Ruta de la seda, la
Ruta de la seda, la
- EAN: 9788487055164
- ISBN: 9788487055164
- Editorial: Fundacion Rosacruz
- Año de la edición: 1753
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 210 X 140 mm.
- Páginas: 70
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Disponible 48/72 horas
Descripción
Clara Blancaflor ? Ilustraciones de Jesús Zatón ? Editorial Fundación Rosacruz ? 1992
Sigue a Schi-Tao-Peng en su largo viaje, junto a Lien, la joven princesa con la que traba amistad en el Palacio del Emperador, la Ciudad Prohibida, por tierras del Tibet y del desierto del Gobi, en busca de Shambhala y de los inmortales Lohans.
A partir de 9 años y para adultos.
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Lo único necesario
La Fundación Rosacruz presenta la obra inédita en castellano, traducida directamente del original en latín: "Unum necessarium, lo único necesario",
Escrita poco antes de morir por el pensador europeo Jan Amos Komensky, conocido universalmente como Comenius, esta obra no sólo se dirige al hombre de su tiempo, sino también a todo aquel que, en nuestra moderna y compleja sociedad, busca lo único realmente necesario para salir del laberinto del mundo.
"No os carguéis de cosas de las que no tenéis necesidad, contentaos con lo poco que es útil a vuestra comodidad y alabad a Dios. Si carecéis de toda comodidad, sabed entonces contentaros con lo estrictamente necesario, Si incluso habéis sido privados de esto, tratad de manteneros vosotros mismos. Si tampoco lo podéis hacer, desataos de vosotros mismos, pero cuidad de ataros a Dios. Quien posee a Dios ya no desea nada. Posee el bien supremo y la vida eterna con Dios y en Dios, eternamente y para siempre. Y esto es la culminación y el fin de todo lo que se puede desear".
dto.
Metis
Desde tiempos inmemoriales los seres humanos han construido templos para poder reunirse con ese Ser supremo de infinitos nombres y credos, pero que en todo lugar ha representado lo superior, lo supremo, el origen de todas las cosas, la fuente de toda inteligencia, sabiduría y belleza.
Y resulta que cada uno tiene la posibilidad de hacer de su propio cuerpo un templo. Y es en el cuerpo donde tenemos la posibilidad de celebrar ese encuentro.
Los pocos que lo han conseguido y han decidido narrarnos su experiencia –lo cual es una actividad de mucho riesgo–, coinciden en que existe una información primordial, grabada en cada molécula del universo, y por tanto en nosotros también, pero hace falta un código que la descifre, y ese código se encuentra en un átomo muy especial, presente en el corazón, que refleja tanto lo divino como la verdadera individualidad de cada ser humano. Por tanto, en el corazón está el mensaje y también el código que lo descifra. Debemos de dejar de buscarlo en el exterior, en las cosas tangibles, pues está en el interior de nuestro ser.
dto.
