Mitos y sagas
Mitos y sagas
- EAN: 9789871368174
- ISBN: 9789871368174
- Editorial: Antroposófica
- Año de la edición: 2013
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 150 X 230 mm.
- Páginas: 143
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
En stock. Envío inmediato.
Descripción
Antiguos mitos y leyendas nórdicas Antiguos mitos nórdicos y mitos persas Declinación y crecimiento en el desarrollo de los órganos del cuerpo humano. La fisonomía de la muerte. Sagas germanas Mitología germana y mitología persa Los primeros capítulos del Génesis. Magia blanca y magia negra.
Otros libros de Antroposofía
La teoría del conocimiento
Cuando Rudolf Steiner trabajó en su edición de las obras científicas de Goethe fue descubriendo la profundidad del gran genio alemán: su manera de abordar la naturaleza era a la vez científica y artística.
Pero lo que más sorprendió a Rudolf Steiner fue que ese enfoque respondía a una manera de ver el mundo a la vez holística y cargada de rigor. En toda la obra de Goethe se manifestaba de una manera implícita una nueva teoría del conocimiento capaz de superar a Kant.
La Teoría Goetheana del Conocimiento abre la puerta a la posibilidad de abordar todos los fenómenos, tanto los sensibles como los suprasensibles, con un enfoque esencialmente científico. La Ciencia Espiritual de Rudolf Steiner es precisamente el fruto de la puesta en práctica de esa epistemología.
En cierto modo podría decirse que Rudolf Steiner rescata para la época moderna las semillas de ese impulso de la época de Goethe y las lleva a su plena germinación.
dto.
La Santa Cena : del culto precristiano a la transubstanciación
Judith von Halle nos brinda un relato apasionante y con todo lujo de detalles de las circunstancias en que se desarrolló la Santa Cena, el primer culto de la Transubstanciación. En el prólogo nos dice:
«Mi experiencia espiritual está relacionada con un revivir directo y sensible de los acontecimientos históricos asociados a los últimos años de la vida de Cristo. Se podría decir que se trata de un "viaje en el tiempo": la vivencia se traslada a un determinado lugar y tiempo, en este caso el Cenáculo de Jerusalén durante el Jueves Santo. Los sentidos perciben un conjunto de estímulos, tal y como lo hacen en un estado de plena conciencia. No sólo se pueden tener percepciones visuales de las personas del tiempo de Jesús y de su entorno, de su cultura y modo de vida, sino que los sentidos toman parte en la percepción tal y como lo hacen durante el estado de vigilia. Así, por ejemplo, se puede escuchar el habla de las personas, se puede notar el suelo bajo los pies, se puede sentir el frío y el calor...»
Más adelante leemos:
«El cáliz, por un lado, no parecía que procediera de un material existente en la Tierra, por otra parte, se podía tener la impresión como si lo constituyera una mezcla de todas las sustancias naturales. Esta reflexión, naturalmente, debería ser rechazada inmediatamente, porque una mezcla de este tipo nunca podría ser producida por unas manos humanas y, además, nunca había sido vista en la Tierra. Sin embargo, esta impresión era la que más se acercaba a la realidad. Es decir, su sustancia se podría calificar como "materia viva"...»
dto.
