¿Demasiado sensible para ser feliz?
¿Te han dicho alguna vez que te tomas las cosas demasiado a pecho o que lloras con facilidad? ¿Que reaccionas con intensidad o, por el contrario, que te cuesta expresar lo que sientes? Si te reconoces en estas palabras, es posible que seas altamente sensible.
Las personas altamente sensibles viven las emociones con más intensidad: son empáticas, intuitivas y creativas, pero también pueden sentirse desbordadas, incomprendidas o heridas con facilidad. Sus experiencias pasadas y presentes se acumulan, haciendo que el día a día resulte más complejo. Pero ¿ser demasiado sensible significa no poder ser feliz?
Este libro propone un cambio de mirada: no se trata de controlar las emociones, sino de aprender a vivirlas; de comprender la alta sensibilidad y transformarla en una fortaleza. Porque la sensibilidad no es una debilidad, sino una expresión profunda de nuestra humanidad y una posible fuente de equilibrio, creatividad y felicidad.
dto.
Niños sensibles , niños felices
Los niños y niñas altamente sensibles suelen ser atentos, empáticos, comprensivos, intuitivos y, a menudo, destacan por su asombrosa imaginación y creatividad; pero también se abruman con facilidad. Por eso es importante tomarnos el tiempo necesario para transmitirles la tranquilidad, el consuelo, el apoyo y aliento que precisan. Hemos de dar la bienvenida a la sensibilidad de cada niño, tal y como venga, y ofrecerle herramientas para desarrollarla y canalizarla. No se trata de un trastorno, puede incluso enfocarse como un don. Sin embargo, es fundamental conocer los rasgos de la hipersensibilidad de tu hijo o hija para ayudarlo a integrarse en su entorno, lograr el éxito académico y alcanzar su realización personal a todos los niveles. El doctor en psicología Saverio Tomasella es especialista en hipersensibilidad y en estas páginas nos ofrece una guía esencial para acompañar a nuestros hijos, desde el nacimiento hasta la adolescencia, a la luz de los últimos descubrimientos científicos sobre las emociones.
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