La Clave Esencial para resolver los problemas de la existencia - OC vol 2
La Clave Esencial para resolver los problemas de la existencia - OC vol 2
- EAN: 9788493571719
- ISBN: 9788493571719
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación:
- Medidas: 0 X 0 mm.
- Páginas: 0
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Otros libros de Aïvanhov
Los frutos del árbol de la vida
"El Árbol sefirótico, el Árbol cabalístico de la Vida, es una imagen del universo que Dios habita e impregna con su esencia, una representación de la vida divina que circula a través de toda la creación. Ahí tenéis un sistema que os impedirá dispersaros en vuestra actividad espiritual. Si trabajáis durante años con este Árbol, si lo estudiáis, si saboreáis sus frutos, introduciréis en vosotros el equilibrio y la armonía de la vida cósmica."
dto.
Una educación que comienza antes del nacimiento
Para la mayoría de los hombres y de las mujeres que se preparan para ser padres y madres, la constitución de su hijo, su carácter, sus facultades, sus cualidades, sus defectos, dependen del azar... o de la voluntad de Dios, de quien no tienen una idea muy precisa.
Como han oído hablar de las leyes hereditarias, suponen que este hijo se parecerá físicamente y moralmente a sus padres, a sus abuelos, a un tío o a una tía. Pero no piensan que está en sus manos el favorecer o impedir este parecido, y de una forma general, contribuir al buen desarrollo de su hijo, tanto en el plano físico como en el psíquico o espiritual. Pues bien, es ahí donde se equivocan. Los padres pueden influir favorablemente sobre el hijo que va a encarnarse en su familia
dto.
Pensamientos cotidianos 2012
13 agosto: La espiritualidad no se limita a los ejercicios denominados espirituales: la meditación, la oración, etc. En realidad, cualquier actividad de la vida cotidiana puede ser espiritualizada si se sabe introducir en ella un elemento divino. Y a la inversa, la oración, la meditación o toda otra actividad llamada “espiritualidad” puede convertirse extremadamente prosaica si no está animada, sostenida por una idea sublime, un ideal superior.
LA espiritualidad no consiste en descuidar o menospreciar el mundo material, sino en esforzarnos siempre para obrar con la luz y para la luz. Sólo con esta condición, incluso la actividad más ordinaria puede servir para elevarnos, para armonizarnos, para unirnos con el mundo divino.
El Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-1986), filósofo y pedagogo francés de origen búlgaro, vino a Francia en 1937. Aunque su obra aborda los múltiples aspectos de la Ciencia iniciática, precisa: “Cada uno debe trabajar para su propio desarrollo, con la condición de que no lo haga tan sólo para sí mismo, sino para el bien de la colectividad. En ese momento, la colectividad se convierte en una fraternidad. Una fraternidad es una colectividad donde reina una verdadera cohesión, porque trabajando en ella para sí mismo, cada individuo trabaja también conscientemente para el bien de todos.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov Nacido el 31 de enero de 1900 en Serbtzy (Macedonia), Mikhaël Aïvanhov encontró al Maestro Peter Deunov en 1917 en la ciudad búlgara de Varna. Después de los estudios universitarios en Sofía, enseñó primero como maestro y luego como profesor y a partir de 1934 fue director de instituto. Al mismo tiempo seguía asiduamente la enseñanza del Maestro Peter Deunov, quien era para él un campo infinito de exploraciones y experiencias. Se trasladó a Francia en 1937 donde dio lo esencial de su enseñanza. A través de más de 5000 conferencias, explora la naturaleza humana en su entorno, a escala individual, familiar, social, planetaria. Aquél a quien llamamos Maestro, en la acepción oriental del término referida al control personal y al talento pedagógico, nos dice: «lo que deseo con esta enseñanza, es daros nociones sobre la vida, sobre vosotros mismos, cómo estáis construidos, qué relaciones tenéis con todo el universo y qué intercambios debéis hacer después entre vosotros y el universo, que es la Vida. En 1959, el Hermano Mikhaël (tal como aún se le llamaba entonces) partió a India. Allí encuentra a Neem Karoli Baba, quien le dio el nombre de Omraam. “Este nombre, comenta Georg Feuerstein, está compuesto por Om y Ram, dos mantras muy conocidos en India que son dos palabras sánscritas cargadas de poder. * Om es el mantra más sagrado de los hindúes. Representa lo Absoluto o lo Divino. * La sílaba Ram , escrita en francés «Raam» para que sea bien pronunciada, es el mantra que representa el elemento fuego. El Maestro explicaba el sentido iniciático de su nombre de la siguiente forma: «El nombre que se me dio en India, Omraam, corresponde a los dos procesos «solve» y «coagula» de los alquimistas: Om disuelve las cosas, las hace sutiles, y Raam las materializa, las concretiza.
dto.