Naturaleza humana, naturaleza divina
Naturaleza humana, naturaleza divina
- EAN: 9788493464905
- ISBN: 9788493464905
- Editorial: Asociación Prosveta Española
- Año de la edición: 2005
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 110 X 180 mm.
- Páginas: 155
(0 Comentarios)
Comenta y valora este libro
En stock. Envío inmediato.
Descripción
Para justificar ciertas debilidades humanas se acostumbra a decir: "¡Es humano!" Y, en realidad, si reflexionamos, "ser humano" quiere decir sencillamente: "ser animal". ¿Cómo se puede, pues, definir a la naturaleza humana? El hombre es ese ser ambiguo que la evolución ha situado en las fronteras del mundo animal y del mundo divino. Su naturaleza es, pues, doble, y lo importante es tomar conciencia de esta ambivalencia para dominarla. Si en los textos sagrados está escrito: "Sois como dioses", es precisamente para recordar al hombre la presencia escondida dentro de sí, de una esencia superior que debe aprender a manifestar. Aquí está el verdadero sentido de nuestro destino, nos dice el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov, y es por ello que nos habla constantemente sobre este tema, ofreciéndonos los medios para que podamos hacer resurgir esos dioses que en realidad somos y que aun no conocemos.
Indice de materias
1. ¿Naturaleza humana... o naturaleza animal? ( Leer capítulo )
2. La naturaleza inferior, reflejo invertido de la naturaleza superior
3. A la búsqueda de nuestra verdadera identidad
4. Cómo escapar a las limitaciones de la naturaleza inferior
5. El sol, símbolo de la naturaleza divina
6. Dominar la naturaleza inferior explotando sus recursos
7. Perfeccionarse es dar cada vez más oportunidades a la naturaleza superior para manifestarse
8. La voz de la naturaleza divina
9. El hombre sólo puede expandirse sirviendo a su naturaleza superior
10. Cómo favorecer en uno mismo y en los demás, las manifestaciones de la naturaleza superior
11. El regreso del hombre a Dios
Otros libros de Aïvanhov
Pensamientos Cotidianos 2019
Un tema de meditación para cada día del año.
Cuando abrís los ojos por la mañana, ¿en qué pensáis? En los problemas de la víspera, en las dificultades que os esperan, en los problemas que deberéis resolver… No es una buena manera de empezar el día. Dejad vuestros problemas para más tarde, pueden esperar. Comenzad por volver vuestro pensamiento hacia el Cielo diciendo: "Señor, Te agradezco estar vivo hoy. He aquí un nuevo día en el que todavía puedo ver, oír, caminar, amar, estudiar… Fortifica mi voluntad para que todo lo que emprenda sea por el bien".
Aquél que desde que se levanta expresa su gratitud al Creador aumenta en él el amor y la luz y, este amor y esta luz, influencian cada momento de su jornada. Observa el mundo a su alrededor con otros ojos, tiene una mejor actitud hacia los que se encuentra y, ellos, se abren a él porque sienten que transmite paz y alegría.
Omraam Mikhaël Aïvanhov.
dto.
La verdadera enseñanza del Cristo
La Enseñanza de Cristo está totalmente contenida en las pocas líneas de la oración dominical: "Padre nuestro que estás en los cielos..." Esto es lo que nos muestra Omraam Mikhaël Aïvanhov en esta obra. «Un Iniciado, dice, procede como la naturaleza: observad lo maravilloso que es un árbol, por ejemplo, con sus raíces, su tronco, sus ramas, sus hojas, sus flores y sus frutos, y cómo la naturaleza logra resumirlo magistralmente en una semilla minúscula que se planta en la tierra. Jesús hizo lo mismo: toda la ciencia que poseía la quiso resumir en el "Padre Nuestro" con la esperanza de que los hombres que más tarde lo rezasen y lo meditasen, plantarían esa simiente en su alma y la regarían, la protegerían y la cultivarían, a fin de descubrir este árbol inmenso de la Ciencia iniciática que nos ha dejado".
Indice de materias
1. "Padre nuestro, que estás en los Cielos..."
2."Mi padre y yo somos uno"
3. "Sed perfectos como vuestro padre celestial es perfecto"
4. "Buscad el Reino de Dios y su Justicia"
5. "Así en la tierra como en el Cielo"
6. "El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene la vida eterna"
7. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"
8. "Si alguien te golpea en una mejilla..."
9. "Velad y orad"
dto.
