La esencia de la compasión : comentario sobre las treinta y siete prácticas de los bodisatvas
La esencia de la compasión : comentario sobre las treinta y siete prácticas de los bodisatvas
- EAN: 9788496478657
- ISBN: 9788496478657
- Editorial: Ediciones Dharma
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Cartoné
- Medidas: 150 X 220 mm.
- Páginas: 240
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Descripción
¿No sería el mundo mejor si cada ser se preocupara más de los demás que de sí mismo? Este es el tema central de este extraordinario conjunto de instrucciones escrito por Ngulchu Thogme, ermitaño budista del siglo XIV, que Dilgo Khyentse Rimpoché (1910-1991), uno de los más grandes maestros contemporáneos del budismo tibetano, explica aquí extensamente.
En la tradición mahayana, a los que tienen el valor de comprometerse con el profundo cambio de actitud necesario para desarrollar una verdadera compasión se les denomina bodisatvas. Su magnífica resolución -considerar las necesidades de los demás como lo más importante y consecuentemente desear lograr la Iluminación para beneficiar a todos los seres- los lleva más allá de los límites que impone la ilusión de un «yo». Los bodisatvas logran así la comprensión directa de la realidad, trascendiendo las nociones duales de yo y otros.
En este texto clásico se explica cómo podemos trabajar con nuestra mente, empezando dondequiera que nos encontremos, para deshacernos de nuestras nimias preocupaciones y descubrir nuestro potencial para la compasión, el amor y la sabiduría. Desde hace siglos, estas enseñanzas inspiran a generaciones sucesivas de practicantes budistas y grandes maestros de todas las tradiciones han escrito numerosos comentarios sobre ellas. Este comentario de Dilgo Khyentse Rimpoché es probablemente su enseñanza grabada más extensa y detallada sobre la práctica del camino mahayana.
DILGO KHYENTSE RIMPOCHÉ (1910-1991) fue un maestro y erudito sumamente venerado del linaje ñingmapa del budismo tibetano. Respetado y querido en todas las escuelas del budismo tibetano -y también por practicantes de otras tradiciones budistas-, se le consiera como uno de los mayores maestros de meditación y actividad compasiva
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Durante 12 años consecutivos meditó en una cueva viviendo solo y alimentándose de ortigas, a tal grado que todo su cuerpo tomó un tinte verduzco.
Como consecuencia de este constante esfuerzo alcanzó la iluminación final.
Después su fama se extendió por todo el Tíbet y Nepal y fue conocido como el Jetsun Milarepa.
Tenía una hermosa voz y cantaba bellamente. Desde joven se dedicó al canto de las tonadas populares y fue reconocido como un buen cantante. Nadie sabe cuántos cantos y poemas compuso; los tibetanos dicen que cien mil. Y tal vez esto no es exagerado si se considera que durante más o menos la mitad de su vida utilizó el canto como medio de comunicar sus ideas y transmitir sus enseñanzas.
Sus cantos son un legado inestimable de experiencias yoga, instrucciones y prácticas de meditación. Para yoguis serios y practicantes del dharma, son en verdad una guía preciosísima.
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Aunque en su tiempo fue ridiculizado por los eruditos budistas que lo tildaban de ermitaño ignorante, la historia ha comprobado que sus enseñanzas han sido superiores y de mayor alcance que la de aquellos letrados. Quizás la más grande contribución de Milarepa a la literatura budista haya sido demostrar la unidad e interdependencia de todas las enseñanzas esenciales del budismo.
dto.
