran personajes tan destacados como Timothy Leary, Elisabeth Kübler-Ross, Allen Ginsberg, Sharon Salzberg, Aldous Huxley o Alan Watts entre muchos otros, son una crónica de las vivencias de Ram Dass durante una época de transformaciones culturales y espirituales cuyos ecos perduran hasta la actualidad. Este es el vivo testimonio de aquel apasionante viaje desde la mente hasta el corazón, desde el ego hasta el alma.
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Días de prisión
Esta edición ha sido posible gracias a la financiación de Prashant y, como siempre, gracias a las inestimables traducciones de José María Martín.
Días de Prisión es uno de los libros más importantes escritos por Sri Aurobindo. Bajo forma de relato, él mismo narra como transcurrió la vida en la prisión de Alipore durante el año que permaneció allí encerrado hasta el día del juicio en que fue absuelto y su inmediata decisión de partir a Pondicherry siguiendo un adesh divino (una orden divina). Sri Aurobindo iba entonces a involucrarse en otra revolución –una revolución espiritual– cuyo desafío no era ya solamente el destino de la India, sino el futuro de la tierra.
Cuando me aproximé a Él por primera vez, yo no estaba enteramente inmerso en el espíritu del bhakta, ni tampoco en el del jnani. Me acerqué a Él hace mucho tiempo, en Baroda, algunos años antes de que comenzase el Svadeshi, antes de que me hubiese introducido en la vida pública. En esta época, apenas tenía una fe viva en Él. Había en mí un agnóstico, unateo y un escéptico, y no estaba absolutamente seguro de que existiera un Dios en todo lo que existe. Yo no sentía Su presencia. Sin embargo algo me atraía hacia las verdades de los Vedas, de la Gita, de la religión hindú. Sentía que debía existir una verdad poderosa en alguna parte de este Yoga, y una verdad poderosa en esta religión basada en el vedanta. Así pues, cuandoabordé el Yoga y resolví practicarlo con el fin de comprobar si mi idea estaba en lo cierto, lo hice en este estado de ánimo y Le dirigí esta plegaria. «Si Tú existes, entonces conoces mi corazón. Tú sabes que yo no pido la mukti (liberación), no pido nada de lo que Te puedan pedir otros; pido solamente fuerza para elevar esta nación; pido solamente que se me conceda la gracia de vivir y de trabajar para este pueblo que amo, y ruego que se me permita consagrarle mi vida». Durante largo tiempo me esforcé por lograr larealización del Yoga y al menos en alguna medida la conseguí, pero no me quedé satisfecho en cuanto al plano en el que yo estaba más empeñado. Entonces, durante mi reclusión en la cárcel, en la soledad de mi celda imploré de nuevo al Señor. Dije: «Dame a conocer Tu adesh (mandato divino). No sé qué trabajo debo hacer ni cómo llevarlo a cabo. Hazme conocer Tu voluntad»2. Entonces, en la comunión del Yoga percibí dos mensajes.
El primero decía: «Te he dado una obra que cumplir, y es ayudar a que esta nación se eleve. Pronto llegará el momento en el que serás liberado, porque, esta vez, no es Mi voluntad que tú seas condenado, o que tengas quepasar el tiempo sufriendo por tu país, como tantos otros. Tú reclamabas un adesh; helo aquí: Ve a realizar mi obra; esto es lo que he oído para ti».
El segundo mensaje que recibí fue este: «Algo te ha sido mostrado en este año de reclusión, algo acerca de lo cual tenías tus dudas, y este algo es la verdad de la religión hindú. Es esta religión la que Yo he reavivado y que ahora ofrezco al mundo, y es ésta la que Yo he desarrollado y perfeccionado a través de los rishis, santos y avatares, y que ahora comienza a propagarse entre las naciones a fin de llevar a cabo mi obra. Estoy haciendo resurgir esta nación para que difunda mi palabra. Ésta es el sanatan dharma, laeterna religión de la que tú no tenías antes un conocimiento real, y que te he revelado ahora. El agnóstico y el escéptico en ti han recibido su respuesta, porque te he dado pruebas, dentro y fuera de ti, físicas y subjetivas, que te han convencido. Cuando te lances a la acción, habla a tu nación, recuérdalesiempre esta palabra: que si ella se yergue actualmente, es para el sanatan dharma, para el mundo y no para ella misma. Esta libertad que le doy es para el servicio del mundo
"Yo sabía, a lo largo de todo el proceso, lo que Dios significaba para mí, porque le oía una y otra vez, siempre atento a esta voz interior: «Te estoy guiando; así pues, no temas», me decía. «Conságrate al trabajo para el que te he traído a esta prisión y cuando salgas, ten presente esto: no tengas miedo jamás, ni dudes jamás. Acuérdate de que soy Yo quien está haciendo esto, no tú, ni ningún otro. Por lo tanto, cualesquiera que sean las nubes que puedan llegar, cualesquiera que sean los peligros y sufrimientos, cualesquiera dificultades, cualesquiera imposibilidades, no hay, de hecho, nada imposible ni difícil. Yo estoy presente en la nación y en su renacer, y Yo soy Vasudeva, Yo soy Narayana, y es Mi voluntad la que se ejecutará, no la de otros. Lo que Yo deseo hacer, ningún poder humano puede evitarlo».
Durante su encierro aprendió a conocer a fondo el alma de los indios y de la madre India y su particular misión en el mundo. A lo largo de su estancia en prisión, el contacto con los guardianes, indios o ingleses, prisioneros de todas clasessociales, intelectuales o delincuentes, jueces y abogados que iban cambiando durante todo el proceso, le iban enseñando como Dios estaba en todo. En prisión descubrió que el alma milenaria de los indios les permitía disfrutar del precioso legado de su libertad interior, donde el miedo no existía, incluso en medio de las dificultades más extremas, descubrió las risas y la atmósfera pacífica y risueña de personas que, condenadas a muerte, eran capaces de jugar, cantar y disfrutar de lecturas espirituales como el Gita, los Upanishads o los Puranas. Nos habla también largamente de las cualidades que debe tener el alma aria.
“Esta alegría espontánea, esta forma de sabiduría, son la marca del sattwa, y sólo ellos tienen la capacidad de iniciar el yoga, ya que no se dejan dominar por el sufrimiento y permanecen alegres y llenos de buen humor en todas las situaciones." "Pero el hindú, como tal, condenado a la soledad y sumergido en las circunstancias más penosas, se dirige irresistiblemente hacia Dios, arrastrado por la eterna atracción que le lleva hacia Él. Así fue para nosotros. ¿De dónde procedía esa ola que nos envolvía a todos? Nadie sabría decirlo. Algunos, que jamás habían invocado a Dios, se involucraron en una disciplina espiritual y, asentándose sobre ellos la gracia del Todo-Compasivo, se mantuvieron sumergidos en la beatitud. En tres o cuatro meses estos jóvenes realizaron lo que un yogui no logra tras largos años depráctica." "Las olas sáttwicas barrían el banco de los acusados y, salvo cuatro o cinco, todos nos sentíamos inundados de una gran alegría, una alegría tal que cualquiera que la haya saboreado no puede ya ni olvidarla ni compararla con ninguna. En verdad, la esperanza del país, la esperanza de su futuro, reposa sobre la plenitud de sus cualidades sáttwicas. La soltura con la que el espíritu de fraternidad y el amor de Dios se apoderan del corazón del hindú y se expresan en sus actos, y la habilidad con la cual alcanza él mismo el conocimiento de sí, no se encuentran en tal grado en ningún otro pueblo."
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El yoga de Patánjali : los yogas sutras
Los Yoga Sutras, el texto fundamental de la doctrina yoga, consta de 195 aforismos (sutras) o frases cortas formadas con palabras técnicas muy precisas bajo estrictas reglas gramaticales. Cada sutra es el resumen de un diálogo mantenido entre maestro y discípulo sobre el sistema o darsana del yoga. El conjunto de dichos resúmenes o notas constituye el texto titulado Yoga Sutras. Estos aforismos en muchas ocasiones se enlazan uno con otro para exponer una línea de pensamiento coherente.
El libro se divide en cuatro capítulos, o partes.
Cada uno tiene un título, el cual, si bien expresa la idea fundamental, no agota la gama de temas tratados.
En "El yoga de Patañjali", se expone sucintamente la doctrina completa, capítulo a capítulo y sutra a sutra, con abundantes notas aclaratorias, a modo de introducción para una mejor comprensión de la obra de Patañjali.
La traducción de los sutras, se ha mantenido en las cuatro secciones originales (padas) del texto. En cada recuadro, se presenta un sutra en alfabeto devanagari, seguido de su transliteración y traducción directa; a continuación se incluye un pequeño glosario con frases o términos transliterados.
Al final, figura la versión completa del Yoga Bhasya en alfabeto devanagari transliterado y se incluye un glosario con todos los términos que aparecen en la obra de Patañjali.
dto.
La contemplación del héroe : arte y práctica del yoga
Arte y práctica del yoga a partir de las enseñanzas de B.K.S. Iyengar Inspirado a la luz de la enseñanza de B.K.S. Iyengar y del Shivaismo no-dual de Cachemira, el maestro Christian Pisano resitúa la práctica postural dentro del vasto ámbito que constituye el Yoga. El autor ofrece, en esta magna obra, una compilación extraordinaria de enseñanzas relevantes, de leyendas a menudo desconocidas y de simbolismos escondidos detrás de los nombres de las asanas, acompañados de citas elocuentes, y con más de 250 magníficas fotografías e ilustraciones. Christian Pisano practica Yoga Iyengar desde hace treinta años y es una de las tres únicas personas en el mundo que recibió de B.K.S. Iyengar un certificado Sénior avanzado. Vivió en Puna, India, durante varios años de su juventud y se dedicó a explorar el arte sagrado del Yoga bajo la guía de su gurú, B.K.S. Iyengar. Durante ese periodo también profundizó en el estudio de diversas filosofías y aprendió sánscrito.
dto.
