Las enseñanzas de Ramana Maharshi
Las enseñanzas de Ramana Maharshi
- EAN: 9788472453838
- ISBN: 9788472453838
- Editorial: Editorial Kairós, S.A.
- Año de la edición: 2006
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 0 X 0 mm.
- Páginas: 216
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Descripción
El humano conocimiento sólo es re-conocimiento. Son muy pocos los seres humanos para quienes cada percepción es un nuevo amanecer. En Oriente esos hombres y mujeres han sido llamados rishis, jivanmuktas, munis, budas, iluminados...
Ramana Maharshi (1879-1950) es uno de esos rishis silenciosos que sólo hablan para indicar una dirección, no para describir un fenómeno. Un verdadero sabio. Maestro de la paradoja y la elocuencia, distrajo a los hombres de sus pesares cotidianos para repetirles la famosa recomendación del oráculo de Delfos: «Conócete a tí mismo».
No es fácil presentar la vida y obra de este personaje fascinante que desde su juventud se negó a ser simplemente un hombre. Algunos le tomarán por la reencarnación de un ser sagrado, otros por un místico respetable, otros por un mendigo extravagante que extravió sus facultades mentales. ¿Quién fue realmente Sri Ramana Maharshi? La versión que hoy presentamos prefiere quedarse a medio camino de estas definiciones, porque Ramana, el "amable", no fue nada, o mejor dicho, fue una nada delgada e imperceptible, un milagro de luz que se extravió en este mundo de brutales insatisfacciones.
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La ciencia del amor : del deseo de los sentidos al intelecto del amor
Escribir sobre polaridad varón-hembra y luego sobre el Amor en la dimensión humana no es algo fácil, pues son complejas las manifestaciones del sexo, de las emociones-sentimientos, del amor y del aspecto espiritual mismo del cual emerge la polaridad Criatura-Creador.
El problema es tan vasto que, podemos decir, apenas lo hemos rozado; de cualquier modo, nos parece haber ofrecido una panorámica lo suficientemente incisiva como pare servir de guía a quienes buscan la comprensión del fenómeno.
Obviamente, lo que escribimos es sobre todo para aspirantes y discípulos que recorren la senda del Amor filosófico” tradicional, con lo cual, se da por sentado que el lector ya tiene, al menos, un conocimiento elemental del problema y aspira a practicar el Amor que no desengaña ni es causa de sufrimientos o ambigüedades, para demostrarse a sí mismo la validez de un recorrido que se basa en la “potencia” del Amor.
En la cultura del mundo moderno, con la palabra “amor”, desgraciadamente, se entiende de modo particular la función del sexo, y cuando luego hablamos de sentimientos, estos siempre se califican con factores sexuales que se llegan a asociar con la identidad de la persona; ocuure que si aquellos factores llegan a faltar, el ente se siente exfoliado y sin puntos de referencia.
Parece ser, entonces, que las actividades de los humanos, por mucho que se extiendan a múltiples campos, se desarrollan en función del aspecto polar varón-hembra más que del de hombre-mujer o el de persona con un cuerpo, una psique e, incluso, un alma.
Cuando una cultura elimina de su propio patrimonio la realidad del Alma, es obvio que toda su actuación se orienta al aspecto de la forma; es decir, al mundo de lo físico denso. En este tipo de cultura, el hombre es primariamente un simple cuerpo que secreta pensamientos, sentimientos y sexualidad. Al reducir al ente a tales factores, que reconocemos como contingentes y limitadores, resulta que siempre se encuentra en una condición de ansia, de búsqueda afanosa sin solución, de rigidez psíquica, hasta llegar a la alienación de la cual somos testigos.
Que estas notas, aunque sintéticas, puedan servir de ayuda a quienes se encuentran sobre la senda del Conocimiento del Amor cual puro Principio universal.
dto.
Fuego de Filósofos
En el conocimiento tradicional, el que se enlaza con los Misterios Sagrados occidentales y con la Sagrada Tradición de los Veda Upanisad (citando tan sólo dos Ramas de la Fuente única), el aspecto teórico y el práctico realizador siempre van unidos. La filosofía, como expresión de tal conocimiento, se desarrolla, pues, en dos directrices capaces de otorgar a la figura del Filósofo o Conocedor tradicional su peculiar característica: la de plantear una "visión" y la de encarnarla.
En este libro, como en todas las obras previas, Ráphael une notas de puro conocimiento (véanse por ejemplo los capítulos "Metafísica realizadora", "Ser, libre albedrío, liberación" y "Ser-constante") a sugerencias para la realización práctica, demostrando un conocimiento integral de lo que él llama —con la conciencia del significado profundo de la palabra— individualidad. Así nacen capítulos como "Fraternidad".
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dto.
Ni yo ni nada distinto de mí
Russel Williams es uno de los maestros iluminados más destacados de nuestros tiempos. Después de vivir acontecimientos extremadamente duros a una edad muy temprana —abandonó el colegio con 11 años y se quedó huérfano poco después—, experimentó un despertar espiritual a los 29 años de edad. A partir de entonces se dedicó a transmitir sus enseñanzas durante seis décadas, desde finales de los años cincuenta hasta su fallecimiento en 2018, a los 96 años.
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dto.
Ser
Ser
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dto.
