Atlántida
El misterio del continente perdido
Atlántida
El misterio del continente perdido
- EAN: 9788417371234
- ISBN: 9788417371234
- Editorial: Luciérnaga CAS
- Año de la edición: 2018
- Encuadernación: Cartoné
- Medidas: 155 X 235 mm.
- Páginas: 397
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Descripción
«El mito de la Atlántida necesitaba ser revisado con ojos del siglo XXI. Roberto Pinotti lo ha hecho y ha hilvanado una historia sugerente, bien escrita y maravillosamente documentada». Javier Sierra
La mítica Atlántida, que ha inspirado a filósofos y poetas de todas las épocas, ¿existió realmente o es solo una leyenda? El enigma de los continentes perdidos, sumergidos junto a sus avanzadas civilizaciones, hoy está más vivo que nunca. En este ensayo Roberto Pinotti devuelve la leyenda al ámbito de la realidad histórica y científica más allá de las reductivas hipótesis mitológicas y analiza el tema confrontando distintas fuentes, valiéndose de las aportaciones de numerosas disciplinas como geografía, oceanografía, geología, biología, antropología e historia. Sobre la base de investigaciones recientes, el autor avanza una tesis revolucionaria e inquietante: la avanzadísima civilización antediluviana, vivida en la Edad de Oro y sumergida por un probable cataclismo cósmico, también podría ser originaria de otros mundos. Tal vez el hombre vivió ya en el pasado más remoto su futuro más evolucionado.
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En la conferencia dictada en Julio de 1882, Patagonia: Resto de un antiguo continente hoy sumergido, el geólogo y etnólogo Francisco P. Moreno fundamentaba las bases de la existencia de un antiquísimo núcleo zoogénico antártico, laboratorio geomorfológico desde donde emanaron diversas formas de vida orgánica. En este sentido, Moreno ha indicado que la región austral aparece como el resto de un gran continente, hoy sumergido, donde han vivido y evolucionado seres desde tiempos geológicos muy remotos y si los materiales recogidos hasta ahora en esas tierras son muy reducidos si se les compara con los de los Estados Unidos, son por lo menos suficientes para comprobar lo que dejamos dicho, esto es, que Patagonia es el resto de un antiquísimo centro de dispersión de seres organizados, invertebrados y vertebrados, desde la misma época que los de Europa y Norteamérica, y que, por regla general, la misma evolución gradual ha seguido aquí el desarrollo de esa fauna, hoy casi extinguida, y que la han acompañado los mismos fenómenos que en el hemisferio norte. Comprueban estas ideas en el campo antropológico los descubrimientos de cráneos dolicocéfalos realizados por el propio Moreno en la Patagonia, que motivó al antropólogo Paul Broca -fundador de la Société d’Anthropologie (1859) y de la École d’Anthropologie (1875) de Francia- a declarar que acaso la luz sobre los orígenes del hombre no habría de buscarse en el Nuevo Mundo en lugar de en el Viejo; o bien, al antropólogo físico Paul Topinard, a sugerir si su patria real no sería la América del Sur austral. De allí las razones esgrimidas por Moreno al manifestar que el hombre fósil europeo tiene pues, su puesto étnico en el hemisferio sur y se confirma en este caso lo dicho para la fauna, en la persistencia de las formas fósiles. Los cráneos dolicocéfalos de la humanidad primitiva americana descubiertos por Moreno en la Patagonia corresponden a los paleoamericanos, originarios del archipiélago antártico, que por entonces decenas de miles de años atrás, era el gran centro de la humanidad blanca y clara de acuerdo al profesor Roberto Rengifo. Este grupo primigenio y civilizador se extenderá de sur a norte por América, para luego irradiar su cultura a otras latitudes del mundo. Edición, prólogo y notas de Rafael Videla Eissmann.
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dto.
