Primeros Maestros Sufíes
Primeros Maestros Sufíes
- EAN: 9788487354434
- ISBN: 9788487354434
- Editorial: SUFI
- Año de la edición: 2010
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 130 X 215 mm.
- Páginas: 511
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Disponible 48/72 horas
Descripción
considerados los primeros sufíes de la historia.
Nos referimos a hombres que vivieron en el siglo VII y fueron contemporáneos del profeta Muhammad, como Uwais al Qarni, hasta los que vivieron en el siglo X, como Abdallah ibn Jafif al Shirazi, y construyeron la base del sufismo. Son tres siglos y medio en los que el sufismo se extendió a lo largo de Oriente Medio, de Nishapur a El Cairo y de La Meca a Damasco, experimentando un impulso penetrante y particular, a veces con gran repercusión social y otras con una cautela llena de intimidad.
Attar fue un gran maestro y uno de los más importantes poetas de la literatura clásica sufí.
FARIDUDDIN ABU HAMAD MUHAMMAD nació en Nishapur, vivió hasta edad avanzada y murió en 1230 en una masacre cometida por las hordas mongolas.
Es más conocido por el nombre de Attar, el Perfumista, sobrenombre procedente del oficio de su padre y el suyo.
Attar dedicó también gran parte de su vida al comercio de especias y perfumes.
Fue un gran maestro y uno de los más importantes poetas de la literatura clásica sufí. Se sabe que escribió más de un centenar de obras, la mayoría de las cuales no han llegado hasta nosotros. Cabe destacar El parlamento de los pájaros, El libro divino y El libro del consejo, además del que presentamos: Primeros maestros sufíes (también conocido como Memorial de los santos).
Otros libros de Sufismo
Tratado sobre los nombres divinos. Los 99 nombres de Dios.
El autor de esta obra, Al-Gazâlî, también conocido en occidente como Algazel (5 de julio de 1057 – 19 de diciembre de 1111), fue un teólogo sufí de origen persa muy versado en múltiples disciplinas humanísticas, como en filosofía, misticismo y derecho. Es reconocido como un gran exponente de la filosofía islámica y uno de los pensadores más representativos del misticismo más profundo integrado en el Islam, el sufismo.
Abû Hâmid Muhammad al-Gazâlî fue uno de los hombres más cultivados de su tiempo. Su vasto conocimiento de la religión islámica y los aportes que hizo a la misma le hicieron valer los títulos honoríficos de “Restaurador de la religión” y “Prueba del Islam”.
Su aproximación a los estudios islámicos fue desde la perspectiva de la jurisprudencia religiosa y la teología especulativa primero, y desde la del sufismo después. De la síntesis de esas dos visiones, siendo de carácter intelectual la primera y mística la otra, surgen obras como el Tratado de los nombres divinos, el cual tiene su fundamento en la práctica tradicional islámica de recitar los nombres de Dios extraídos del Corán, los cuales aluden a los atributos por los que Dios se ha dado a conocer en la Revelación.
Con su obra, Al-Gazâlî pretende recuperar la espiritualidad tradicional islámica, la cual se encontraba moribunda en su época, y recuperar el conocimiento y los valores más tradicionales del islam, que estaban quedando olvidados.
dto.
El sufismo, corazón del Islam
El Sufismo es la tradición mística ,el camino espiritual del Islam. Poco y mal conocido, genera numerosas incomprensiones, tanto dentro como fuera del mundo islámico. Sin embargo, como afirma el dicho: “El Tasawwuf es la perla del Islam”. El Sufismo es ante todo un camino de conocimiento, de autoconocimiento; el Islam el sometimiento consciente a la voluntad divina. El Islam es una revelación divina, de esencia eterna y sin prejuicios, que incita al hombre a descubrir sus potencialidades y toda la riqueza que lo anima. Es un mensaje luminoso que apacigua al hombre, lo hace mejor y le impulsa a actuar en el camino de la salvación, de la bondad y de la caridad. El presente libro, escrito por un shaij contemporáneo, es un documento de un valor incalculable para introducirse en el mundo del Sufismo. La presente edición contiene unos extractos del Daiwan del shaij al.Alawi.
dto.
El núcleo del núcleo
Uno de los temas concretos que Ibn Arabi quiere explicar en su Futûhât-al-Makkiyah es éste: "Si un gnóstico (ârif) lo es realmente, no puede permanecer atado a ninguna forma de creencia". Eso quiere decir que, si alguien que ha adquirido conocimientos llega a conocer el Ser que hay en su propia persona con todos sus significados, no se quedará atrapado en una creencia. No reducirá su círculo de conocimientos. Es como una materia prima (hayûla) y acepatará cualquier forma que se le dé. Al ser externas estas formas, no se produce ningún cambio en el núcleo de su universo interior.
dto.
