La Flauta Mágica, ópera masónica
La obra inmortal donde música, mito y masonería se entrelazan
La Flauta Mágica, ópera masónica
La obra inmortal donde música, mito y masonería se entrelazan
- EAN: 9791387560386
- ISBN: 9791387560386
- Editorial: Editorial Masónica
- Año de la edición: 2025
- Medidas: 152 X 229 mm.
- Páginas: 212
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Descripción
En 1791, Emanuel Schikaneder, masón y prestigioso hombre de teatro, decidió poner en escena un singspiel de carácter masónico. La música correría a cargo de su amigo de juventud Wolfgang Amadeus Mozart. Para la elaboración del libreto se vio asistido por otros dos masones: por una parte, Karl Ludwig Giesecke, actor y extraordinario libretista perteneciente a su compañía; y, muy probablemente, también por Ignaz von Born, eminente geólogo y egiptólogo que presidía la logia vienesa La verdadera concordia. Mezclando diferentes tradiciones esotéricas, que van desde el tarot hasta la Cábala, pasando por el Antiguo Egipto, la tradición órfica y la masonería, el resultado de este esfuerzo literario y compositivo fue una obra inmortal que puede ser interpretada en distintos niveles: la luz y la oscuridad, el Antiguo Régimen y la Ilustración, la Razón y la superstición, la iglesia y la masonería... Pero, sobre todo, bajo la apariencia de un cuento de hadas (quizá porque es la única forma de hacerlo) se nos muestra la naturaleza de la Iniciación, y cómo las distintas partes del alma humana se comportan ante esta.
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“La tónica de esta obra y su única razón para publicarla, es explicar precisamente “La razón de ser de la Masonería”, es decir, la poderosa fuerza siempre operante en el fondo y sin embargo, siempre oculta a la vista, que ha guiado la transmisión de la tradición masónica, a través de todas las vicisitudes de su tormentosa historia y que aún inspira el máximo entusiasmo y devoción entre los miembros de la Masonería de esta época”.
C. W. Leadbeater
dto.
Moral y dogma del rito escocés antiguo y aceptado ; Caballero Kadosh, príncipe del real secreto
Hace doscientos años se supo que los Caballeros Kadosh eran los Templarios bajo otra denominación, de forma que el Grado fue proscrito y quedó como una ceremonia vestigial. Al igual que el resto de órdenes secretas, tenían dos doctrinas: una oculta, que eran las enseñanzas joánicas, y otra pública, que era el Catolicismo Romano. Los Templarios profesaban unas ideas que rápidamente les harían ganar adeptos, pues simpatizaban con los credos destronados, prometiendo libertad de conciencia a todos.
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Consiguieron ser opulentos, pero se volvieron insolentes. Roma llegó a temer a la Orden, y el temor es siempre cruel. El Papa Clemente V y el Rey Felipe el Hermoso dieron la señal a Europa, y los Templarios fueron arrojados a las mazmorras. Pero antes de su ejecución, el jefe de la Orden condenada organizó e instituyó lo que posteriormente se daría en llamar Masonería Hermética o Escocista.
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dto.
