La vuelta al mundo entre sabios, santos y viajeros
La vuelta al mundo entre sabios, santos y viajeros
- EAN: 9788498273496
- ISBN: 9788498273496
- Editorial: Dilema S.L.
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 150 X 220 mm.
- Páginas: 238
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Disponible 48/72 horas
Descripción
" La vuelta al mundo entre sabios, santos y viajeros nos narra un viaje de ochenta días de duración que realizó Jorge Sánchez el invierno del año 2014. De Nepal cruzó a la India y allí se desplazó en trenes recorriendo diez estados, deteniéndose en monasterios, ashrams y templos, estudiando las enseñanzas de famosos sabios y yoguis, tanto budistas como hindúes. Una vez en Chennai (la antigua Madrás), Jorge voló a Indonesia para, acto seguido, alcanzar la isla de Nueva Guinea, donde visitó tribus de aldeas remotas que preservan creencias ancestrales. Por falta de carreteras asfaltadas, tuvo que viajar en canoas, a pie y, a veces, en camiones. Para abandonar Papúa Nueva Guinea accedió previamente a la isla rebelde de Bougainville, desde donde navegó a las Islas Salomón. Tras ello, exploró varias islas de Vanuatu, de Fiji y la de Vava?u, en Tonga, donde celebró su cumpleaños en compañía de una familia vasca que lleva más de una década allá establecida. En estas islas de Oceanía halló huellas de viajeros españoles extraordinarios, tales como Álvaro de Saavedra, Íñigo Ortiz de Retes, Álvaro de Mendaña, Luis Váez de Torres y Francisco Antonio Mourelle de la Rúa, aunque también de otras nacionalidades, como son el portugués Pedro Fernández de Quirós, el francés Louis Antoine de Bougainville, o el ruso Nicholas Mikluho-Maclay. Finalmente, desde Fiji voló a California para conocer varias misiones fundadas por Fray Junípero Serra, y al entrar en México se dirigió al Mar de Cortés para rendir pleitesía al descubridor gaditano Álvar Núñez Cabeza de Vaca, miembro superviviente de la fallida expedición de Pánfilo de Narváez, en el punto exacto donde concluyó su odisea de ocho años caminando por el sur de los actuales Estados Unidos de América, experimentando innumerables cuitas y vicisitudes. Desde la Ciudad de México, donde visitó el Hospital de Jesús Nazareno, fundado por Hernán Cortés, Jorge voló de regreso a España, dando por concluida su sexta vuelta alrededor del planeta Tierra.
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José Pedro García Miguel es conferenciante, formador y coach. Formador free lance para importantes consultoras. Dirige Excellence Research Institute y la Escuela de Liderazgo Personal. Es profesor de la EOI y del Instituto de Estudios Superiores de Coaching y Especialista en Inteligencia Emocional de la Universidad Camilo José Cela. Pertenece al equipo del programa Ser Curiosos de la cadena Ser, en el área de comportamiento humano.
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El viajero barcelonés Jorge Sánchez, que recientemente logró conocer la totalidad de los 194 países existentes en el mundo, decide emprender casi "por obligación", a pie desde los Pirineos Aragoneses, el Camino de Santiago. Sin embargo, ya desde el primer día la magia del Camino se le manifestaba a cada paso: en el altruismo de los hospitaleros de los albergues donde pernoctaba, en la bondad de los monjes morando monasterios milenarios, en la sinceridad de sus compañeros peregrinos buscando el sentido de la vida, en las iglesias románicas cuya música gregoriana le hacía saltar las lágrimas, en la naturaleza exuberante y bella, en el canto de los pájaros, en el murmullo del viento...
Poco a poco, casi sin darse cuenta, las impresiones del Camino iban transformando su mundo interior. Y así, día tras día, el viajero se fue convirtiendo en peregrino. En Puente la Reina enlazó con el Camino Francés, y se extasió ante los templos de Eunate en Navarra y San Martín de Frómista en Palencia, a la vista de las vidrieras de la Catedral de León, al contemplar el Santo Grial gallego de O Cebreiro. Finalmente conoció el amor en el Monasterio de Samos.
A pesar de que Jorge había recorrido el mundo entero en 25 años experimentando innumerables aventuras y cuitas, el Camino de Santiago le llegó al corazón y significó el viaje más entrañable de su vida.
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Leyendas del Camino de Santiago
El Apóstol Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Juan Evangelista, fue pescador hasta que conoció a Jesús y decidió seguirlo.
El propio Jesús le encargó la misión de difundir su doctrina por occidente y, así, llegó a Hispania, territorio en el que pasó algún tiempo predicando. Tras una temporada por estas tierras, decidió volver a Jerusalén, donde Herodes Agripa lo arrestó, lo sometió a martirio y lo hizo decapitar hacia el año 44 d.C.
Entonces, dos de sus discípulos, Atanasio y Teodoro, recogieron apresuradamente sus restos y huyeron en una barca sin timón ni velas, en un aventurado viaje totalmente a la deriva. Así, tras cruzar el Mediterráneo, el estrecho de Gibraltar y recorrer la costa portuguesa, llegaron a la costa de Galicia, cerca de la localidad de Iria Flavia, a un lugar que hoy se llama Padrón, por la piedra o “pedrón” donde amarraron la barca. Después fueron a pedirle permiso para enterrar el cuerpo a una reina pagana conocida por el nombre de Lupa, que gobernaba en aquel lugar. Ésta les entregó dos toros bravos para trasladarlo y los discípulos consiguieron amansarlos. Después les hicieron tirar de la carreta con los restos de Santiago, hasta que los animales cayeron agotados.
En aquel preciso lugar, enterraron a su maestro.
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