La más profunda aceptación : despertar radical en la vida ordinaria
La más profunda aceptación : despertar radical en la vida ordinaria
- EAN: 9788478089703
- ISBN: 9788478089703
- Editorial: Editorial Sirio, S.A.
- Año de la edición: 2016
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 140 X 210 mm.
- Páginas: 320
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Descripción
Todos nuestros problemas, todo nuestro sufrimiento y nuestros conflictos, tanto personales como globales, se derivan de un problema básico: la ignorancia de quiénes somos realmente. Hemos olvidado que somos inseparables de la vida y, como consecuencia, hemo empezado a temerla, y ese miedo nos ha hecho entrar en guerra con ella de maneras diversas. Hemos empleado nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras emociones y nuestros cuerpos para combatir lo único real, que el el momento presente. Y al intentar protegernos del dolor, el miedo, la tristeza, el malestar, el fracaso... de todas aquellas partes de la vida que se nos ha condicionado a creer como malas, hemos dejado de estar verdaderamente vivos. La armadura que nos hemos puesto para protegernos de una plena experiencia de la vida se llama "yo individual", pero en realidad no nos protege de nada, solo nos mantiene cómodamente anestesiados. El despertar espiritual - el darnos cuenta de que no somos quienes creemos ser- es la respuesta a esta problema básico de la humanidad. Pocas veces este trascendente verdad ha sido expuesta con la claridad que Jeff Foster nos la transmite en este libro.
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Autoconocimiento
Si miramos la historia de la humanidad en su conjunto, observamos la presencia de persistentes conflictos que han lacerado el conjunto y la armonía social, determinando las relaciones de manera relevante. Luchas cruentas y en todos los estadios –político, económico y religioso– se han llevado a cabo en nombre de ideales que, acto seguido, han sido rechazadas e incluso olvidadas.
Sin embargo, no han faltado ni faltan enseñanzas adecuadas, ni inteligencia para comprenderlas, por tanto, podemos preguntarnos: ¿qué es lo que no funciona en la estructura mental del hombre? ¿Carece quizás su corazón de la predisposición a la comprensión? Si observamos atentamente, podemos notar que hay, y siempre hubo, hombres que intentan practicar la armonía y la caridad, el amor y la humildad; grandes personalidades que encarnan, viven y expresan principios de armonía y sabiduría; individuos que incluso dan la vida por otros.
A lo largo de su historia, el individuo se ha dedicado sobre todo a la cantidad de sus adquisiciones, más que a la calidad; a satisfacer la exigencia inmediata más que el largo plazo; al triunfo de sus propios deseos, sin armonizarse con el grupo al que pertenece. La humanidad en su conjunto no ha abordado el problema más profundo, esto es, el que concierne a la naturaleza del deseo y del yo en tanto que ente individualizado y separado, que adquiere gozos heterogéneos.
Si el individuo se dirige hacia su exterior para encontrar aparente, momentánea perfección, significa que no está en paz consigo mismo; debe reconocer que a su yo le falta algo que sólo podrá encontrar interiorizándose y modificando su propia disposición hacia el objeto o el evento.
El individuo está tan acostumbrado a proyectarse con su inteligencia empírica fuera de sí mismo, que no encuentra un momento para “pensarse”, comprenderse y resolverse.
El hombre quiere transformar la sociedad sin transformarse a sí mismo: éste es el meollo de la cuestión. Mientras no vaya al fondo del problema, que es el autoconocimiento y de la autorrealización, siempre será conflictivo, inarmónico y estará enajenado. Rechazar o aplazar la propia armonía interior significa crear inevitablemente conflictos tanto en el interior como alrededor de nosotros. Rechazar una educación capaz de armonizar nuestra psique significa tener y dar infelicidad.
Sería útil reconocer que el ente humano es algo más que un “yo psicológico”; este reconocimiento podría abrir las puertas hacia algo que podríamos definir como “conciencia universal”, conciencia que el individuo ya tiene en potencia.
Este libro sólo quiere ser una sintética y llana exposición de la estructura psicológica humana y de los movimientos energéticos que adquieren determinadas direcciones. Puede ser útil sobre todo a quienes carecen de una preparación específica sobre el problema.
dto.
Quién soy yo, qué es eso
Sesha: Te diré que todo lo que conoces es impermanente e insustancial. Puedo asegurarte de que cualquier cosa que conozcas o con la que interactúes acabará desvaneciéndose y que sufrirás ante su pérdida. Puedo con seguridad afirmar que todo lo que conoces es maravillosamente ilusionaría, como una matrix en la que subsistes y en la que te ves obligado por su programación a nacer y morir vez tras vez inexorablemente.
Pero también puedo decirte que más allá de todo cambio existe en ti la fuerza del amor y del saber. Que, aunque tu mente advierte a cada paso la ilusión, podrás conocer que más allá de esta paradójica realidad existe la viveza de la comprensión. Puedo asegurarte de que cuando comprendes eres libre, que cuando te entregas a jirones y amas inegoístamente también eres libre. Puedo decirte que cuando lloras eres esclavo del sentimiento, pero cuando comprendes el sentimiento se hace esclavo de tu llanto.
Puedo decirte que te esperan regiones de existencia que podrás conocer y donde universos un día plantarán sus semillas de vida y germinarán dando nacimiento a multifacéticos seres. Te aseguro que Lo Real aletea de bienaventuranza y que sus ondas vuelan por el universo entero avivando la fuerza del amor.
dto.
Tú eres eso . Chandoya Upanishad
La pregunta primordial que todo ser humano debe hacerse antes o después es: ¿Quién soy yo? La cuestión es tan fundamental que se puede afirmar que si usted no encuentra la respuesta no se puede decir propiamente que usted esté “vivo”. La presente obra, sin duda, le ayudará a encontrar la respuesta a esa cuestión esencial. Esta Upanishad es una de las diez principales. Se considera que es la “principal” porque sobre ella escribió un comentario (bashya) Sri Adi Shankara o “Shankaracharya original”. La palabra “Chandogya” procede de “chandas”, término referente a la métrica de los versos en la literatura sánscrita.
dto.
